El papel es «imbatible» como medio de difusión del arte, dice el editor Pedro Tabernero

El libro "Tras la imagen/2" de Tabernero reúne mas de 2.000 imágenes y rinde homenaje a 70 autores de once países

El director gráfico español Pedro Tabernero, responsable de la reedición del libro Las Piedras de Chile. EFE/Archivo

El crítico, director gráfico y editor español Pedro Tabernero considera que «el papel es imbatible» como medio de difusión del arte y lo demuestra con ejemplos de su trabajo de 50 años en el libro Tras la imagen/2, que exhibe a partir de este jueves en el Instituto Cervantes de Chicago.

Tabernero, nacido en Sevilla en 1951, rinde homenaje en el libro a 70 autores de once países con los que trabajó en la difusión del libro ilustrado, una tarea artesanal que considera «un disfrute» y que se convirtió para él en «una forma de vida», declaró a Efe.

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Aunque estudio química y trabajó en medio ambiente y energía renovable durante 20 años, «los libros siempre estuvieron primero», señaló Tabernero, quien un día decidió dedicarse de tiempo completo a la ilustración y el diseño.

Su formación científica le resultó muy útil y siempre está presente en su trabajo, dijo, porque la edición de libros «tiene mucho de intuitivo e improvisación» y ha sido muy importante poder utilizar la investigación y el método aprendidos en la universidad.

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Tras la imagen libro del director gráfico y editor de Pedro Tabernero , con imágenes de las publicaciones de los últimos quince años.

El libro contiene más de 2.000 imágenes en 600 páginas y es una muestra amplia, pero no exhaustiva, de autores que han trabajado en los últimos 15 años en obras dirigidas o producidas por Tabernero.

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Pinturas o dibujos utilizados para ilustrar libros únicos y artesanales, de poco tirada y «para un público muy escaso al que le gusta realmente los libros», dijo el editor.

«No trabajo para una gran audiencia o estanterías de supermercados, y si algún día alguno de mis libros se convierte en best seller, entonces debo considerar que me equivoqué en algo», agregó.

Tabernero destaca que, a pesar de las prisas existentes en la sociedad, se ha mantenido el placer del trabajo manual, meticuloso y paciente en la edición de libros y de favorecer a la imagen como un medio eficaz de comunicación.

«Hubo cambios tecnológicos, pero el papel es imbatible. En mi trabajo no hay más huella del ordenador que lo imprescindible», dijo el editor.

«No se trata de cerrar los ojos al futuro, si es que el futuro es digital, pero sí de poner mucho cuidado en un viejo oficio de ilustración a mano y de creación directa sobre el papel», agregó.

El poeta español Javier Salvago, Premio Nacional de la Crítica 1989, dice en la presentación del libro que Tabernero es «un artesano de hoy, cosmopolita, moderno, abierto de mente y de espíritu».

«Viaja por los cinco continentes captando ideas de distintas culturas y detalles mínimos que luego transforma en proyectos sofisticados y elaborados, dándoles una dimensión inédita».

De algunos de esos viajes surgieron libros como Alas para la imagen (2017), que muestra cuadros que se realizan en la República Centroafricana con alas de mariposas, y Ganjifa. Los naipes de la India (2018), recopilados durante cinco años de visitas a ese continente.

Esos naipes, de los que Tabernero tiene una gran colección de 14.000, son precisamente la imagen de la portada del libro.

Con Tabernero han trabajado a lo largo de los años numerosos ilustradores, entre ellos los españoles Mingote, Antonio Saura,

Eduardo Úrculo, Fernando Zóbel, el británico Iván Chermayeff, el peruano Fernando Szyszlo y los mexicanos Pedro Friedeberg o Vicente Rojo, por citar a algunos.

Tabernero reconoce que, como artesano, no tiene prisa y un proyecto puede demandarle varios años de trabajo.

«Voy buscando poco a poco, el camino es lento», dijo, «siempre buscando cosas que no he visto en librerías».

Reconoce que los pintores convocados para ilustrar uno de sus libros pueden considerar el encargo como un catálogo de sus obras, pero para Tabernero un libro «es una sinfonía», y como un director de orquesta conduce paso a paso la creatividad de los escritores y diseñadores implicados en cada proyecto.

«Le doy libertad al autor mientras me guste lo que hace», y es por eso que primero encarga bocetos, para ver el funcionamiento de los colores y si el proyecto fluye hacia el objetivo buscado, explicó.

Entre sus publicaciones favoritas destacan:

La colección Poetas y Ciudades, con libros de poemas ilustrados por primera vez, entre otros, Poeta en Nueva York de Federico García Lorca (2007); Diario de un poeta recién casado, de Juan Ramón Jiménez (2008); Fervor de Buenos Aires, de José Luis Borges (2013); Las Piedras de Chile, de Pablo Neruda (2015), y Ladera Este, de Octavio Paz (2016).

También ha editado «caprichos o antojos personales», como el libro Songs by Drawings (2011), un homenaje con 60 canciones ilustradas del fallecido cantante, compositor y poeta canadiense Leonard Cohen.

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