Desaparecidos en Nicaragua, otro drama en esta crisis sociopolítica

Nueve meses lleva desaparecido el joven Xavier Eduardo Mojica Centeno, tiempo en que su madre Lorena Centeno ha pasado con un nudo en su garganta y rogando tener alguna señal de él.

Desaparecidos en Nicaragua

Lorena Centeno estuvo por mucho tiempo afuera de las antiguas celdas del Chipote, esperando tener noticias de su hijo. LAPRENSA/ARCHIVO

Nueve meses lleva desaparecido el joven Xavier Eduardo Mojica Centeno, tiempo en que su madre Lorena Centeno ha pasado con un nudo en su garganta y rogando tener alguna señal de él.

Aunque la Policía Orteguista no le ha confirmado que está detenido, extraoficialmente ha recibido noticias de que está en el Sistema Penitenciario La Modelo con otro nombre, por lo que espera sea liberado este viernes, como parte del compromiso en la mesa de negociación entre el régimen y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia.

Con una voz a punto de estallar en llanto, Lorena explicó que hay otro grupo de padres de familia que tiene a sus familiares desaparecidos y pese a que nadie les asegura que están vivos “la esperanza es lo último que nos queda, mi esperanza es que Dios haga la obra”.

El joven Mojica Centeno desapareció el 11 de junio de 2018. Ese día venía de la universidad junto a su madre, pero se quedó a atrás para recargar la tarjeta con que en ese entonces se pagaba el pasaje urbano de Managua.

Su madre lo esperó en casa pero nunca llegó. Ese día en el barrio, rondaron camionetas sin placa, las mismas que decenas de veces han secuestrado a ciudadanos que han participado en las protestas sociales.

Autoridades, los verdugos

El abogado de la Comisión Permanente de los Derechos Humanos (CPDH), Pablo Cuevas, recordó que decenas de veces han recibido denuncias de desapariciones y “normalmente cuando los aparecen, los mandan bien maltratados y aterrorizados que no quieren nada más”.

Uno de los casos más dolorosos en cuanto a desaparecidos y encontrados muertos, ocurrió a mediados de mayo del año pasado, en plena visita de una delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Se trató del joven Javier Munguía, quien estuvo desaparecido diez días y luego llegó a la morgue del Instituto de Medicina Legal con signos de tortura.

El hecho le dio la vuelta al país y a nivel internacional. Posteriormente la Fiscalía presentó argumentos pocos creíbles de su deceso: junto a otro joven intentó cometer un robo y en un forcejeo terminó muerto. No hubo detalles de cómo ocurrió.

Actuación de los paramilitares

En los meses más duros de la crisis sociopolítica, la Policía Orteguista y las fuerzas paramilitares constantemente secuestraban a personas que participaron en las manifestaciones contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Tras los operativos contra la ciudadanía, los secuestrados aparecían en las celdas policiales del Chipote.