Nicaragüenses ahorran para retener subsidio eléctrico

En enero de este año entró en vigencia el segundo recorte, así como un incremento en la tarifa, lo que significa para los hogares un golpea al poder adquisitivo, ya erosionado por el impacto de la crisis sociopolítica.

En el 2005 la política del subsidio eléctrico beneficiaba a 436,408 usuarios, ahora el número de clientes llega casi a los novecientos mil. LAPRENSA/ARCHIVO

Pese al tijeretazo que el Ejecutivo aplicó al sistema de subsidio eléctrico para los que consumen menos de 150 kilovatios mensuales, el año pasado la masa de beneficiarios siguió creciendo y el gasto en este programa estatal ascendió a 64.53 millones de dólares, monto similar al de 2017, según cifras del Instituto Nicaragüense de Energía (INE).

Desde el año pasado el régimen de Daniel Ortega puso en marcha un programa de reducción gradual del subsidio eléctrico, que se extenderá hasta 2021. En búsqueda de liquidez, el Ejecutivo cedió a esa condicionante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a cambio de un crédito de 65 millones de dólares.

El objetivo del ajuste al subsidio es reducir el monto de gasto en este programa y focalizarlo principalmente en los que consumen cincuenta kilovatios mensuales y al resto bajarle drásticamente la cobertura.

En enero de este año entró en vigencia el segundo recorte, así como un incremento en la tarifa, lo que significa para los hogares un golpea al poder adquisitivo, ya erosionado por el impacto de la crisis sociopolítica.

Lea: Tarifa electrica más cara en el 2019 por ajuste al subsidio

Pero los nicaragüenses están haciendo mayor esfuerzo para no perder la cobertura. Según datos del INE, el número de beneficiarios pasó de 839,052 en 2017 a 861,607 el año pasado, es decir que 22,555 nicaragüenses más (2.7 por ciento de crecimiento).

El ente regulador indica que entre enero y diciembre del 2018, cada mes se gastó en promedio 5.3 millones de dólares para cubrir esta obligación, lo mismo que en el 2017.

El INE reporta que en abril y mayo había disminuido el número de beneficiarios, lo que coincidía con el inicio de la aplicación del ajuste pactado con el BID.

Por ejemplo, en marzo había 852,696 clientes subsidiados, en abril se redujo a 833,893 usuarios y en mayo bajó a 813,059, posteriormente volvió a incrementar los subvencionados.

Lea:Daniel Ortega le incumple al BID al no reducir pérdidas eléctricas en Nicaragua

Juan Carlos López, coordinador del Centro Jurídico Social de Ayuda al Consumidor (CJSAC), manifestó que la crisis sociopolítica que vive el país desde el pasado 18 de abril habría influido en el aumento de los subsidiados.

“Con la crisis mucha gente perdió su trabajo, eso obligó a muchas familias a reducir sus gastos, entre ellos el consumo de energía, que siempre viene a ser como lo más caro de los servicios básicos, creo que por eso desde junio incrementó el número de usuarios subsidiados”, explicó López.

El Informe de Coyuntura 2018 de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) indica que la contracción experimentada por la economía, dada la incertidumbre en el país, ha tenido como consecuencia el despido y la suspensión de aproximadamente 453,000 personas en 2018, de las cuales 137,000 se encuentran en desempleo abierto.

Lea:Usuarios reclaman por incremento injustificado de consumo energético en Granada

El gasto histórico en este subsidio aumenta

Desde junio del 2005 —cuando se comenzó esta política de subsidio— hasta diciembre 2018, el Estado ha gastado 556 millones de dólares en este programa de subsidio eléctrico a la tarifa domiciliar. En el 2005 (hace 14 años), cuando se comenzó aplicar esta política, el Estado desembolsó un millón de dólares.

Consumo se contrae en el 2018

Por otra parte, estadísticas del Banco Central de Nicaragua (BCN) revelan que el consumo de energía eléctrica (de enero a septiembre del 2018) en el país se ha reducido 3 por ciento, con respecto a igual período del 2017.

El consumo en el sector residencial, en septiembre del año pasado (el dato más actualizado del BCN), no tuvo crecimiento con respecto a marzo —antes la crisis— y cayó un 2.3 por ciento.

El consumo en sector comercial se contrajo un 10.6 por ciento con respecto a marzo y un 9.4 por ciento con relación a igual mes del año anterior.

El sector comercial ha sido uno de los más afectados con la crisis sociopolítica, a esto hay que sumarle que el sector comercial paga la tarifa más alta de energía; solo este servicio equivale al 30 por ciento de sus gastos operativos.
En el sector industrial, la demanda de electricidad se redujo 8.8 por ciento en septiembre con respecto a marzo.