Sapos, zequedistas, firulais, héroes del amor: las palabras que se crearon o cambiaron de significado a partir de la crisis en Nicaragua

Este es un catálogo de las palabras que ya forman parte del vocabulario de los nicaragüenses desde que comenzó la crisis el 18 de abril de 2018

Desde que inició la crisis sociopolítica en Nicaragua en abril pasado, algunas palabras y frases se popularizaron y adquirieron un significado que tal vez solo los nicaragüenses pueden entender. Otros términos se crearon para describir situaciones específicas del contexto nacional. «Vandálicos», «puchitos», «golpistas» o «sapos» dejaron de ser palabras más del diccionario para quienes resisten, desde el 18 de abril, la brutal represión del régimen orteguista.

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Muchos de estos términos fueron acuñados por el oficialismo, especialmente por la vicepresidenta designada Rosario Murillo, como un descalificativo a quienes se manifiestan en su contra. Pero los nicaragüenses adoptaron las descalificaciones en su vocabulario con un sentido diferente.

Autoconvocados: Así se les conoce a los ciudadanos que iniciaron las protestas en Nicaragua. El término se utiliza ya que las manifestaciones no tienen a una sola persona que las dirija y es más un esfuerzo colectivo.

Azul y blanco: Es como se nombran a los grupos o personas que se oponen al régimen de Daniel Ortega. El término se atribuye a estos grupos debido a que es precisamente la bandera nacional azul y blanco el principal instrumento con el que los manifestantes se enfrentan a la dictadura.

Chimbombas vandálicas: Así se le llama a los globos color azul y blanco que han sido utilizados en las protestas. Las chimbombas son uno de los más llamativos instrumentos de los manifestantes ya que se han visto a policías corriendo detrás de ellas para reventarlas.

Firulais: Se les llama a los perros que acompañan a sus dueños a las protestas contra Ortega o a los animales callejeros que se lograban observar en las manifestaciones. Son conocidos también como «firulais vandálicos».

Golpistas: Es la imputación política que el régimen de Daniel Ortega le da a sus adversarios u opositores, porque los acusa de intentar darle un golpe de estado a su gobierno. Sin embargo, el régimen orteguista no ha logrado demostrar que hubo un golpe de Estado en su contra.

Héroes del amor: Es la calificación que da Rosario Murillo a los policías orteguistas o a los paramilitares que obedecen las órdenes de reprimir, matar, secuestrar, agredir a las personas que se oponen, cuestionan o critican al régimen.

Lamentoso: Se les llama así a las situaciones lamentables o de desgracia que suceden en el país. La palabra se popularizó a partir de que Leonel Morales, miembro de UNEN, la pronunciara durante una sesión del diálogo nacional.

Masacrín: Es el término con el que se le conoce al dictador Daniel Ortega. El sitio web Bacanalnica, a partir del asesinato de niñas y niños durante la represión, le empezó a llamar a Ortega «el masacrador de niños», sin embargo el término evolucionó a «masacrín».

Minúsculos: Fue una de las primeras descalificaciones que usó Rosario Murillo para referirse a los ciudadanos que protestan contra la dictadura. Los manifestantes han aceptado el término porque para ellos significa lo contrario de lo que afirma Murillo.

Operación limpieza: Es la expresión que se usa para referirse a la acción ordenada por el régimen de Daniel Ortega, que consistió en destruir por la fuerza los tranques que levantó la población entre abril y junio de 2018, en barrios y ciudades del país, con el objetivo defenderse de los ataques armados de la Policía y los paramilitares. Esta acción significó la muerte de muchos jóvenes en ese período, lo que los expertos en derechos humanos calificaron como crímenes de lesa humanidad. La primera dama y cogobernante, Rosario Murillo, llamó a esta masacre «operación por la paz». La expresión «operación limpieza» también fue usada durante la dictadura de la familia Somoza (1939-1979), cuando la Guardia somocista trató de eliminar la ocupación de la guerrilla sandinista en las ciudades del país, en 1978, un año antes de la caída de ese régimen.

Paramilitares: Es como se denomina a los grupos armados y encapuchados que se coordinan con Policía Orteguista, para reprimir las protestas civiles que demandan la salida de Daniel Ortega del poder, desde el 18 de abril.

Pico rojo: Es un término que utilizó la socióloga Marlén Auxiliadora Chow Cruz el 14 de octubre de 2018, cuando fue detenida por la Policía Orteguista por intentar manifestarse. Cuando la Policía le preguntó a qué organización pertenecía, Chow dijo: a la Asociación de Mujeres Pico Rojo. Esto generó un fenómeno viral en las redes sociales.

Policía Orteguista: Es como se llama a la institución policial en Nicaragua que defiende al régimen de Daniel Ortega y al partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), por encima de su naturaleza de seguridad pública y protección de la ciudadanía.

Puchitos: Es como la primera dama y cogobernante Rosario Murillo llama a las marchas multitudinarias contra el régimen de su esposo, el dictador Daniel Ortega, para minimizarlas y descalificarlas. Los opositores han aceptado el término e incluso se han denominado «puchitos vandálicos».

En una de las protestas contra el régimen de Daniel Ortega, los manifestantes escribieron en el asfalto: «por aquí pasaron los puchitos». LA PRENSA/Cortesía

Reino batracio: Así se le llama a El Carmen, desde donde los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo dirigen la represión. También se le conoce como reino batracio a la cúpula que dirige a los orteguistas.

Rotonderos: Son los fanáticos del régimen y trabajadores estatales que son llevados a las principales rotondas de Managua, para manifestar su apoyo a Daniel Ortega.

Sapos: Es el sustantivo con el que se conoce a los seguidores de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Terroristas: Es como el régimen nombra a las personas que se oponen a la dictadura. La mayoría de los presos políticos en Nicaragua son judicializados por el delito del terrorismo.

Vandálicos: Es como la primera dama y cogobernante, Rosario Murillo, descalifica a los adversarios de su esposo, el dictador Daniel Ortega, para criminalizarlos.

Zequedistas: Es otra forma de nombrar a los seguidores de Daniel Ortega. El término se originó a partir de una canción dedicada al dictador, llamada: «El comandante se queda», sin embargo, el término adoptado en las redes sociales fue «zekeda», porque los orteguistas lo escribían con mala redacción ortográfica, luego evolucionó a «zequedistas» y actualmente en «zequeda».

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