Banco Central incumple el cronograma de publicaciones y esconde el desastre económico en Nicaragua

Hasta el momento, no hay estadística oficial sobre el cierre de la economía en 2018, un año duro, marcado por la crisis sociopolítica

Banco Central

El economista y sociólogo Óscar René Vargas da una lectura ante la ausencia de cifras oficiales y teme que el impacto de la crisis sea de tal grado, que ya es imposible ocultar o maquillar el debacle económico. LA PRENSA/ARCHIVO

El régimen de Daniel Ortega sigue ocultando el desastre económico que ha ocasionado su represión estatal. De forma visible, el Banco Central mantiene desactualizados desde noviembre del año pasado los principales indicadores y hasta ahora se desconocen cuáles son las perspectivas para este año, lo que provoca que el país esté “caminando a ciegas” y se agrave la incertidumbre nacional.

Hasta el momento, no hay estadística oficial sobre el cierre de la economía en 2018, un año duro, marcado por la crisis sociopolítica que empezó en abril y que llevó al país a una recesión económica, cuyo grado de profundidad actual se desconoce.

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El rezago de cifras oficiales comenzó en septiembre del año pasado, cuando las autoridades del BCN ordenaron un apagón informativo en las publicaciones diarias relacionadas con la macroeconomía, monetarios, reservas internacionales, circulación de dinero y depósitos bancarios.

La situación ha empeorado porque hasta ahora, casi al cierre del primer trimestre 2019, aún se desconoce el comportamiento del comercio exterior el año pasado y en los primeros dos meses de este año, la variación del Índice Mensual de la Actividad Económica, el comportamiento de la producción de los principales granos básicos, el comportamiento de la recaudación de impuestos y del Producto Interno Bruto.

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Las únicas estadísticas hasta diciembre son los depósitos bancarios, las reservas internacionales, las remesas, mercado laboral y la canasta básica, cuya información es limitada para saber el estado de la economía y la recesión.

En lo que va del año solo hay actualización de enero en la canasta básica, el resto de indicadores están rezagados.

Incumple calendario de divulgación estadístico

Y aunque el calendario de divulgación del máximo emisor bancario indica que los informes y las estadísticas del 2018 se estarían publicando con más de dos meses de retraso, con el mismo no se ha logrado cumplir.

Según este cronograma de publicaciones, entre enero y febrero de este año se habrían actualizado las estadísticas de cierre del 2018 del IMAE, producción y consumo, el informe trimestral del PIB, las exportaciones e importaciones, el balance del sector público no financiero, pero estos aún no han sido publicados.

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Además de las cifras del BCN, otro de los grandes ausentes en esta crisis es precisamente el presidente de la institución Ovidio Reyes, quien lleva más de medio año de no brindar un informe sobre el estado de la economía. La última aparición pública fue el 7 de noviembre del año pasado en un medio de comunicación oficialista, donde brindó números escuetos sobre la economía, pero no presentó un balance global.

En esa ocasión dijo que “desde el punto de vista del Fondo, el PIB, o la actividad económica se estaría reduciendo en un 4 por ciento este año (en 2018). Desde el punto de vista nuestro creemos que puede ser mejor, en el sentido que la caída no va a ser tan grande, pero nosotros también tomamos la decisión de adoptar las cifras del FMI para ser conservadores; en principio, ellos han señalado en su último Informe Económico Mundial que el próximo año nuestra economía va a decrecer un 1 por ciento, pero eso es algo que vamos a estar revisando más en la siguiente evaluación”.

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Desde ese entonces, a través de notas de prensa se ha sabido que Reyes ha participado en eventos internacionales, pero sin mayor trascendencia.

Antes de la crisis sociopolítica Reyes había consolidado su omnipresencia en todos los ámbitos del sector productivo y económico, y era muy frecuente que fuera consultado sobre diferentes temas de importancia para los agentes económicos.

Ya no pueden maquillar los números

El economista y sociólogo Óscar René Vargas da una lectura ante la ausencia de cifras oficiales y teme que el impacto de la crisis sea de tal grado, que ya es imposible ocultar o maquillar el debacle económico.

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“En octubre se cumplieron los dos trimestres que a nivel internacional se establece para determinar si un país entra en recesión, es decir que Nicaragua entró en recesión desde octubre oficialmente, aunque el Gobierno no lo reconozca, y aunque aún no hayan cifras oficiales sabemos que en diciembre siguió la recesión y ahorita seguimos en recesión, es decir que llevamos cuatro trimestres de recesión, en esas condiciones el Gobierno como no puede maquillar las cifras, decide ocultar la información”, dijo Vargas.

Guillermo Jacoby, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), explica que es necesario que estos indicadores se publiquen porque se utilizan para la toma de decisiones.

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“Me imagino que las noticias no son tan buenas y por eso las ocultan, en el caso de las exportaciones las publican a través del Cetrex y las publicaciones no se han detenido, porque ha sido el único rubro que se ha mantenido con fortaleza. Yo considero que se crea mayor incertidumbre no solo para la población, sino también para los actores económicos del país, porque estos datos son muy importantes para que los empresarios tomen sus decisiones”, dijo Jacoby.

El economista y docente universitario Luis Murillo señala que el Banco Central está cometiendo varios errores, entre ellos dejar de publicar los indicadores económicos.

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“Desde mi punto de vista, esto estaría profundizando la recesión económica y nos encamina a una depresión económica, es decir el no dar información y la aplicación de políticas económicas inadecuadas estaría hundiendo al país”, dijo Murillo.

Sostuvo que el BCN trata de mantener oculta la información para que no se genere mayor incertidumbre, sin embargo este sigilo no genera confianza.

“Y en la media que el diálogo no avanza, la economía se deteriora aún más, porque al final la solución económica vendrá cuando el origen del conflicto que es político sea resuelto, pero mientras se le dé más larga, esos indicadores que están ocultando van en detrimento” de la economía, expresó Murillo.

Medidas erróneas agravan recesión

Las medidas económicas que el régimen ha impulsado desde el año pasado y las que sigue impulsando este año han agravado la recesión.

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De hecho, según el análisis de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), de las 15 medidas económicas que tomó el Estado el año pasado para afrontar la crisis, nueve fueron acertadas y seis fueron negativas, provocando un aumento en la incertidumbre económica.

Entre las medidas que causaron mayor desconfianza está la interrupción temporal de publicación de información por parte del Banco Central de Nicaragua.

¿Qué se oculta?

Pese a que el BCN recientemente publicó el comportamiento de los depósitos bancarios en diciembre de 2018, estadísticas más actualizadas de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif) revelan que la fuga continuó en enero 2019, cuando salieron 66 millones de dólares, esto provoca que el crédito siga restringido.

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Otro indicador que se ha visto deteriorado son las reservas de dinero que el Banco Central utiliza para sus operaciones de compra y venta de divisas y para hacer frente a otras obligaciones como el pago de deuda, el cual se redujo un 41 por ciento entre abril y diciembre de 2018.

Esta situación pone en aprietos la estabilidad del córdoba, dado que esas reservas también se usan para equilibrar la oferta y la demanda de la moneda.

Según datos publicados por el Banco Central Nicaragua, las Reservas Internacionales Netas Ajustadas (RINA) tuvieron una reducción de 792.9 millones de dólares en los últimos ocho meses del año pasado, respecto al saldo que había en abril, es decir desde el estallido de la crisis.