Diálogo no debe excluir la justicia para víctimas

Expertos en derechos humanos explican que la instauración de un diálogo nacional no implica que se omita la justicia para las víctimas mortales de la represión.

“Hoy en mi cuerpo no corre sangre en mis venas, solo corre “Veneno”. Es un mensaje que se ha viralizado a manera de homenaje al mayor de los tres asesinados por la policía la madrugada del lunes. LAPRENSA/Cortesía

La posibilidad de un nuevo diálogo nacional, planteada a partir de la semana pasada tras el encuentro entre empresarios y el ejecutivo, no debería excluir que haya justicia para las víctimas de la represión, explicaron expertos en derechos humanos que describen el intento como una “solución pacífica a las controversias”.

La defensora de derechos humanos, Vilma Núñez, explicó que la violación masiva de derechos humanos se realizó dentro de un sistema dictatorial, donde no hay institucionalidad; en ese sentido, cabe la posibilidad de un diálogo, y producto de este, se puede llegar al resarcimiento de las violaciones.

En el caso de la violación del derecho a la vida, se debe buscar la verdad, justicia y reparación, explicó. Con respecto a los presos políticos, considera que no se puede impulsar un diálogo sin que antes los dejen en libertad.

“Las cárceles tienen que estar vacías de presos políticos”, expresó Núñez. Hasta la fecha, más de 700 personas que protestaron contra el régimen están en los penales del país, según datos del Comité pro Liberación de Presos Políticos.

En el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) se señala que en Nicaragua se cometieron delitos de lesa humanidad, y recomendó investigar al mismo Ortega y a la cúpula policial, entre otros funcionarios fieles a la pareja presidencial.

Marcos Carmona, secretario ejecutivo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), explicó que el diálogo es la mejor manera de resolver la crisis, pero, aclaró que este debe ser un diálogo dentro del marco del respeto, franco, donde no prevalezca intereses de cúpulas ni partidarios, sino se responda a intereses de la nación.

Carmona coincide con Núñez que debe prevalecer la liberación de presos políticos, además que se permitan las movilizaciones, se dé el cese de amenazas y acoso a la prensa y que retornen al país los organismos internacionales de derechos humanos.

Explicó que con el diálogo se va a sentar una base, y posterior, se tiene que hablar de justicia, de indemnización y reparación de daños.

“Hay que sentarse para sentar las bases, pero dentro del marco del respeto a los derechos humanos, eso no significa que los muertos, los torturados, los desaparecidos queden en la impunidad”, expresó.

“Debe de haber posteriormente, una vez que se inicie el diálogo, debe haber una mesa de justicia, debe haber una mesa de restablecimiento democrático, debe haber una mesa en donde podamos hacer los cambios necesarios dentro de los procesos para poner a gente que realmente va a impartir justicia como corresponde”, dijo.

 

Diálogo bajo condición

El director para las Américas de Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco, expresó, por medio de su cuenta de Twitter, que el Diálogo en Nicaragua debe cumplir con “precondiciones básicas”, como la liberación de presos políticos, el fin de restricciones a protestas, el retorno de organizaciones de derechos humanos internacionales, la restauración de personerías jurídicas a organizaciones no gubernamentales y la devolución de las instalaciones a Confidencial y el canal 100% Noticias.