Policía Orteguista no dejó en paz vela y entierro de autoconvocado en Ometepe

El ataúd iba cubierto con una bandera de Nicaragua, y los asistentes gritaban: ¡Viva Nicaragua! ¡Viva! situación que también puso inquietos a la Policía Orteguista

Banderas azul y blanco, adornaron el emotivo desfile fúnebre del perseguido político José Iván Cruz Gutiérrez, quien se suicido tras cuatro meses de persecución policial, después de haber participado en una marcha cívica contra el régimen de Daniel ortega en Altagracia, municipio de la Isla de Ometepe en Rivas, el pasado 7 de octubre de 2018.

“Lo único que pedía era democracia y elecciones libres”, expresó uno de los asistentes al entierro ayer en horas de la mañana.

El ataúd iba cubierto con una bandera de Nicaragua, y los asistentes gritaban: ¡Viva Nicaragua! ¡Viva! situación que también puso inquietos a la Policía Orteguista (PO) y a trabajadores militantes del Frente Sandinista, quienes salieron a reírse del fatídico hecho, según lugareños.

“Miembros del ejército rodearon toda la alcaldía como si el entierro iba para donde ellos, los orteguistas se burlaban de la desgracia y algunos de nosotros les gritamos ¿qué les causaba risa? Eran dos ancianos y dos menores de edad enterrando a su papá, no vemos cuál es el chiste”, dijo una de las asistentes.

Al final de las honras fúnebres, los asistentes recordaron que solo el pueblo salva al pueblo y entonaron el himno nacional de Nicaragua.

Vela asediada

La Policía Orteguista no dejó en paz ni la vela en la Barriada, donde vivía el autoconvocado, porque pasaron en varias ocasiones patrullas con policías bien armados, hasta que finalmente se bajaron y se quedaron a pocos metros de la vela toda la noche, expresaron asistentes.

“Ya ni los muertos nos dejan velar tranquilos. El hombre ya está muerto que más quieren”, dijo otro autoconvocado.
Familiares, amigos y vecinos realizaron un altar con los colores patrios, donde se colocó el ataúd de Cruz, de 45 años. Dejó en horfandad a dos hijos entre 13 y 15 años.

Según los asistentes, el ahora difunto no aguantó la presión de permanecer escondido en casas de seguridad en Managua, lejos de sus hijos y sin dinero para mantenerlos. Incluso describió el encierro como cárcel, en una supuesta carta que dejó a su hija adolescente.

José Cruz, fue víctima de feroz persecución de la PO, que en varias ocasiones llegó a buscarlo a su vivienda, mientras estaba escondido en la selva del volcán Concepción, pero luego logró salir y trasladarse hasta Managua en diciembre pasado, relató el abogado Maynor Curtis, quien representa a su hermano Max Cruz .

Los policías antimotines permanecieron más de un mes en la isla dando feroz persecución a los opositores al régimen.

Familia preocupada por Max

La familia de José Iván Cruz ahora teme perder a otro de sus miembros por la saña del régimen orteguista al no permitir la atención médica al preso político Max Cruz Gutiérrez, quien fue rafagueado por la PO y actualmente sufre en la cárcel un doloroso proceso de infección  en la perna derecha debido a las heridas de bala recibidas el 8 de octubre de 2018.

Fue herido cuando antimotines allanaron su vivienda de forma violenta y le dispararon porque este trató de defenderse con un palo de billar.

Max tiene cuatro meses y siete días de estar preso, de estos 53 días estuvo internado en el hospital Lenín Fonseca de Managua donde lo operaron la pierna derecha. Ahora tiene la misma pierna inflamada, morada y emanando pus, porque no recibe el tratamiento debido, denunció su abogado Maynor Curtis y sus familiares.

La juez Irma Laguna ordenó a las autoridades del Sistema Penitenciario Nacional que lleven al privado de libertad al Instituto de Medicina Legal.

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