Monja tuitera: «Si pudiera cambiar algo en el mundo transformaría las dictaduras en democracia»

A Xiskya no se le vincula con León, Nicaragua, de donde es originaria. Cuenta que es malísima cocinando y a sus 50 años anda en bicicleta siempre que puede

Monja tuitera

La monja Xiskya Valladares es originaria de León pero vive en España. FOTO: LA PRENSA/ CORTESÍA

Xiskya Lucía Valladares Paguaga, tiene 50 años, está en Twitter desde el 2009, tiene más de 57 mil seguidores, y por su actividad constante en esta red la llaman “monja tuitera”. Es originaria de León, pero desde 1988 vive en España.

Domina 6 idiomas: francés, italiano, inglés, catalán, español y algo de hebreo. Vivió y estudió 4 años en Roma. Es filóloga, doctora en Ciencias de la Comunicación, entre otros estudios. Nos confiesa que si pudiera cambiar algo en el mundo serían las dictaduras por democracia.

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Defínase en tres palabras.

Transparente, aventurera y alegre.

¿Por qué Twitter y no Facebook?

También estoy en Facebook, Instagram, YouTube y Linkedin, pero prefiero Twitter por ser una red más abierta que Facebook.

¿Cuántas horas al día pasa en las redes sociales?

Unas dos horas diarias. A la semana: 8 horas en Twitter, 2 en Instagram y 15 minutos en Facebook.

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¿Qué edad tenía cuando decidió que quería ser monja?

Faltaban 4 meses para cumplir 18 años.

Si fuese un producto, ¿cuál sería su eslogan?

“Intentando crear puentes”.

Si dirigiera una película, ¿a qué género pertenecería?

Al género de aventura, sin ninguna duda.

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¿Qué quería ser de adulta cuando era niña?

Quise ser astronauta, arquitecta y periodista de guerra.

¿Cuál era su serie de dibujos animados favorita?

Los Picapiedras.

Si pudiera cambiar algo en el mundo, ¿qué cambiaría?

Transformaría las dictaduras en democracia.

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Algo que la ponga nerviosa.

Que me organicen el día sin hablarlo conmigo.

Si pudiese saber una cosa del futuro, ¿qué preguntaría?

¿Cuánto falta para que Nicaragua sea un país donde la gente tenga progreso, viva feliz y todos tengan educación?

¿Cómo sería un día perfecto para usted?

Lleno de aventura y cámara de fotos en mano, sin prisas.

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¿Qué comida no puede rechazar?

Carne en vaho, vigorón y el mango.

¿Practica o practicó algún deporte?

Practiqué de joven el voleibol, la natación y la bicicleta. Ahora sigo yendo en bicicleta siempre que puedo.

¿Qué tan buena es cocinando?

No me gusta nada, pero sí me gusta mucho comer bien. Soy malísima cocinando.

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¿Ha estado a punto de morir?

Sí, dos veces. Una vez joven, cuando estaba en Poneloya y me cayó un portón encima, me estaba asfixiando. La otra vez estaba de visita por un mes en León y me dio leptospirosis.

¿Canta en la ducha?

No, no me da tiempo.

¿Toca algún instrumento musical?

Sí, toco la guitarra desde muy pequeña.

¿Qué le diría a Nicaragua en estos días de dolor?

Nunca la noche ha vencido a la aurora. Espera en Dios que volverás a alabarlo con alegría.

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