Tender puentes y no diques a crisis

Las voces más sensatas nacionales y de la comunidad internacional no han tardado en apoyar la iniciativa de una pronta reanudación del diálogo nacional

cansancio, Nicaragua

Estamos claros que en Nicaragua existe una crisis de legitimidad política derivada de 10 años de elecciones fraudulentas y encima de eso la brutal represión después del 18 de abril del 2018 que ha dejado al menos 350 muertos, más de 700 presos políticos, 40 mil exiliados y más de 400 mil personas que componen familias cuyas cabezas han perdido su trabajo.

Solo la legitimidad que da el voto popular del soberano, que es el pueblo, puede resolver esta crisis sociopolítica que amenaza con llevar el país a la ruina total con la profundización de la debacle económica, con la amenaza en ciernes, de una reforma fiscal confiscatoria. Por ello, todo puente que conduzca a una solución de este problema elemental, debe ser considerado seriamente. De allí que la iniciativa de cinco prominentes empresarios: José Antonio Baltodano, Carlos Pellas, Roberto Zamora, Ramiro Ortiz y Juan Bautista Sacasa, de tender un puente para que se reinstale el diálogo nacional, me parece encomiable.

No se ha reanudado aún el diálogo y ya se levantan voces descalificadoras y negativas, que tampoco ofrecen ninguna alternativa para salir de la crisis, o sea, que ponen diques y no puentes. Las voces más sensatas nacionales y de la comunidad internacional no han tardado en apoyar la iniciativa de una pronta reanudación del diálogo nacional, que debe tener como objetivo, entre otros: la liberación de todos los presos políticos, el restablecimiento de los derechos fundamentales como la libertad de prensa, de movilización y protesta; el retorno sin represión del exilio, el retorno de las propiedades despojadas y debe de concluir en una reforma electoral con un calendario de elecciones anticipadas en el 2020, con amplia observación internacional. La dictadura por su parte continúa poniendo diques al diálogo, como son las brutales condenas de 216 años y 210 años a Medardo Mairena y Pedro Mena, respectivamente, en indebidos procesos, como lo son todos los procesos de corte político, tal como lo ha señalado el exmagistrado Rafael Solís.

En el encuentro que sostuvieron el pasado sábado los cinco empresarios con el gobierno, Baltodano sostiene que abordaron este delicado tema: “Este es un tema que toda Nicaragua quiere ver resuelto y por lo que amplios sectores de la sociedad están luchando”, afirmó. “Como mencioné al inicio, nosotros trasladamos al presidente y la vicepresidenta una visión objetiva y franca de la crisis nacional y de las demandas que percibimos de amplios sectores de la población”.

Yo comprendo el escepticismo de muchos nicaragüenses, como dice el editorial de LA PRENSA del pasado lunes, “las heridas abiertas por la sangrienta represión de las justas protestas de la población y su legítima demanda de libertad y democracia, no paran de sangrar”. No obstante, como lo señaló el embajador estadounidense Kevin Sullivan, saludando la iniciativa de reiniciar el diálogo: “Las negociaciones requerirán esfuerzos de buena voluntad por alcanzar soluciones reales en tiempo real para el pueblo de Nicaragua”.

El autor es periodista, exministro y exdiputado.