Ideario de Bolívar ultrajado y abusado

En Venezuela no existe producción alimentaria, no hay medicinas, el sistema de salud es de funerarias, la huida de ciudadanos para no morir de hambre es de 10 millones en los últimos 3 años

Calentamiento Global , Mercado

El mundo entero sigue con estupor y repulsión la insensibilidad del régimen comunista de Nicolás Maduro ante el desastre ocasionado en Venezuela por el sistema chavista que se empeña en seguir imponiéndose. La dictadura ha provocado una crisis terminal no solo en la economía del país, sino en la salud y la seguridad alimentaria de sus ciudadanos, pero caprichosamente está empeñado en no permitir el ingreso de la ayuda mundial humanitaria de medicinas y alimentos. A Maduro la soberbia le sobra.

En Venezuela existe una hiperinflación; primer lugar en corrupción mundial; crímenes por doquier; anarquía en el sistema judicial; no hay Estado de derecho; producción de petróleo por el suelo (1.7 millones de barriles cuando producía 4.2 millones al tomar Chávez el poder). En Venezuela no existe producción alimentaria, no hay medicinas, el sistema de salud es de funerarias, la huida de ciudadanos para no morir de hambre es de 10 millones en los últimos 3 años. La miseria deambula por todas partes en medio de un desastre total.

Por las bondades del desaparecido sistema democrático de Venezuela, mediante indulto otorgado bajo la administración del presidente Rafael Caldera el coronel Hugo Chávez fue liberado después del fallido golpe de Estado del 4 de febrero de 1992 contra el presidente Carlos Andrés Pérez. Chávez asumió el poder después de las elecciones de 1998, se reeligió continuamente mediante fraudes y estableció un régimen comunista de carácter populista, llamado “Socialismo del siglo XXI”. Chávez manipuló el ideario o pensamiento del Libertador Simón Bolívar y aprovechó la boyante riqueza petrolera tenida por Venezuela, que tiene la más grande reserva mundial. El férreo régimen fue sustituido por Nicolás Maduro al morir Hugo Chávez de cáncer, en la Cuba de los Castro, en febrero/marzo del año 2013.

La negligencia, represión y abuso de poder de Nicolás Maduro han provocado fraudes electorales, impunidad en la corrupción que saquea y malversa los miles de millones de dólares producto de la exportaciones del petróleo, lo mismo que las reservas de oro en el Banco Central, compensando el déficit presupuestario para sostener en parte los programas populistas, mediante ingresos producto de la actividad de narco exportación.

La figura cumbre en Venezuela es el Libertador Simón Bolívar, a quien exaltó nuestro gran poeta Rubén Darío al escribir: “En la historia de la humanidad no hay figura que pueda superar a Bolívar. Probo y abnegado como Arístides, recto y noble como Filipo y ardiente como César, en él se encarnan todas las grandes virtudes cívicas y todos los sublimes encantos del patriotismo”. Y nombró Darío al Libertador Simón Bolívar, “El Titán de la Victoria”.

Al considerar y tener como verdad lo antes afirmado por Darío, no cabe duda que con el régimen fallido que hoy existe en Venezuela el legado del Libertador Simón Bolívar ha sido ultrajado y abusado.

Como muy bien afirmó hace más de 20 años el intelectual don René González Castillo: “Bolívar deberá, además, ser reconocido como baluarte de una conducta ética ajustada a los principios más exigentes. Su vida pública es un modelo de rectitud administrativa, de orden y seriedad”. Pero muy diferente al bolivarismo ha sido la conducta, la política y la ideología de los chavistas.

Al revisar el proceder y la actitud de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, no cabe duda que como lo ha afirmado nuestro amigo don Justo, esos no le pisan ni la punta de la cola al honroso cuadrúpedo, acompañante del Libertador, que fue el gran “Palomo”.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: