Reforma al INSS solo le dará oxígeno financiero durante nueve meses, asegura Funides

Según Funides, la aplicación de otras medidas económicas severas que ha adoptado el Ejecutivo conducirá a que el sistema de seguridad social pierda solo este año 19.2 por ciento de sus afiliados

Con la recién aprobada reforma más de 750 mil cotizantes verán reducir su salario, tras el aumento de 0.75 punto porcentual de su aporte, el que pasará de 6.25 a 7 por ciento. LA PRENSA/ARCHIVO

La severa reforma a la seguridad social que impuso Daniel Ortega el pasado 27 de febrero, lejos de salvar al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) de la quiebra y brindarle estabilidad en el tiempo, solo extendió la agonía.

La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) señala que dicha reforma solo garantiza estabilidad financiera para nueve meses, luego retornará a su crisis, que data desde 2013.

Según un análisis realizado por Funides, lo peor del caso es que la aplicación de otras medidas económicas severas que ha adoptado el Ejecutivo conducirá a que el sistema de seguridad social pierda solo este año 19.2 por ciento de sus afiliados, que sumando la desafiliación del 2018, llegaría casi al cuarenta por ciento la merma de contribuyentes en términos acumulados al finalizar este año.

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“La reforma no va a tener el efecto de largo plazo que estaba esperando el Gobierno y la razón fundamental para ello es que el INSS perdió el 17.3 por ciento de sus cotizantes (el año pasado) y esa cantidad de personas que ya no van a contribuir, va a ser un golpe devastador, en términos del éxito que podría tener esta reforma”, advierte Funides.

Es decir, el año pasado 157,953 personas dejaron de cotizar. Eso provocó que la base de contribuyentes pasara de 913,797 afiliados que había hasta diciembre del 2017 a 755,844 en el 2018, esto como consecuencia de la crisis sociopolítica que se profundizó con la represión estatal.

Tres barreras que enfrenta la reforma

Funides detalla que esta reforma tiene tres obstáculos: la primera es que el año pasado una buena cantidad de afiliados salieron del sistema y eso significa menos dinero que entrará a las arcas del instituto.

El segundo punto es que con esta reforma el aumento de la tasa de contribución es del 18.42 por ciento (pasó de 19 a 22.5 por ciento), lo que tendrá un efecto negativo sobre el empleo formal, que se reduciría en 9 por ciento.

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“Este aumento en la tasa de cotización va a provocar reacciones en los empresarios y los trabajadores para tratar de capear el efecto de esta tasa de cotización, muchas empresas van a tener que recortar personal, va a continuar el espiral hacia la baja del empleo formal, pero adicionalmente puede haber arreglos en los contratos laborales, para evitar que tu salario sea taxado”, expresa Funides.

Y una tercera barrera sería el impacto que tendrá la contracción de la economía este año, la cual estima Funides que podría ser entre 7.3 y 10.9 por ciento. Esto incidiría en una baja en el número de asegurados hasta del 10.2 por ciento adicionalmente.

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“Pero eso no es todo, dado que estamos en contracción económica y esperamos que la caída en el PIB sea de 7.3 por ciento, eso también tiene un efecto, porque eso implica que la actividad económica está deprimida, que las empresas no están vendiendo tanto y no tienen la necesidad de tener tanto personal, entonces van a seguir despidiendo gente, es decir que este año esperamos una caída (en la base de afiliados) muy similar a la del año pasado, este año podría caer un 19 por ciento”, argumentó el centro de pensamiento.

Los sectores más afectados

El año pasado la mayor pérdida de afiliados la sufrió el sector comercio con un 37.5 por ciento, le siguió la construcción con 35.2 por ciento y en tercer lugar el sector financiero con una merma del 18.4 por ciento.

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Los departamentos más afectados con la pérdida de cotizantes fueron Managua, Chinandega y Matagalpa.

La últimas estadísticas que publicó el Banco Central de las finanzas del INSS fue de noviembre, para entonces los ingresos totales de la institución habían aumentado 1.8 por ciento entre enero y noviembre del año pasado —aún en medio de la pérdida masiva de afiliados como consecuencia del impacto de la crisis política—, el déficit global de la entidad alcanzó los 2,878.6 millones de córdobas, aunque extrañamente en el anuario estadístico ahora aparece que el instituto cerró con un superávit de 310.55 millones de córdobas.

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El año pasado el INSS completó seis años consecutivos de crisis financiera, pese a que en 2014 se implementó una reforma para extender su existencia hasta más allá del 2036, que claramente no resultó.

Pese a la dureza de la reforma este año, aún se desconoce cuáles son las nuevas perspectivas financieras del INSS. El dictador Daniel Ortega en 2007 recibió el instituto con un superávit de más de mil millones de córdobas, pero desde el 2013 se convirtió en déficit.

Otras medidas severas

Con la recién aprobada reforma más de 750 mil cotizantes verán reducir su salario, tras el aumento de 0.75 punto porcentual de su aporte, el que pasará de 6.25 a 7 por ciento.

El seguro facultativo integral pasó de 18.25 a 22.25 por ciento. En caso que esté cotizando solo para optar a una pensión y sin atención médica, este pasó de 10 a 14 por ciento.

No obstante, la mayor estocada está en el cambio que se hizo en la fórmula que se utiliza para calcular las pensiones, lo que afectará más a los trabajadores que arriben a su edad de jubilación.

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