Protesta cívica se mantendrá dentro y fuera de los penales en Nicaragua

La Articulación de Movimientos Sociales y Organizaciones de la Sociedad Civil anunciaron una jornada de protestas demandando libertad para presos y presas políticas

presas políticas

Las presas políticas aseguran que mantendrán la huelga de hambre que iniciaron el pasado 27 de febrero. LA PRENSA/Leonor Alvarez

La Articulación de Movimientos Sociales y Organizaciones de la Sociedad Civil, anunciaron este lunes una jornada de protestas cívicas dentro y fuera de Nicaragua, demandando libertad para presos y presas políticas del régimen de Daniel Ortega.

Entre las acciones previstas en esta jornada está una vigilia programada para el próximo miércoles 23 de marzo en diferentes países y, en Nicaragua, en lugares estratégicos para evitar la represión orteguista.

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Además se realizarán plantones relámpagos en diferentes lugares, correrán con ropa azul y blanco como el maratonista Alex Vanegas y protesta en redes sociales.

Dentro de los penales, que se ha convertido en otra trinchera de lucha del pueblo autoconvocado, las presas políticas aseguran que mantendrán la huelga de hambre que iniciaron el pasado 27 de febrero. Hasta la fecha, contabilizan catorce días sin ingerir alimentos, y solo consumir suero.

La demanda de las ocho presas políticas es la libertad de todos los reos del régimen orteguista. También fue una forma de reclamar a la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia porqué se sentó a negociar con el régimen de Daniel Ortega, cuando más de 600 presos políticos siguen en la cárcel.

Sin embargo, este domingo, la Alianza dijo que se retiraba de la mesa de negociación mientras el régimen no demostrara buena voluntad para encontrar soluciones a la crisis sociopolítica del país.

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Gabriel Enríquez, pareja de la presa política Yaritzha Mairena, explicó que las jóvenes mantienen su método de protesta, y demandan que trasladen a la periodista Lucía Pineda Ubau de la celda de aislamiento a las celdas comunes.

Enríquez explicó que las presas políticas están mareadas, desconcentradas, delgadas; muestran los típicos síntomas de una mala nutrición debido a la misma huelga de hambre indefinida.

Cabe mencionar que solo están con suministro de suero, facilitado por uno de los padres de las presas políticas, aún no han recibido atención médica y el Sistema Penitenciario Nacional, en este caso, la cárcel La Esperanza, sigue negando que las reas políticas están en huelga de hambre.

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Enríquez explicó que la única persona que ha asistido a las otras reas en huelga de hambre ha sido Amaya Coppens, quien también es parte de la misma.

Reos en alto riesgo

El especialista en derechos humanos, Uriel Pineda, explicó que la principal preocupación respecto a la crítica situación en la que se encuentran los presos políticos, es su integridad física y la vida de los reos, ya que ante cualquier gesto de protesta o inconformidad por parte de los presos, la medida adoptada por el régimen ha sido golpearlos.

Las palizas han sido recurrentes en los centros de detención, tanto para hombres como mujeres, quienes por medio de cartas han descrito las agresiones sufridas en los reclusorios. Pineda explica que al no haber un control penitenciario, un órgano interno de control que supervise dicha situación para evitar abuso de autoridades, y al no contar con una supervisión externa de organismos de derechos humanos nacionales e internacionales, “la situación de la integridad física, la vida, el riesgo de tortura en cuanto a los presos políticos es altísimo (…)”, sostuvo.

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