Discusión permanente del salario mínimo inyecta incertidumbre a empresarios y trabajadores

Roberto González, dirigente de la Central Sandinista de Trabajadores (CST) propone que el ajuste del Salario Mínimo sea del 5 por ciento, lo que sería solo para cubrir el deslizamiento de la moneda.

La Central Sandinista de Trabajadores (CST) advirtió que la canasta básica con la reforma fiscal se disparó y esto se suma a otras alzas; por ende, el salario mínimo no debe mantenerse congelado. LAPRENSA/ARCHIVO

La mesa de negociación del salario mínimo en su reunión mensual ratificó el pasado jueves que por ahora no habrá aumento y decidió mantener la discusión abierta cada mes, medida que a criterio de los sectores inyecta mayor incertidumbre al empresariado y los trabajadores, por lo que creen que sería prudente llegar a un acuerdo lo más pronto posible. El planteamiento es que si al final se aprobará un ajuste, que se haga ya o que se cierren las negociaciones.

La última sesión de la mesa del salario mínimo fue el 7 de marzo, cuando después de ocho reuniones semanales se llegó al acuerdo de revisar mensualmente los indicadores económicos presentados por el Banco Central de Nicaragua y así tomar una decisión más acertada.

“Lamentablemente el esfuerzo que se está haciendo por parte nuestra se sigue entorpeciendo y se mantiene el cero por ciento (de ajuste). Ayer (el jueves) la ministra del Trabajo (Alba Luz Briones) más bien señaló a la CST, de ser responsable de la especulación de los precios de los productos y que es una mentira que los productos de la canasta básica estén incrementando”, sostuvo Roberto González, dirigente de la Central Sandinista de Trabajadores (CST).

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González dijo que debido a que el BCN no ha presentado las estadísticas de los principales indicadores económicos que se usan para determinar el salario mínimo —canasta básica, inflación y crecimiento económico—, la CST propone que el ajuste sea del 5 por ciento, lo que sería solo para cubrir el deslizamiento de la moneda.

“Ante ese vacío de información de parte del Banco Central, nosotros estamos haciendo en este momento es un llamado público a nuestro gobierno, a nuestro presidente, de que anuncie el ajuste del salario mínimo para este año y nuestra propuesta para contribuir a un consenso es que sea del 5 por ciento para todos los sectores, que no es más que reconocerles a los trabajadores el deslizamiento de la moneda, tal y como se lo reconocen a los trabajadores públicos”, expresó.

Durante las sesiones de negociación, la CST propuso un ajuste diferenciado de entre 3 y 8.25 por ciento, según el segmento empresarial.

Sin embargo, al final se optó por congelar el salario mínimo para los nueve sectores económicos, acuerdo que no fue firmado por la CST.

Este año la mesa de negociación solo fue integrada por los aliados sandinistas, ya que el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) decidió no asistir a los encuentros, a los que tampoco fue convocado.

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Se debe tomar una decisión pronto

Leonardo Torres, presidente del Consejo Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conimipyme) y aliado del orteguismo, manifestó que lo ideal es que se tome una decisión lo más pronto posible para no tener en incertidumbre a los empresarios, pero depende del consenso.

“Desearía que se llegue a un acuerdo ya y hasta cierto punto es preocupante porque el salario mínimo es retroactivo, entonces si hay un aumento la empresa tendría que asumir salario de marzo y abril, entonces sería bueno que ya se tome una decisión, por el bien de la empresa y sus trabajadores, pero hay que tener cuidado con ese incremento”, expresó Torres.

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Proteger el empleo

Señaló que lo más importante es mantener el empleo actual y tratar de generar nuevas plazas, pese a la crisis sociopolítica y las reformas a la seguridad social y la tributaria, que fueron aprobadas y puestas en vigencia en febrero pasado.

“Mantengo los tres argumentos desde que comenzó la negociación, que es proteger empleo, generar nuevos empleos, ya que el Gobierno en las condiciones actuales no pude crear nuevos empleos, entonces nos toca a nosotros y el tercer punto es que el poder adquisitivo no se reduzca más, sí es cierto que ha habido un movimiento bajo de la canasta básica y eso te dice que cualquier incremento tiene que ser en la misma proporción”, añadió Torres.

Solo el año pasado con la crisis sociopolítica 453 mil personas fueron suspendidas o despedidas de sus empleos, de las cuales 137 mil se encuentran en el desempleo abierto, detalla la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) en su Informe de Coyuntura 2018.

Funides también da a conocer que la posibilidad de que estas personas que han perdido su empleo lo recuperen este año es difícil, dado a que la caída de las actividades económicas como consecuencia de mayor incertidumbre y las políticas económicas erróneas impedirán la creación de puestos de trabajo.

Un año atípico

Los diferentes sectores están conscientes de que esta negociación del salario mínimo es atípica, debido a la recesión económica que enfrenta el país, tras el alargamiento de la crisis sociopolítica, que casi cumple un año sin ser resulta. A esto se le suma que recientemente el régimen de Daniel Ortega aprobó una brutal reforma fiscal que implica la eliminación de exenciones y exoneraciones, encarecimiento de la canasta básica, así como un aumento en la alícuota del anticipo mensual del Impuesto sobre la Renta (IR).

Además el 1 de febrero se puso en marcha un incremento en el aporte de la patronal y los trabajadores, lo que viene a aumentar más la carga financiera para las empresas.

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