Sapoá enseñó el camino de la paz

El pasado 25 de febrero se conmemoraron 29 años de aquella histórica elección de 1990 que fue transparente, observada y anticipada, como resultado de los acuerdos de Sapoá

cansancio, Nicaragua

El doctor Carlos Tünnermann, en quien, al igual que los otros 5 miembros del equipo negociador de la Alianza Cívica, tengo plena confianza y creo que debería ser el jefe negociador, dijo en una entrevista otorgada al Canal 10 el viernes pasado estas sabias palabras que hago propias en este día que inicia la negociación por Nicaragua:

“Lo que nosotros pedimos a los diferentes sectores que han estado opinando (sobre el inicio de la negociación), es que vean esto como una oportunidad, que estén seguros que nosotros vamos a tratar de interpretar lo más fielmente posible los clamores y reclamos que el pueblo nicaragüense ha venido haciendo, con lo que vamos a configurar la agenda del diálogo de parte de la Alianza, y que tengan un poco de paciencia para esperar los resultados, no se puede esperar que en un solo día se resuelva toda esta crisis que es tan profunda”.

El pasado 25 de febrero se conmemoraron 29 años de aquella histórica elección de 1990 que fue transparente, observada y anticipada, como resultado de los acuerdos de Sapoá del 23 de marzo de 1988, y aunque yo no soy firmante de esos acuerdos y no participé directamente en las negociaciones, los respaldé completamente, a pesar de que inicialmente no fueron bien acogidos en las estructuras más radicales de la Contra y hubo acusaciones de “traición”. Para mí, lo importante era que se estaba haciendo un esfuerzo por traer la paz duradera a Nicaragua por medio de elecciones libres y suficiente garantía era la firma de mi buen amigo y luchador por la democracia, Adolfo Calero Portocarrero.

Tristemente, hemos regresado a ese mismo punto de partida y aquella aspiración de ayer, elecciones libres, que costó una guerra y miles de muertos, nuevamente ha vuelto a ser la máxima aspiración nacional, porque solo en democracia podremos recuperar la paz y el progreso con justicia. Debemos de tener tolerancia, respeto y paciencia, la crítica anticipada no conduce a nada.

Todos los miembros del equipo negociador son nuestros representantes y debemos darles un voto de confianza, a como en aquella tarde en el Hotel Las Espuelas, de Liberia, yo le di un voto de confianza a los miembros del Directorio de la Resistencia Nicaragüense, del Consejo de Comandantes y al jefe negociador, Jaime Morales Carazo, cuando abordaron un microbús y se fueron a Sapoá, donde después de 3 encuentros se firmó aquel histórico acuerdo.

Un buen amigo del Colegio Centro América nos decía a un grupo de compañeros que nos reunimos a platicar sobre la crisis política esta frase que quiero retomar aquí: en la historia de los conflictos mundiales, todas las guerras han terminado en negociación, ¿por qué no negociar antes, para evitar la guerra? Y aunque la guerra no fuera una opción, porque no lo es, estamos a las puertas de la destrucción total de la economía del país que como todos sabemos, va en caída libre.

El autor es periodista, exministro y exdiputado.

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