Mildred Largaespada: «Los orteguistas no se pueden salir del guion»

La experta en estudios sobre la comunicación considera que el orteguismo despreció las redes sociales y que en esos espacios virtuales los autoconvocados le ganaron la batalla a los orteguistas, quienes defienden a Daniel Ortega pero no se ofenden si Rosario Murillo es insultada

Mildred Largaespada es una periodista y bloguera nicaragüense, experta en estudios sobre la comunicación social, que desde España monitorea la situación de Nicaragua. Principal atención ha puesto a la batalla que se libra en las redes sociales desde el 18 de abril pasado. Asegura que en estos espacios virtuales los autoconvocados le han ganado la partida a los orteguistas, especialmente porque estos últimos no tienen libertad para expresarse y solo difunden consignas partidarias.

De 52 años de edad, Largaespada estudió periodismo en la UCA y trabajó a inicios de los años noventa en Barricada y luego en Confidencial, pero desde hace 22 años vive en España, donde estudió un doctorado, aunque todavía no realiza la tesis doctoral.
En esta entrevista explica que el orteguismo ha despreciado las redes sociales y que en sus canales de televisión no tienen audiencia porque los nicaragüenses ya no les quieren escuchar.

¿Qué la motivó a analizar la situación de Nicaragua a través de las redes sociales?
Yo estudio lo que hacen los autoconvocados por vía comunicativa, que son las redes sociales, discursos, las fotografías, los memes. Y estudio también a los simpatizantes de Daniel Ortega, todo lo que hacen por vía comunicativa, por medio de sus canales, los discursos de Daniel Ortega, los de Rosario Murillo. Soy de las pocas que miro a Rosario Murillo por la televisión. Miro los programas de la mañana de Canal 4 y así voy. Voy sacando información de vez en cuando. Porque hay periodos estables y periodos punta. De antier a hoy ha ocurrido un periodo punta que es el diálogo, el inicio de las negociaciones con Carlos Pellas, Ortiz y esos. Esa es una expresión de modificación que ya modifica el análisis anterior, aunque viste que ya se bajó, entonces está estable.

Usted vive en España, ¿ha venido a Nicaragua después de abril de 2018?
No. Iba a ir, pero cuando empezó abril decidí no viajar.

¿De lo que ha pasado en Nicaragua usted se ha enterado a través de las redes?
La gente cree que solamente nos estamos informando por medio de las redes y no es así. La gente desde el extranjero, y también desde la propia Nicaragua, se comunica por medio de las redes. En las redes hay un cierto tipo de contenido. Luego la gente se llama por teléfono muchísimo. Yo hablo por teléfono, por Skype, con mis hermanas, con mi familia, con amigos y trato de hacer un acercamiento muestral. Llamo a alguien en Bilwi, llamo a alguien en Rivas, llamo a alguien en Granada, en León. Desde abril, por ejemplo, si yo veo en las redes de que no hay nadie en las calles, entonces yo llamo a León, mirá, dicen que no hay nadie en las calles, ¿cómo ves León? Entonces ya te dicen, aquí está palmado, o no, en los bares hay gente.


Los orteguistas no crean un discurso nuevo. Es un discurso que todo es propaganda partidaria, porque obedecen unas órdenes, no se pueden salir del guion que dice la organización del gobierno. Ellos no pueden ser ingeniosos porque no hay libertad para salirse del guion”. Mildred Largaespada, experta en estudios sobre comunicación social.


Usted dijo en Twitter que el orteguismo despreció a las redes sociales.
Me baso en el análisis de contenido de lo que ellos publican. Mi análisis es sobre la comunicación de la dictadura. Ellos hicieron una asamblea que se llama Movimiento de Comunicadores Patrióticos y en esa asamblea estaban tratando de reunirse para darse fuerza entre ellos, para comunicar mejor todas las ideas del régimen. En esa asamblea se habló, porque la gente lo escribió, las frases eran: “Como también dicen que las redes sociales son importantes”, “como hablan de que eso es importante”, entonces hablaban con desprecio de las redes sociales.

Ellos alegan que la comunicación de ellos es casa a casa.
Y eso está bien. No es una crítica a ese trabajo, pero la comunicación que se da casa por casa es parecida a la comunicación que están aplicando en las redes sociales y es: yo tengo un mensaje, te lo doy y no te pregunto, vos no me podés dar un mensaje. Ellos emiten por medio de Twitter o Facebook un mensaje, pero no aceptan una contestación. Es lo que se le llama la educación bancaria o la aguja hipodérmica en comunicación, de yo te inyecto un mensaje y ahí te queda. En las redes sociales, todos los mensajes, los diga quien los diga, tienen una contestación. Entonces, si Daniel Ortega dice algo no hay una contestación por parte de los mismos grupos de ellos. Si la Rosario Murillo dice algo, nadie le puede contestar. Mientras que en los autoconvocados, ahí dice algo doña Chica, la Alianza, José Adán Aguerri y la gente les contesta. La interacción comunicativa es una cosa valiosísima. En ese sentido ellos han despreciado la interacción que se da en las redes sociales.

No se sabe si Daniel Ortega tiene una cuenta en Twitter, ¿será para evitar que le digan cosas?
No sé la razón por la que no la tiene. Tampoco estoy segura de que no la tenga. Puede estar anónimo, ella también, Rosario Murillo. También pueden estar anónimos algunos ministros. Lo que sí es que no han pensado es que ellos pueden emitir un discurso usando un perfil de las redes sociales, cosa que casi todos los presidentes lo tienen, para estar interactuando por lo menos con la gente de su partido o con sus simpatizantes. A lo mejor no las tienen porque les caerían, habría una crítica negativa y ahí es donde también se refleja ese desprecio por las redes sociales, porque no están interesados en la interacción. Casi todas sus prácticas comunicativas en redes sociales, y en los medios de comunicación tradicional, tienen el mismo patrón y es el patrón autoritario: yo hablo, yo gobierno, yo digo, pero no me interesa lo que digás, no me interesa saber de vos más allá de lo que yo quiero saber de vos.

Volviendo al tema de las protestas, ¿las redes sociales qué papel han jugado?
Un papel importante para que la gente informara, para que la gente se relacionara y para que la gente se compartiera ideas de seguridad y de análisis. Hay gente que tiene un análisis, así como el que yo te estoy hablando, análisis teórico, o hay gente que tiene análisis político, y hay gente que está haciendo análisis de la vida diaria todos los días, por la parte de los autoconvocados. Por parte de los simpatizantes de Ortega no hay análisis. Casi todos los perfiles están siendo utilizados para colocar consignas partidarias. En Facebook hay un poquito más de análisis por parte de los simpatizantes de Ortega. Las redes sociales públicas han sido el transmisor vital de la rebelión de abril, por un lado. Pero luego hay las otras redes. Hay una cantidad de información que no sé si la tengo que decir o no, porque hay redes que no son públicas donde realmente se está dando el análisis y la reunión de los autoconvocados y lo que vemos en Facebook, en Twitter, es la punta del iceberg, es decir, hay una cantidad de información y una cantidad de interacción, pero la verdadera interacción está en esas otras redes privadas que están funcionando.

¿La represión física se trasladó a las redes sociales?
Sí. Desde el principio ha habido muchas agresiones a perfiles de Twitter, de Facebook. Normalmente los orteguistas utilizan unas frases repetidas para cualquier persona contraria a sus ideas y es la frase relacionada con sos fea, sos feo, te creés la bella, solo tonterías sos. Siempre son epítetos duros, relacionados con el cuerpo físico. Y también amenazas directas, te voy a ir a buscar a tu casa, te voy a buscar a tu familia. Y por el lado de los autoconvocados, después de la matanza, empezaron a no tolerar esas agresiones en las redes sociales y empezaron una campaña para bloquear lo que ellos les dicen sapos, al término de que a los principales voceros de los orteguistas en Twitter les han botado las cuentas que han tenido que abrir otras, se las vuelven a botar, han tenido que abrir otras. Hay un activismo digital muy fuerte.

En Twitter usted también mencionó que Ortega tiene un mensaje que transmitir, pero no tiene una audiencia. Se sospecha que las audiencias de sus canales de televisión son muy bajas.
Ellos han perdido las audiencias de sus noticieros, de sus canales de televisión. Lo que veo en las redes sociales es que hay un noticiero de Multinoticias y no lo mira nadie, no hay ninguna conexión, porque ahí Facebook no miente, ahí te dice si se están conectando o no. Veo las revistas de la mañana del Canal 4 y se conectan 20, 30. Y, además, todos los días son los mismos. Algunos de ellos son gente que está en los ministerios de ellos. Los programas de Rosario Murillo casi nadie la está escuchando. El 19 Digital casi no tiene lectores. Ahí tienen un problema porque casi como que ni siquiera entre ellos se están leyendo.

Ellos alegan que los pobres son los que están con ellos y estos no tienen acceso a internet.
Me lo han dicho y les digo ¿cómo es que antes tenían audiencia? Allí está la respuesta del millón, porque esa audiencia que estaba con ellos antes se convirtió en autoconvocados cuando empezaron a matar, porque entre los autoconvocados hay muchísimos, una gran cantidad de personas, que tuvieron simpatía por el gobierno de Daniel Ortega. Los autoconvocados no son opositores de hace 20 años, sino un montón de gente que sentía simpatía, por distintas razones, simpatía porque les estaban dando la beca en la universidad, simpatía porque su padre estaba trabajando en un ministerio, porque les daban regalos de algún tipo, o porque eran beneficiarios de algún programa en el norte del país. Y cuando ellos empezaron a matar, todos esos autoconvocados se pusieron a criticarlos. Esa gente es la que se les fue, esa es la audiencia que se les fue.

A Rosario Murillo se le critica por todo el palabrerío que pronuncia los mediodías.
Yo he notado varios cambios en el discurso de Rosario Murillo. El discurso álgido, de cuando estaban los puchitos, los vandálicos. Eso es del momento cuando no sabían qué era lo que estaba pasando, no sabían de dónde había salido esto, entonces usaban palabras de desprecio y realmente muy impropias del vocabulario usual de una poeta como ella. Después pasó al nivel de más enfadada, de satánicos, y también Daniel Ortega más enfadado, fueron aumentando los adjetivos violentos. Después, pasó un momento en que se le notaba cansada en su alocución diaria, tratando de recuperar el ritmo, pero incluso en el tono se le notaba cansada. Y trataba de no hablar de los autoconvocados, claro, en el periodo más fuerte de los paramilitares. Los paramilitares andaban afuera y ella trataba de no mencionarlos. Se refugiaba en Dios y en sus creencias religiosas. Yo creo que se dio cuenta que cada vez que hablaba, y cada vez que habla Daniel Ortega, revelan mucha información. Ahí tiene que ver la cuestión de la tecnología y cómo la han comprendido. Ahora, cada vez que ella habla y cada vez que habla Daniel Ortega, creen que solo los están viendo su público y hay un montón de gente que la está viendo.

Hablando de la televisión orteguista, se critica a las presentadoras.
Tienen la escuela de la televisión antigua, que es la de sacar chicas en falda corta, en bikini, para atraer público, el uso de la mujer como objeto de consumo. Siempre lo han hecho y ahora lo están haciendo más porque no tienen audiencia y lo llamativo es que ni con chicas con escote pronunciado, ni con muchachas en bikini, ni pagando en las redes sociales, ni poniendo mejores películas en sus canales, tienen audiencia. Aún haciendo todo eso no tienen audiencia. Se puede decir que la sociedad nicaragüense realmente no quiere escucharles.

Si Daniel Ortega sigue en el poder, ¿para qué han servido las redes sociales?
Para mantener la información caliente, para mantener el espíritu de la rebelión. Son ustedes los periodistas y la gente que comunica bien en las redes sociales quienes están manteniendo el espíritu de lucha. No necesariamente los líderes de las organizaciones son los líderes de las redes sociales.

Usted menciona en su Twitter que hasta en el ingenio los autoconvocados han sido superiores a los orteguistas en las redes sociales.
Porque los orteguistas no crean un discurso nuevo. Es un discurso que todo es propaganda partidaria, porque obedecen unas órdenes, no se pueden salir del guion que dice la organización del Gobierno. Ellos no pueden ser ingeniosos porque no hay libertad para salirse del guion, desde luego que sí creo que sean ingeniosos en otras áreas, no quiero hacer parecer de que los orteguistas en las redes sociales son menos ingeniosos, sino que en ese sentido los autoconvocados, como no es regla escrita, no hay campaña partidaria que les guíe, unos hacen memes, otros hacen videos, otros hacen contenido escrito, otros agarran el teléfono y se ponen a hacer on line, entonces actúan con más ingenio en ese sentido.

¿Qué ha observado cuando las noticias son sobre personas que han sido relevantes en las protestas, como el padre Edwin Román, por ejemplo?
Como es una campaña organizada, en cuanto aparece la noticia saben que la tienen que reelaborar en distintos formatos. Se ponen en marcha en función de esa noticia. Igual pasa con los autoconvocados. Por ejemplo, cuando ocurrió lo de Rafael Solís, los autoconvocados empezaron a hablar de eso, solamente que el discurso de los autoconvocados en redes sociales tenía como más puntos de vista sobre un mismo tema. El discurso de los orteguistas en redes sociales, con el padre Román, solamente tenía un único enfoque y era borracho, borracho, borracho.

Si le tocara asesorar en temas de redes sociales, ¿qué le diría a los orteguistas y qué le diría a los autoconvocados?
Los autoconvocados ganaron la batalla por la opinión pública porque la información que transmitieron era veraz. Tienen que continuar dando información veraz y tienen que continuar defendiendo la libertad de expresión en sus redes, desde sus perfiles, sin que ninguno de los otros líderes que existen en los autoconvocados les silencie. Eso es lo más importante.

¿Y a los orteguistas?
Que luchen para ser libres, porque sin libertad de expresión no hay éxito en las redes sociales. Ellos tienen las herramientas pero necesitan libertad para hacerlo. Esa organización es cerrada y va a ser cerrada siempre. Ellos incluso tienen un hashtag #NoHayMásLíderQueDanielOrtega, #DejenDeAndarInventandoLíderes. Los taponan para que no crezcan nunca más y ellos tienen que liberarse de eso.

¿Qué protagonismo ve de Ortega en las redes sociales?
Como hay una nueva generación joven que no conoce a Daniel Ortega, conoce más a Rosario Murillo que a Daniel Ortega, porque Rosario Murillo es quien ha estado durante 10 años en los medios de comunicación, entonces de Daniel Ortega casi no saben nada. Entonces, una de las campañas que tienen es mostrar a Daniel Ortega en los videos de cuando era joven, están mostrando en las campañas de cuando sale vestido de Chayanne, para tratar de hacerle ver a los jóvenes que Daniel Ortega es como ellos, para que ellos tengan una referencia con el líder joven.

¿Y de Rosario Murillo?
En muchas cuentas, bajás hasta noviembre y solo aparece Chávez, Daniel Ortega, Tomás Borge, Carlos Fonseca y no hay fotos de Rosario Murillo. De ahí deduzco que el referente de ciertas cuentas de redes sociales, los orteguistas que son del partido no necesariamente están poniendo a Rosario Murillo en sus redes. La gente puede insultar a Rosario Murillo y le dice cualquier cosa, bruja, loca, cualquier cosa y a ellos eso no les ofende. Pero vos le decís algo a Daniel Ortega, les insultas a Daniel Ortega y te caen en fila, porque el amor al líder es lo que más propagandizan ellos.

Para terminar, ¿los medios tradicionales se han quedado rezagados ante las redes sociales?
El resplandor de los medios de comunicación tradicionales en Nicaragua, a partir de abril, nunca había estrechado tanto el vínculo con la tecnología como lo está haciendo ahora. Antes iban a remolque, pero ahora están empezando a hacer periodismo digital del bueno. En las redes sociales la gente busca a los periodistas como tabla de salvación. ¿Esto que estoy leyendo en Twitter de mis amigos es cierto? Me voy a ir donde Eduardo para ver qué dice. Todas las cuentas de Twitter y de Facebook de los periodistas de Nicaragua están siendo periódicos en sí mismo. Los periodistas son los que están comprobando, constatando, verificando, porque hay un montón de gente informando en redes sociales, pero verificando, constatando y poniendo en contexto solo los periodistas.

Plano personal

Mildred de Fátima Largaespada Martínez nació en Managua el 13 de junio de 1966 y es hija de Mildred Martínez y el teniente coronel de la Guardia Nacional de Somoza, Fulgencio Largaespada.

El teniente coronel Largaespada fue el militar de más alto rango que quedó de la Guardia tras la huida de Anastasio Somoza Debayle y le correspondió hacer la rendición ante las tropas del FSLN, después huyó hacia Costa Rica. Su hija Mildred quedó sola en Nicaragua.

Tras el triunfo de doña Violeta Barrios de Chamorro, en 1990, Largaespada regresó a Nicaragua pero fue asesinado. Su hija Mildred dice que no hubo juicio por su muerte.

Desde pequeña, Mildred quiso ser balletista y todavía va a clases de este baile para adultos. Admira a la bailarina rusa Maya Plisétskaya, a quien considera maravillosa.

Mildred también se destacó en el baloncesto y fue miembro de la Selección Nacional juvenil de Nicaragua de baloncesto en los años ochenta. No siguió jugando para dedicarse a sus estudios de periodismo.

Desde hace 26 años está casada con un español que conoció en Nicaragua y con él tiene dos hijos, un varón de 15 años de edad y una mujercita de 13 años.

Aprendió a cocinar hasta que tenía hijos y estaba en España, por lo cual es especialista en comida mediterránea.

Además de que trabajó en Barricada y en Confidencial, también tuvo una columna erótica, bajo un seudónimo, en la desaparecida Semana Cómica.

Mildred encuentra alegría en dos perritas que le acompañan en su casa.