La falta de un «nueve» en el futbol nicaragüense repercute en la Selección de Futbol

Los equipos de la Liga Primera contratan extranjeros para esa posición, a excepción de la UNAN que cuenta con un nacional de referente ofensivo

Jorge Betancur será alternativa de nueve. LAPRENSA/ CORTESÍA/ LEONEL RODRÍGUEZ

Un volante jugará de delantero ante Barbados este domingo. Jorge Betancur parecer ser el elegido aunque cualquiera de sus compañeros: Carlos Chavarría, Byron Bonilla, Juan Barrera o Armando Goufas, todos volantes, ocuparán el puesto de inicio o cambio en la posición prevista a desempeñar Jaime Moreno, quien no pudo llegar a la Selección de Futbol al tener vencido su pasaporte venezolano, país donde nació y juega.

Lea: Se confirma amistoso: Guatemala visitará por primera vez a la Selección de Futbol en marzo

«Allá en Bolivia lo hizo muy bien Betancur por sus características y biotipo. Vamos a ver cómo resolver eso  (del delantero)», manifestó Duarte, quien asegura que falta trabajo en las bases para desarrollar más jugadores tener alternativas.  «Para nadie es un secreto que nadie prepara a los jugadores en los puestos específicos en las ligas inferiores, no existe ningún trabajo específico para los laterales, centrales, los nueve, contenciones, cosa que intentamos en la selección pero es poco tiempo», apuntó.

El futbol nicaragüense tiene un problema que va en aumento: no está produciendo delanteros centros o nueve como también se les llama. La Azul y Blanco, que busca en Barbados la clasificación a Copa Oro, juega con un delantero con movilidad, no un nueve tradicional, que sepa moverse en las bandas. Desde el 2015 que llegó Henry Duarte los más utilizados son Norfran Lazo, Raúl Leguías, Jorge García y Moreno.

Los rotaciones

Lazo y Leguías se alternaron la plaza entre 2015 y 2016, mientras García y Moreno a partir de 2017 y desde entonces han aparecido otro que pueda cumplir con ese rol y se convierta en alternativa. Hace dos años en el repechaje a la Copa Oro, ante la ausencia de Moreno, Juan Barrera y García jugaron de nueve y durante el torneo García, Eulises Pavón y Luis Manuel Galeano.

Moreno retornó a la Azul y Blanco en febrero 2018 y desde entonces no ha tenido competencia verdadera. El problema radica en que no hay donde echar mano. Los equipos de la Liga Primera contratan extranjeros para esa posición, a excepción de UNAN que tiene al juvenil Aarón Chávez, quien lleva cuatro goles pero no está en condiciones de ser seleccionado porque apenas está en formación.

«A todos los entrenadores les interesa ganar partidos, incluso en juveniles, no hacen trabajos específicos o especiales. Al nueve hay que entrenarlo desde niño jugar de espaldas, tirar diagonales, atacar espacios, definir al palo largo o corto, definir al movimiento del portero y definir de cabeza. Todo eso se trabaja y eso no existe, no se da. Incluso creo que dentro de los equipos no hay entrenamientos especiales para ellos. Aquí en la Selección intentamos hacerlo pero en ocho días no podemos mejorar lo que no se ha hecho en ocho o días años», señaló Duarte.

Futuro esperanzador

El problema parece más profundo cuando los equipos suben a juveniles que no tiene el perfil de delantero centro. Los pocos que hay como Eduardo Narváez en el Ferretti y Álvaro Hernández en el Diriangén no tienen la confianza de los entrenadores para desarrollarse. Narváez juega a veces por la banda y deja el centro al brasileño Paulo Pereira, mientras Hernández ingresa de cambio en detrimentos de jugadores más experimentados.

«Se han dado cursos FIFA sobre lo que se debe trabajar en las menores, a muy pocos les interesa el futuro del futbol de Nicaragua y esa es la razón, simplemente viven el día a día, cosa que particularmente no lo hago por eso me meto con la Sub-15, Sub-17 y Sub-20 porque son el futuro de las selecciones. Nicaragua va surgir, va a llegar tener buen futbol, hay elemento humano, capacidad y calidad. Hay que preparar bien a los técnicos que trabajan en las bases, ahí está el secreto de todo», avisó el técnico tico.