Festejo municipal por el bicentenario de Managua pero olvidando su vulnerabilidad

Desde hace semanas la Alcaldía de Managua desarrolla una serie de actividades para celebrar el bicentenario de la ciudad de ser elevada a villa; sin embargo, no hay esfuerzos para conservarla en el futuro, al desarrollar obras que disminuyan su fragilidad por los aguaceros.

Managua

Una empresa privada retira las graderías colocadas en plena Avenida Bolívar para disfrutar de un carnaval. LAPRENSA/J. FLORES

Desde hace semanas las autoridades de la Alcaldía capitalina desarrollan una serie de actividades para celebrar el bicentenario de Managua de ser elevada a villa; sin embargo, no hay esfuerzos para conservarla en el futuro, al desarrollar obras que disminuyan su fragilidad por los aguaceros.

A juicio del ingeniero civil Agustín Jarquín Anaya, sería más conveniente que estas celebraciones pomposas de la comuna “fueran acompañadas por iniciativas técnicas y económicas para disminuir la vulnerabilidad, que ayude a mejorar la calidad de vida de los conciudadanos de Managua”.

Jarquín Anaya se refirió a destinar recursos para planes y proyectos concretos que disminuyan las velocidades con que bajan las escorrentías de la parte alta hacia la parte media y baja de la capital, que dejan destrucción y hasta muerte.

También para él es necesario atender los temas de insalubridad, focalizados en los mercados populares; y la planificación urbana aprovechando que existe el Plan Maestro de Desarrollo Urbano, elaborado por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).

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Pero las celebraciones son otras. Según la página web de la Alcaldía capitalina, para festejar los doscientos años, la alcaldesa de Managua —Reyna Rueda— recientemente develó un mural conmemorativo en el parque Luis Alfonso Velásquez Flores, realizó un simposio en el Parque Japonés y la semana pasada un carnaval en la Avenida Bolívar.

¿Qué pasó con los canales trasvase?

Precisamente fue para evitar una inundación en Managua que las autoridades de la Alcaldía informaron que era necesaria la construcción de al menos cuatro micropresas en la ciudad y realizar otras intervenciones hidráulicas.

Posteriormente empezaron a hablar de la necesidad de construir dos canales trasvase para disminuir las inundaciones y de paso proteger la laguna de Tiscapa y Asososca. De esto solo se sabe que con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se elaborarían los diseños, con modelaciones de las capacidades hidráulicas.

Uno sería de la micropresa Los Gauchos hacia el Xolotlán, el otro de la antigua mina de hormigón al mismo lago.

En menos de cien años

En 88 años la ciudad de Managua ha sufrido dos catastróficos terremotos, que literalmente la ha botado. El primero fue en marzo de 1931 y el segundo en diciembre de 1972.

El ingeniero Dionisio Marenco, exalcalde de Managua, cuando se refiere a estos dos sismos, manifiesta que esta frecuencia de terremotos es como si a una persona le diera dos infartos en menos de cinco minutos.