Rehidratación laboral y RSE

El Instituto de Investigación Agua y Salud señala que unos de los problemas en las empresas es la deshidratación, la cual tiene un impacto negativo en el rendimiento

La rehidratación laboral es un programa de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) que tiene su origen en ambientes con altas temperaturas como la actividad de la minería, sector industrial, maquilas y trabajo en el campo; sin embargo, el gran desafío continúa siendo ¿cómo lograr que la rehidratación laboral forme parte de la cultura organizacional, independientemente de la actividad empresarial?

El Instituto de Investigación Agua y Salud señala que unos de los problemas en las empresas es la deshidratación, la cual tiene un impacto negativo en el rendimiento y la “capacidad de trabajo disminuyen, y más aún si se trabaja con calor”. Pero, además, el instituto advierte que la falta de consumo de agua presenta algunos síntomas a los que se debe prestar mucha atención: boca seca, debilidad, dolor de cabeza, sequedad de la piel, confusión y fatiga.

En el ensayo ‘Su cuerpo reclama agua a gritos’, el doctor Fereydoon Batmanghelidj afirma que la falta de consumo de agua es la principal causa de muchas enfermedades de nuestro tiempo, y que no precisamente existe una relación directa entre la actividad o rol que ejerce un colaborar en la organización. “Considero que es la responsable de la mayor parte de fallecimientos por enfermedad, muy por encima de cualquier otra afección”.

Las evidencias empíricas demuestran que muchos colaboradores que consumen poca agua, cuando tiene deshidratación tienden a tomar bebidas carbonatadas o taza de café. Sobre esta práctica cultural dominante en las organizaciones, la revista Discovery Salud (2003), en su artículo Por qué ingerir poca agua es causa de tantas enfermedades, señala que “el agua no es sustituible por otros líquidos- no sólo impide el correcto funcionamiento del organismo sino que puede provocar muchas patologías”.

Frente a esta problemática emergente, las empresas independientemente de su actividad en el mercado, pueden contribuir a fomentar una cultura de rehidratación laboral. Lo más ideal sería crear un programa de rehidratación de consumo de agua, el mismo debe ir acompañado de una campaña interna que brinde información, charlas, talleres y actividades lúdicas, en el que participen todos los colaboradores; luego, una segunda fase puede ser que los colaboradores repliquen estos mensajes en el entorno familiar y comunidad.

Un programa de RSE en Rehidratación Laboral puede tener múltiples beneficios no solo para colaboradores, sino también para el giro del negocio: se reduciría los permisos de consultas médicas y los riesgos laborales, pero también la empresa estaría aportando a una sociedad con estilo de vida saludable, al fomentar nuevas prácticas en colaboradores, familiares, comunidad. Por ende, la empresa también estaría sumando acciones a favor de la Agenda de los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS).

El autor es consultor en RSE y Comunicación.
adrianuriarteb@gmail.com

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