Obispo Jorge Solórzano: «Diálogo debe buscar justicia, verdad y libertad»

“Tanto el rumbo del país como el sentimiento del pueblo es de incertidumbre y miedo, aunque ya está pasando de ser un sentimiento a ser una realidad de más pobreza, de más desempleo y por tanto de hambre”, explicó Solórzano.

El obispo Jorge Solórzano, seguido del actual vocero de la Conferencia Episcopal, Abelardo Mata. LA PRENSA/Archivo

El obispo de la Diócesis de Granada, monseñor Jorge Solórzano Pérez, dijo que para que las negociaciones entre la Alianza Cívica y el Gobierno sean creíbles debe haber voluntad política y comenzar “un camino de una verdadera paz, con justicia, verdad y libertad”.

“Tanto el rumbo del país como el sentimiento del pueblo es de incertidumbre y miedo, aunque ya está pasando de ser un sentimiento a ser una realidad de más pobreza, de más desempleo y por tanto de hambre”, explicó Solórzano.

Nicaragua vive una grave crisis de derechos humanos desde hace 332 días. Entonces el régimen de Daniel Ortega empezó la represión contra los ciudadanos que protestaban contra una reforma a la seguridad social inconsulta.

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La represión estatal ha dejado al menos 325 muertos, más de ochenta mil exiliados y más de setecientos presos políticos, según informes de organismos de derechos humanos; sin embargo, la dictadura se niega a detener la represión y aceptar la propuesta de comicios adelantados como una salida a la crisis.

Hasta este jueves las conversaciones se encontraban suspendidas, luego que la Alianza Cívica pidió al régimen gestos concretos como la libertad de presos políticos y el cese de la violencia estatal.

Bajo presión de la comunidad internacional, el régimen de Ortega se comprometió a excarcelar este viernes un indeterminado número de presos políticos, a los que utiliza como rehenes en las negociaciones.

La posición de los obispos

Los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, entre ellos Solórzano, declinaron participar en las conversaciones como testigos la semana pasada y argumentaron que se trataba del momento de los laicos, aunque afirmaron que como pastores seguirán acompañando a la población en su dolor.

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La participación de la Iglesia católica durante la crisis se ha destacado por su fiel compromiso con la ciudadanía y la denuncia de los abusos del poder político, lo que les ha valido a sacerdotes amenazas en las distintas comunidades donde ejercen su ministerio religioso.

La hora de los laicos

El obispo Solórzano explicó que los católicos entienden por laico al cristiano comprometido, que ha de serlo siempre en toda su integridad, sin dobleces ni camufles según sus palabras, sin disociar además sus creencias de su vida pública o su vida privada.

En la primera etapa de las conversaciones, realizada entre mayo y junio del año pasado, la Iglesia católica fungió como mediadora y testigo de aquellas conversaciones que fueron socavadas por Ortega, que incluso en julio del año pasado calificó a los obispos como “golpistas”.

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“La hora de los laicos: significa que su fe deje de ser una cuestión privada y personal y que el mensaje trascienda a la vida pública”, explicó el jerarca católico a través de un mensaje en WhatsApp.

Solórzano agregó que todavía podemos encontrarnos “con cristianos en la política y la vida pública, que dicen tener una fe personal y que luego en la práctica actúan como si Dios no existiera”.

«Tanto el rumbo del país como el sentimiento del pueblo es de incertidumbre y miedo, aunque ya está pasando de ser un sentimiento a ser una realidad de más pobreza, de más desempleo y por tanto de hambre”, expresó Solórzano, obispo de Granada.