El porqué de la negociación

La solución está en nosotros mismos, de que podamos lograr, nuevamente como en 1990, por medio de una montaña de votos, en un proceso electoral libre, transparente, competitivo, observado y adelantado, derrocar a Ortega

cansancio, Nicaragua

A mí entender, los acuerdos alcanzados el pasado viernes sobre la restitución de las garantías constitucionales y la liberación de todos los presos políticos son muy positivos, cumpla o no cumpla Ortega. Si cumple, enhorabuena, tendremos pronto a todos los reos políticos liberados y las garantías constitucionales restituidas y es posible que se levanten algunas sanciones de la comunidad internacional que afectan a toda la economía.

Por otro lado, si no cumple, no habrá ganado ningún tiempo, como aseguran algunos, sino que lo habrá perdido, porque el tiempo corre en contra de él y su dictadura familiar, ya que con su firma Ortega “ha aceptado que ha roto el orden constitucional, ya que en el acuerdo se compromete a cumplir lo que es su obligación” a como afirmó recientemente en un brillante tuit la miembro del equipo negociador de la Alianza Cívica, Azahálea Solís.

¿Por qué negociar lo que es nuestro, lo que establece la Constitución?, se preguntan algunos. Para recuperarlo, porque nos ha sido conculcado a través de la fuerza y no lo podemos recuperar por ese mismo medio. Las sanciones de la comunidad internacional no se van a levantar con la firma de los acuerdos, sino cuando Ortega los cumpla todos.

Nos llaman ilusos e ingenuos, pero quienes consideren que las sanciones económicas de EE. UU. o UE por sí solas van a derrocar a la dictadura o que vendrá una invasión norteamericana a resolver nuestro problema son los verdaderos ilusos, eso no va a ocurrir.

La solución está en nosotros mismos, de que podamos lograr, nuevamente como en 1990, por medio de una montaña de votos, en un proceso electoral libre, transparente, competitivo, observado y adelantado, derrocar a Ortega y precisamente eso es lo que se está proponiendo hacer el equipo negociador de la Alianza Cívica.

Otro miembro del equipo negociador, Mario Arana, escribió en un tuit esta frase que hago propia: “Si los nicaragüenses no tomamos la decisión de apropiarnos de estos acuerdos y hacerlos que valgan, de nada habrá servido que se hayan negociado. Hay un tiempo que debemos darnos para eso, pienso yo. Pero ahorita estamos cortos porque no se ha cerrado un acuerdo. De uno y otro lado hay enemigos de este acuerdo”. “Esa es la solución de fondo y la menos costosa social y económicamente. Cambiar el régimen pacíficamente por medio de elecciones anticipadas. Si en eso no ceden, lo cual lo sabremos muy pronto, ya no habrá nada más que hacer”, afirma.

Arana considera, y yo coincido, que es la solución de fondo y menos costosa social y económicamente, cambiar el régimen por medio de elecciones anticipadas. Pronto sabremos si es posible, si no ceden en esto, no habrá nada más que hacer, pero una cosa es segura, que en la eterna lucha entre el poder y la razón, como es esta, al final la razón terminará imponiéndose. La historia está del lado de la razón.

El autor es periodista, exministro y exdiputado.