Zona de Strikes: Zinedine Zidane no le teme a los riesgos

Zinedine Zidane ha puesto a un lado su tranquilidad y ha decidido exponer su aureola ganadora, intentando levantar a un Madrid que ha ido en picada

Jonathan Loáisiga

Edgard Rodríguez C.

Zinedine Zidane es algo más que un hombre sonriente, de discurso sencillo y práctico, que pareciera estar revestido de una gracia especial.

Zidane es un símbolo del éxito, una figura legendaria de esas que resulta difícil encontrarle sucesores. Por donde pasó, hizo mejores a sus equipos. Fue un atleta extraordinario, capaz de maniobras asombrosas en espacios cortos, a pesar de su estirada estructura físico.

Y como entrenador, fue aún más admirable. En dos años y medio con el Real Madrid no solo lo salvó de una caída en picada, sino que lo regresó al máximo nivel y reescribió la historia, al ganar tres Champions League consecutivas, entre nueve títulos conseguidos durante ese período.

Además de su liderazgo y habilidad para comprometer sobre un mismo objetivo a un grupo de jugadores de lo más diverso, Zidane también mostró perspicacia. Se hizo a un lado cuando intuyó que el futuro sería sombrío por la falta de fichajes necesarios para renovar el plantel desgastado por las exigencias al máximo nivel.

Ahora está de regreso en otro momento crítico para el Madrid. Para muchos es tan sorprendente su retorno como lo fue su salida. Se afirma que expone su legado y que no será capaz de igualar el éxito que alcanzó en su gestión anterior. Y es cierto. Nadie ha hecho tanto en tan poco tiempo como lo hizo Zidane.

Sin embargo, es plausible su determinación y su valor para intentar levantar a su equipo. Zidane tiene fama, dinero y es respetado, pero ha decidido correr el riesgo y eso es admirable. Desde luego él puso condiciones y se anticipan muchos cambios en el plantel del conjunto merengue.

No obstante, mientras se barajan nombres como los de Hazard, Mbappe, Pogba o Kanté para unirse al club y otro tanto para marcharse, entre ellos Gareth Bale, el francés sabe que lo esencial es revivir la ilusión y abrirse a una esperanza en un futuro cercano.

“Vamos a volver a situar al Madrid donde debe estar”, dijo Zidane en su discurso de presentación y nadie se lo tomó a la ligera. Él sabe de lo que habla. Sin embargo, ahora ha colocado sobre sus hombros, un reto mayor que el que asumió la primera vez el mando del conjunto blanco.

Pero el mayor inconveniente que genera el éxito precoz, es la dificultad que representa superarlo. Zidane lo sabe. Y aun así, ha decidido correr el riesgo. Eso es admirable, ¿no lo cree?

Sigue a Edgard Rodríguez en twitter: @EdRod16 

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