Yaritza Rostrán: «Estar presa era una contribución a la lucha del pueblo. Estar ahí generaba presión»

Se describe como sincera, distraída y curiosa. Le encantan los gatos y lo mejor de la cárcel fue conocer a mujeres valientes

Yaritza Rostrán

Yaritza Rostran, lider estudiantil que fue prisionera política de la dictadura Ortega-Murillo recobró su libertad el pasado viernes 15 de marzo. FOTO: Oscar Navarrete/ LA PRENSA.

El rostro de Yaritza Juddyth Rostrán Mairena es símbolo de resistencia. Después de casi siete meses de ser una presa política del régimen de Daniel Ortega,  fue excarcelada el 15 de marzo. Estudiaba quinto año de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la UNAN-Managua cuando estalló la rebelión de abril de 2018, a la que se unió desde el primer día.

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Se describe como sincera, distraída y curiosa. Le encantan los gatos. Durante los siete meses de encarcelamiento dice que antes dormir pensaba en su familia y lo mejor de la cárcel fue conocer a mujeres valientes.

¿Qué quería ser de adulta cuando era niña?

Empresaria o enfermera.

¿Cuál era su juguete preferido de pequeña?

Mi bicicleta.

Si dirigiera una película, ¿a qué género pertenecería?

Drama y suspenso.

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Si fuese un producto, ¿cuál sería su eslogan?

“Ácida, pero gustosa”.

¿Mascotas?

Los gatos. Durante estuve presa murió mi gato.

¿Qué le preguntaría a su yo dentro de veinte años?

¿Si valdrá la pena las cosas en las que pongo esfuerzo hoy?

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¿Sin cuál de los sentidos cree que podría vivir?

Sin el habla. Me expreso mejor escribiendo.

¿En qué época le hubiese gustado vivir?

En ninguna pasada. Creo que volvería a vivir esto (la lucha).

¿Qué animal le gustaría ser y por qué?

Una horca, son muy inteligentes y viven en un matriarcado.

¿Cómo se describiría en tres adjetivos?

Sincera, distraída, curiosa.

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¿Algún refrán favorito?

“Mejor prevenir que lamentar”.

¿Dónde serían sus vacaciones ideales?

En Solentiname.

¿Cuál es el último libro que leyó?

La fiesta del chivo, de Mario Vargas Llosa.

¿Alguna manía o hábito extraño?

Me arranco el pelo cuando estoy estresada.

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¿Ha estado a punto de morir?

El de 20 de abril en Catedral (Managua). El 27 de mayo en la toma de la UNI. El 13 de julio en la UNAN-Managua (durante la insurrección).

¿Lo peor y lo rescatable de haber estado en la cárcel?

Lo peor, el aislamiento. Lo mejor, las mujeres valientes.

¿Qué idea la fortalecía durante su encarcelamiento?

Pensaba que estar presa era una contribución a la lucha del pueblo. Estar ahí generaba presión. Tenía que tener paciencia.

En prisión, ¿en qué pensaba antes de dormir?

En mi familia.

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¿Lloraba con frecuencia?

No, la verdad es que trataba de ser fuerte. No quería llorar.

¿Amistad cercana con otra detenida?

Con María Dilia y Nelly Roque.

¿Trajo algún objeto de la cárcel?

Pulseras azul y blanco.

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