Zona de Strikes: ¿Qué ha pasado con Erasmo Ramírez?

Erasmo Ramírez vive una etapa muy incierta en su carrera luego de ser enviado a las Ligas Menores por Boston, tras un deslucido trabajo en el Spring Training

Jonathan Loáisiga

Edgard Rodríguez C.

Erasmo Ramírez pasó de ser un muchacho de admirable precisión y crecimiento acelerado, a un lanzador con un futuro borroso y mucha incertidumbre a su alrededor.

Cuando era un joven, los coaches de Seattle trabajan con él para que aprendiera a lanzar bolas malas. Después en Tampa, lo enviaron con un especialista para que lo ayudar a dejar de sonreír.

Las circunstancias de hoy día han borrado su sonrisa y han alterado su control. Por ahora va hacia las Ligas Menores en la organización de Boston, pero no se sabe qué ocurrirá en su futuro cercano.

¿Qué es lo que ha pasado? Esa es la pregunta que todos nos hacemos. Hace solo cuatro años, Ramírez venía de registrar 11-6 y 3.75 en 163.1 episodios con Tampa, con 126 ponches y 40 boletos.

Y cuando todos pensamos que daría el gran salto que su carrera necesitaba, vinieron las lesiones en distintas partes del cuerpo, hasta sacarlo de circulación y afectarle el comando de sus disparos.

En las pasadas dos campañas, Erasmo acumuló un balance global de 7-11 y 4.93 en 177 innings. Y su tiempo de servicio lo llevaba hacia un salario considerable, así que Seattle mejor lo dejó ir.

Y su paso por Boston no fue muy agradable. Hay quienes dicen que quizá en otro club Ramírez habría tenido más chance, pero no. Así como se vio en el Spring Training, no importa el equipo. No se iba a quedar.

Erasmo acumuló 5.40 en la primavera, debido a nueve carreras -seis limpias- en 10 entradas, con 12 hits, tres de ellos jonrones, 12 ponches y solo una base. Objetivamente no lucía como alguien útil al equipo grande.

Se asegura que ha perdido velocidad y es cierto, pero la mayor carencia está en su comando, es decir, en la habilidad para lanzar strikes de calidad, como lo hacía antes. A falta de poder, se recurre al engaño y a la precisión.

Siempre ponemos como ejemplo a Greg Maddux, de lanzadores sin poder pero con comando de sus disparos. Y qué me dicen de Jamie Moyer, Mark Buehrle, Tom Glavine y hasta Chris Young.

Tiraban con astucia, cambiaban velocidades y ángulos en la zona. Hicieron ajustes y revivieron sus carreras, algo que debe hacer Erasmo, quien aún lanza a 89 millas su recta. Moyer lo hacía a 82.

Sigue a Edgard Rodríguez en Twitter: @EdRod16

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