Éric Vuillard: «El pueblo hoy intenta construir un nuevo sujeto político»

"Lo que vemos en todos estos movimientos de los últimos años, con ocupaciones de plazas o manifestaciones en las calles, es que no hay instigadores, ni líderes", dice el autor del libro 14 de julio

Éric Vuillard, premio Goncourt 2017 por su libro El orden del día. Foto tomada de su Facebook

El escritor Éric Vuillard, premio Goncourt 2017 por El orden del día, presentó la novela 14 de julio, en la que relata la toma de la Bastilla desde el punto de vista de personajes anónimos, un hecho que puede tener ciertos paralelismos con movimientos populares actuales.

A su juicio, lo que muestra el presente, después de la crisis económica iniciada en 2008 en las sociedades occidentales y, especialmente, en varios países de Europa, es que «el pueblo se está buscando, es decir, intenta construir un nuevo sujeto político».

«Lo que vemos en todos estos movimientos de los últimos años, con ocupaciones de plazas o manifestaciones en las calles, es que no hay instigadores, ni líderes. Es gente que dice: no queremos representantes, no queremos que nadie nos represente», destacó.

Vuillard, también cineasta y que escribió «14 de julio» antes de la novela que le hizo mundialmente famoso, empezó a darle forma a este relato tras pensar que mucho de lo que se conoce de la toma de la Bastilla en julio de 1789 es lo escrito por el canónico historiador Jules Bachelet, donde los máximos protagonistas son grandes personajes de la política.

Sin embargo, Vuillard apuesta en este libro, publicado por Tusquets, por «dar al pueblo su papel de victoria y rendirle un tributo».

A partir de documentación que se guarda de ese día, tanto de las personas que participaron en la revuelta, como de otras que acabaron muertas en las catacumbas de París, o de diarios escritos por supervivientes, el novelista narra la peripecia de personajes reales que pueden ir desde el orfebre Jean Rossignol al conserje Legrand, el deshollinador Louis Petitngnant o algunas de las mujeres de todos estos hombres de clases populares.

El libro, además, muestra cómo las revueltas «son reprimidas en general por el Estado, pero cuando son victoriosas y tienen éxito también se ve cómo hay cambios de bando, y en este caso cómo los responsables del Ayuntamiento de París felicitan a los sublevados».

Éric Vuillard, premio Goncourt 2017 por El orden del día. Imagen tomada de su Facebook

Respecto a más paralelismos con la actualidad, Vuillard argumenta que las protestas del siglo XXI en diferentes países «arrancan en el año 2008 por una cuestión económica muy vinculada con la desigualdad y que se ha ido radicalizando».

«Lo que sorprende con respecto a 1789 es que los problemas de ahora vienen de la deuda y entonces los dos grandes problemas que había eran el paro y la deuda, la injusticia social, que hoy también se hace patente», ha apuntado.

Sostiene, asimismo, que en Francia «este relato no se ha terminado» y ha puesto como ejemplo lo que ocurre con los denominados «chalecos amarillos», un movimiento amplio, que «quizá por primera vez en tiempo ha sacudido al poder».

Por otra parte, sentenció que aprende más y prefiere «la verdad sobre el pasado que la ficción sobre el presente».