Las reflexiones de Dennis Martínez

En estos días ha surgido la voz respetada por todos, de nuestra mayor gloria deportiva, en cuyo honor se bautizó el nuevo “Estadio Nacional Dennis Martínez”

cansancio, Nicaragua

Estamos viviendo unos días álgidos, en que el gobierno amaga con una reforma fiscal confiscatoria que, a como han advertido los economistas y líderes empresariales, de ser aprobada “mataría la gallinita de los huevos de oro” y lograría lo que no lograron los 3 paros nacionales: un paro nacional indefinido, con la quiebra y cierre de muchas empresas.

En estos días ha surgido la voz respetada por todos, de nuestra mayor gloria deportiva, en cuyo honor se bautizó el nuevo “Estadio Nacional Dennis Martínez”. Retirado en su casa en Miami, pero pendiente siempre de Nicaragua, Dennis lanza ahora bola recia política, bajo las agudas preguntas del notable comentarista deportivo Edgar Tijerino en una entrevista publicada el vienes 8 en El Nuevo Diario, que ha circulado viralmente en las redes sociales.

“Me duele ver a mi país así, nunca esperé ser testigo de todo lo que he estado viendo a distancia; pero no indiferente. Eso nunca lo he sido. De pronto, nos parece que el país, severamente golpeado, no es de todos. ¡Por Dios! ¿Qué es lo que está pasando? Las imágenes de lo ocurrido permanecen tercas, como repitiéndose golpeando conciencias y corazones: ahí están esos chamacos valientes, ese reclamo cívico de democracia, la posición decidida y sacrificada de la Iglesia, la necesidad de un cambio en beneficio del presente y futuro del país, algo que debe ser visto objetivamente por todos, incluidos los que gobiernan”, dice Dennis, quien ante la grave crisis que atraviesa el país no ha podido quedar al margen de la política y busca un espacio para incidir en la corrección del rumbo.

Dennis reflexiona y a como muchos analistas independientes y la mayoría de los nicaragüenses han concluido, que la reelección es el principal problema, no solo ahora sino que históricamente, siempre ha sido el talón de Aquiles de nuestra vida política. “Cuando Daniel regresa a la presidencia con el liberalismo dividido en forma insensata, pienso que la historia le está ofreciendo una excelente oportunidad para hacer historia. Eso no ocurrió por el empeño de aferrarse a los resortes del poder, superior a la posibilidad de democratizar Nicaragua. Y se procedió a la reelección, ese serio problema”.

Es evidente que la pareja gobernante ha manifestado sordera ante las voces de sensatez de todos los sectores políticos y económicos de la sociedad nicaragüense, de la inmensa mayoría de la comunidad internacional, América y Europa, pero quizás es tiempo aún para que reflexionen ante la voz de un nicaragüense respetado y admirado por todos, sin distingo de colores políticos: Dennis Martínez.

Dennis, con su humildad, su sencillez y su disciplina en el deporte ha colocado el nombre de Nicaragua más alto que ningún otro deportista en la historia y la única manera de enmendar el trágico error de convertir el magnífico estadio que lleva su nombre en una guarida de francotiradores, es corrigiendo el rumbo que lleva el país hacia el despeñadero y eso solo los gobernantes pueden hacerlo.

El autor es periodista, exministro y exdiputado.