No satanicemos el diálogo

A mi juicio Daniel Ortega no va a seguir los pasos de Nicolás Maduro, a quien, según mis fuentes, en todo el mes de marzo lo veremos salir huyendo

Calentamiento Global , Mercado

La sorpresiva llegada al país de la delegación de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la reunión de los grandes capitalistas con la pareja presidencial sacudió la opinión pública nacional sacándola del letargo en que había caído. Los opinólogos que en su gran mayoría mantenían un prudente silencio, se han soltado en las redes sociales muchos de ellos satanizando el posible diálogo.

Mi humilde consejo es que no satanicemos el diálogo sin antes analizar el contexto político internacional que lo está haciendo posible. Recordemos la media docena de reuniones que se han dado en el seno de la OEA, en donde se ha llegado a solicitar la implementación de la Carta Democrática al régimen del matrimonio Ortega Murillo. A esto agreguémosle la presión del gobierno norteamericano con la implementación de la Nica Act, la Magnitsky y últimamente las sanciones económicas a las empresas socias de PDVSA. A esto sumémosle las sendas notas de los eurodiputados, advirtiendo al gobierno de las consecuencias de continuar escamoteándole al pueblo la democracia que reclamamos, y tampoco olvidemos la estrepitosa recesión económica que está afectando al pueblo, al capital y al gobierno por parejo.

A mi juicio Daniel Ortega no va a seguir los pasos de Nicolás Maduro, a quien, según mis fuentes, en todo el mes de marzo lo veremos salir huyendo o retornándole su alma al Creador por testarudo y escuchar hasta el final los consejos de quienes tienen intereses muy por encima de lo que representa su humanidad.

Por ello hago un llamado a la reflexión. La prepotencia, la intransigencia y apasionamiento no son los mejores consejeros en estos momentos. El posible diálogo es el resultado de la presión internacional y esa presión se mantendrá en la medida que actuemos con madurez y no con arrogancia. No es casualidad que el santo padre haya permitido que su representante forme parte de la delegación que acompañara el diálogo y mucho menos que el representante del imperio en Nicaragua haya santificado la reunión con los representantes del gran capital, los que según mis fuentes se la cantaron clarito a la pareja presidencial, cuando le dijeron: comandante, si no encontramos una solución pronto, aquí hundimos al país y con él nos hundimos todos, incluyéndolo a usted.

Para finalizar, puedo asegurarles que nuestros presos políticos obtendrán su libertad, los cambios necesarios en el Consejo Supremo Electoral (CSE) muy pronto serán una realidad y las futuras elecciones adelantadas serán supervisadas por organismos serios, tanto nacionales como internacionales. Ruego a Dios nuestro Señor que en esta ocasión, sepamos elegir a quienes tendrán la difícil tarea de conducirnos en un futuro próximo a la Nicaragua que todos anhelamos.

El autor es analista político.