Darwin Sevilla a cinco robos de ser el séptimo de 200

De 28 años de edad y un promedio de 22 bases robadas en cada una de las últimas ocho campañas, Sevilla lleva un buen ritmo para atacar los 300 robos.

Darwin Sevilla ha ganado tres lideratos de robos en su carrera. LA PRENSA/ARCHIVO

Los robos de bases son un arte en decadencia, pero todavía quedan algunos jugadores de la vieja escuela, que saben la velocidad también puede hacer daño, y uno de ellos es el granadino Darwin Sevilla, quien está tocando las puertas del club de estafadores de 200 colchonetas.

Sevilla lleva cinco robos esta temporada y ha llegado a 195 en su carrera, próximo a unirse a Sandy Moreno (454), Arnoldo Muñoz (247), Edgard López (245), Ramón Solano (238), Juan Cabrera (208) y su compañero de equipo Iván Marín (208) en un exclusivo club de robadores.

De 28 años de edad y un promedio de 22 bases robadas en cada una de las últimas ocho campañas, Sevilla lleva un buen ritmo para atacar los 300 robos, algo que solo ha hecho Sandy en la historia de nuestro beisbol.

Y si pone el pie en el acelerador, quizá hasta podría presionar a Sandy, quien no obstante le lleva una buena ventaja, porque a los 28 años de edad, el bólido de Ciudad Darío ya iba por 260 estafas.

Los robos de bases han ido perdiendo popularidad porque los corredores se exponen más a lesiones en las barridas y como una forma de alargar sus carreras y mantenerlas saludables, muchos optan por ser menos agresivos, a pesar de disponer de veloces piernas y la chispa para hacerlo.

Sin embargo, el juego de Sevilla es similar al de Sandy en su época y la velocidad es fundamental para hacerse notar. Además, tiene de compañero de equipo a Marín, con quien podría protagonizar una batalla fraterna por robar más bases.

De hecho, en los últimos ocho años, Marín ha ganado cuatro títulos de robos y Sevilla tres. Además, el mánager de los granadinos,   Aníbal Vega, ha dicho que el chavalo de 18 años Junior Ortega es una bala y también podría un factor para que los dos veteranos corredores den un extra para que no quedarse atrás.

Sevilla debutó en el beisbol superior en 2009 con siete robos y repitió la misma cantidad en 2010, antes de ganar su primera corona de estafas en 2011 con 22. Desde entonces ha estado repartiéndose este liderato con Marín. En 2017 alcanzó su máxima cantidad con 30 para conquistar su segundo título y el año pasado en el torneo recortado por los problemas del país, con 18 robos tuvo suficiente para ser el líder.

En el caso de Marín, en los últimos dos años se ha marchado a jugar a la Liga Independiente Amaerican Association, en los Estados Unidos, y esto ha frenado su ritmo, lo que ha aprovechado Sevilla para pegársele y posiblemente lo superará, tomando la estafeta entre los granadinos.