La dictadura de Daniel Ortega receta represión y miseria a los nicaragüenses

Actualmente el país se encuentra en medio de una profunda recesión económica, el congelamiento del salario mínimo, el aumento en los precios de la energía eléctrica y los combustibles

El pasado 31 de julio, el titular del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, Iván Acosta, reveló que las citadas reformas tributarias en sus primeros cuatro meses han generado 4,442 millones de córdobas en ingresos adicionales. LA PRENSA/ ARCHIVO

Desde que inició la crisis sociopolítica, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo no solo se ha destacado por reprimir brutalmente a la población, sino también por empujar a la miseria a miles de nicaragüenses con sus políticas de recaudación.

Actualmente el país se encuentra en medio de una profunda recesión económica, el congelamiento del salario mínimo, el aumento en los precios de la energía eléctrica y los combustibles. Y ahora con la Ley de Concertación Tributaria que entró en vigencia hace 19 días, el precio de la canasta básica incrementó un 13.5 por ciento solo en productos alimenticios y de usos en el hogar, sin incluir el costo de los servicios básicos y de vestuario que habitualmente se asumen en un hogar.

Lea además: El tren de alta velocidad que China pretende construir en un país de Centroamérica y no es en Nicaragua

Hasta enero pasado, una familia de cuatro personas gastaba al mes 9,615 córdobas en la compra de productos alimenticios y de usos del hogar, según datos del Banco Central de Nicaragua. Ahora para comprar esos mismos productos en el mercado, una familia tiene que invertir 215 córdobas más.

“Desde la semana pasada todo está más caro, adonde vayamos, en el mercado, en la venta, el súper, en todos lados subió. Ahorita me asusté porque la carne molida vale casi lo mismo que la posta. Es demasiado, si seguimos así yo creo que vamos a llegar como Venezuela, donde la gente se muere de hambre”, dijo Azucena Valerio, quien llegó a hacer compras a un mercado capitalino.

También: ¿Por qué el nuevo calendario fiscal impuesto por Daniel Ortega busca asfixiar a las empresas?

Además si se hace estas compras en los supermercados el costo pasó de 9,615 a 10,917 córdobas, es decir, aumenta 1,302 córdobas.

Recientemente el presidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin), Sergio Maltez, estimó que con la reforma fiscal la cesta familiar se elevaría de 13 mil a 17 mil córdobas, “más de cuatro mil córdobas, esto es casi un aumento del 29 por ciento del costo para los consumidores”.

Puede leer: Distribuidoras de insumos agropecuarios amenazan con incrementar hasta 30% precios si Hacienda no entrega avales

Según el sondeo realizado por LA PRENSA, los productos que más incrementaron de precio son los detergentes, toallas sanitarias, papel higiénico, escoba, jabón de baño, desodorante y pasta y cepillo de dientes. Mientras que la mayoría de los productos alimenticios se mantuvieron estables.

Reforma fue estocada a los consumidores

El economista Luis Murillo señala que no era el momento más indicado para realizar una reforma fiscal, que al final a quien más perjudica es al consumidor, que ya fue afectado el año pasado con la crisis sociopolítica.

El economista indica que ahora el dinero empieza a rendir menos, no solo porque estamos en un proceso de recesión, sino porque el Gobierno a través de esta reforma busca mayores ingresos.

Le puede interesar: Hoteles y restaurantes de Nicaragua se preparan para sentir el impacto severo de la reforma fiscal

“Con esta reforma el nivel de vida disminuye aún más. A esto se suma a que el salario está congelado, es decir que está castigando al consumidor, que va directo al consumidor, esta reforma se debió aplicar cuatro años atrás cuando la economía venía creciendo y no ahorita, más bien ahorita se necesitan políticas expansivas, que liberen de impuesto ciertos productos, para que la crisis no se profundice”, detalló Murillo.

También expresó que medir la canasta básica, según los parámetros que utiliza el máximo emisor bancario, no es lo correcto porque son métodos obsoletos, que no se usan en la región y que provocan que los gastos en la realidad sean mayores que los proyectados.

Mayor incremento en los próximos meses

Juan Carlos López, coordinador del Centro Jurídico de Ayuda al Consumidor (CJSAC), manifestó que en los próximos meses la carga puede ser mayor, porque la cadena productiva fue gravada y apenas se está gestando el inicio de un descontento social mayor.

También lea: Reforma tributaria va contra arroceros nicaragüenses

“¿Qué es lo que va a pasar? Si son parte de productos secundarios y dependen de productos que de alguna manera fueron grabados, al final toda carga pasa al consumidor y el aumento puede ser mayor que lo que la ley contempla. Al final, el bolsillo del consumidor es el más afectado”, dijo López.

Sostuvo que con esta nueva carga impositiva, el consumidor tendrá que elegir entre pagar el costo, comprar productos de menor calidad o no comprar ciertos productos.

“Hay productos que no están dentro de la canasta pero que sí se compran continuamente en el hogar, que fueron gravados y eso tiene un peso, yo considero que muchas familias no van a poder mantener el mismo nivel de vida y otras ya pasaron a la pobreza, y lo peor es que en estas decisiones se afecta al consumidor, y nunca somos tomados en cuenta, el consumidor no tiene ni voz ni voto”, añadió.

Además: Exportadores inquietos por petición de suspensión de Nicaragua del Acuerdo de Asociación con la UE

Asimismo, coincidió con el economista Luis Murillo, al señalar que no era momento para aplicar esta reforma. “Si esto fuera un plan de recuperación económica en circunstancias estables, por lo menos fuera aceptable, pero no es una situación normal, hay un descontento por el comportamiento político y se suma esta carga tributaria, que golpea aún más, además que no hay estabilidad, ni certidumbre y si sumas todas estas variables la carga será mayor”, expresó.

A esto hay que agregarle que el año pasado como consecuencia de la crisis sociopolítica se despidió y suspendió a 453,000 personas, de las cuales 137,000 se encuentran en desempleo abierto, detalla en el Informe de Coyuntura 2018, de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides).

Le puede interesar: Entrega de crédito en Nicaragua arranca año con fuerte deterioro por alargamiento de crisis

O sea, en el hogar al menos una persona perdió su fuente de ingreso y posiblemente no tenga acceso a la canasta básica y tras el encarecimiento de la misma, la situación es más difícil.

El salario mínimo y la canasta básica

Hasta enero de este año, la cesta familiar de 53 productos se situó en 13,500.85 córdobas, según datos del Banco Central, es decir que disminuyó 64 córdobas con respecto a diciembre de 2018 e incrementó 103 córdobas con respecto a enero del año pasado.

El precio de la canasta básica hasta enero en Nicaragua equivale a tres salarios mínimos del sector agropecuario (4,176.49 córdobas), es decir, una persona que gana el salario mínimo no puede acceder a todos los productos de la canasta básica, porque su salario solo le cubre el 31 por ciento de la cesta.

Lea además: BID es el primer prestamista multilateral que reconocerá al enviado de Guaidó

La Ley del Salario Mínimo establece que uno de los parámetros para medir el incremento del salario es el precio de la cesta familiar y se debe procurar cada año que la cobertura aumente en cada ajuste del salario. Este año el orteguismo pidió congelar el salario mínimo alegando un decrecimiento en la economía y que la inflación está controlada, pero no se tomó en cuenta la canasta básica.