Ataque a la UNAN-Managua fue una acción de guerra, revela estudio de Bellingcat

La investigación técnica de Bellingcat identificó cinco tipos de armas usadas entre el 13 y 17 de julio, período que corresponde al ataque contra los estudiantes atrincherados en la UNAN-Managua

UNAN, Managua, protestas, armas de guerra

El recinto de la UNAN Managua fue tomado por paramilitares, después del ataque perpetrado contra los estudiantes. LA PRENSA/Roberto Fonseca

Bellingcat, un sitio especializado en investigaciones sobre zonas de guerra, abusos contra los derechos humanos, uso y tráfico de armas y comportamientos criminales en zonas de conflicto, confirmó el uso de armamento de guerra contra los ciudadanos que protestan en Nicaragua desde el 18 de abril de 2018, en un informe que publica este martes.

La investigación técnica de Bellingcat identificó cinco tipos de armas usadas entre el 13 y 17 de julio, período que corresponde al ataque contra los estudiantes atrincherados en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua).

Lea además: Universidades públicas de Nicaragua expulsan a estudiantes, para luego entregarlos a la Policía Orteguista

Esas fechas incluyen la toma de Masaya, conocida como “Operación Limpieza”.

Las armas usadas, según Bellingcat, fueron escopetas lanzagranadas M79, ametralladoras PKM, rifles AK, pistolas automáticas y al menos seis tipos de fusiles de largo alcance, según la investigación de Bellingcat y el análisis de fotos y videos que circularon en ese período en las redes sociales y sitios web.

También: Universidades públicas que reprimieron a estudiantes buscan bachilleres para el ciclo lectivo 2019

El informe de Bellingcat viene a ampliar la investigación hecha entre el 18 de abril y el 30 de mayo por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), la cual constató el uso de “armas de guerra” de parte de grupos paramilitares y policías.

El GIEI, creado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), también concluyó que los paramilitares actuaron “en paralelo y de manera coordinada con la Policía Nacional” y que esta coordinación incluyó “garantías de impunidad” para estos colectivos, según recoge en su informe Bellingcat. El resultado de la represión, más de 325 muertes, fue tipificada como crímenes de lesa humanidad por el GIEI.

Le puede interesar: Justicia orteguista declara culpable a nueve universitarios acusados de “terrorismo” en Nicaragua

Bellingcat también refuerza sus argumentos con el informe de Amnistía Internacional (AI), titulado “Inculcando el terror”, el cual destacó que el régimen de Ortega hizo “uso extenso” de los grupos paramilitares para reprimir las protestas.

Un experto en armas y municiones de Amnistía Internacional, Brian Castner, afirmó que se utilizaron al menos siete tipos de armas de uso militar, para reprimir a los manifestantes civiles desde abril.

Los ataques a Masaya y a la UNAN-Managua fueron ejecutados con armas de guerra y planificación militar de conflicto bélico.   
LA PRENSA/ARCHIVO

Ataque a la UNAN

El 13 de julio pasado en la UNAN-Managua, los paramilitares llegaron a atacar a los manifestantes estudiantiles que estaban atrincherados desde mayo en ese recinto universitario. Luego atacaron la parroquia Jesús de la Divina Misericordia, adonde los universitarios habían llegado a refugiarse, huyendo de los paramilitares. Ese día murieron dos jóvenes.

Lea más en: Apelarán sentencia orteguista contra estudiantes de la UNAN-Managua

Bellingcat reconstruyó los hechos del 13 de julio a partir de las “pistas visuales” en los videos difundidos en las redes sociales, que le permitieron geolocalizar uno de los lugares desde donde atacaron los paramilitares “a un tramo de 100 metros de la carretera al norte de la rotonda Rigoberto López Pérez, que sirve como una de las entradas a la UNAN”.

“Los paramilitares en el video avanzaban hacia una barricada de estudiantes que estaba ubicada debajo del monumento en la rotonda de Rigoberto López Pérez. Uno de los estudiantes en esa barricada parece haber grabado parte del ataque”, explica el informe.

Además lea: Jóvenes presos de depresión y ansiedad

También el documento recoge una serie de fotos de los paramilitares levantando banderas rojinegra del partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional, junto a policías uniformados y patrullas.

Bellingcat

El fundador de Bellingcat (“ponerle el cascabel al gato”) es el periodista británico Eliot Higgins, pero el trabajo investigativo se hace en colaboración con ciudadanos y periodistas que viven en zonas de conflicto en el mundo.

Puede leer también: AN Managua aumenta el número de carreras que no necesitan examen de admisión

La técnica de investigación a distancia de Bellingcat es el análisis, revisión y observación detallada de las fotos y los videos sobre los conflictos o hechos a investigar. Se auxilian con el uso de geolocalización, analizan la topografía, mapas, particularidades del lugar como edificios, monumentos, señales de las calles y de esta manera pueden establecen la fecha y el lugar en el que ocurrieron eventos específicos, para confirmar su veracidad.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: