Importaciones en Nicaragua arrancan el 2019 con caída de 25.3%, un nivel no visto en años

Las importaciones y exportaciones arrancan el año en negativo, lo que refleja que la crisis económica, como consecuencia de la inestabilidad política, lejos de irse aliviando se está profundizando. Estos son los productos que se han dejado de importar.

Las exportaciones de Nicaragua generan más de 5,000 millones de dólares anuales, incluyendo zona franca. EE.UU. es el principal mercado. LA PRENSA/ ARCHIVO

Exportaciones aumentan, aunque APEN advierte que no hay que confiarse. LA PRENSA/ ARCHIVO

La economía de Nicaragua continúa sin dar signos de mejoría en el inicio del 2019. Después de un año tormentoso para casi todas las actividades productivas, industriales y de comercio, así como el consumo nacional y la inversión privada, los primeros indicadores que empieza a divulgar el Banco Central, después de varias semanas de retrasos, revelan que el país sigue yendo por mal camino.

Solo basta con echar una mirada a uno de los indicares que suele poner en relieve el estado anímico de la economía: las importaciones. Estas en enero cayeron 25.3  por ciento, lastradas por fuertes contracciones en las importaciones de bienes de capital e intermedios, muy relacionadas con la inversión y producción nacional.

A ello se suma la mala racha en la importación de bienes de consumo, estrechamente vinculada a la demanda de los hogares y llama especialmente la atención que a este debacle no se salvan las compras externas de petróleo, combustibles y lubricantes, cuyos precios a nivel internacional están en alzas y por ende la factura local debería estar en aumento.

En números reales, según datos del Banco Central de Nicaragua, en enero de este año las importaciones totales sumaron 381.9 millones de dólares, por debajo de los 509.2 millones en igual mes del año pasado, cuando la crisis sociopolítica aún echaba por la borda los ocho años de crecimiento económico continuos que experimentó el Producto Interno Bruto.

En enero del año pasado las importaciones crecieron 11.7 por ciento respecto a enero de 2017, lo que refleja que los resultados este año no  es normal en un arranque de año, cuando la economía suele reacomodarse tras un mes de mayor liquidez y demanda, como es diciembre.

Cae demanda de electrodomésticos y alimentos

La drástica merma (46.2 por ciento) en las importaciones de electrodomésticos de uso en el hogar, así como una disminución en la demanda de  teléfonos (incluyendo los celulares), monitores, refrigeradores y congeladores ocasionaron que la factura de importaciones de bienes de consumo duraderos y no duraderos se redujeran 33.6 por ciento y 37.7 por ciento, respectivamente.

«Así mismo, se observó una reducción de 8.2 por ciento en las importaciones de bienes de consumo no duraderos, debido a menores compras de productos alimenticios (-15.4 por ciento) y productos de vestuario y calzado (-13.5 por ciento)», revela el reporte de Comercio Exterior divulgado ayer por el BCN, el primero sobre este año en el 2019.

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Se importa menos materiales de construcción y otros insumos

Por otra parte, la crisis que afronta la construcción y otros sectores industriales ocasionaron que en enero las importaciones de materiales de construcción cayeran 26.9 por ciento; las compras externas de bienes utilizados en las industrias  se mermó 25.1 por ciento; y la agricultura, que hasta ahora ha sobrevivido al impacto de la crisis, facturó 24.8 por ciento menos en enero de este año respecto a igual periodo del año pasado.

Es por ello, que a nivel global las importaciones de bienes intermedios sumaron 99.3 millones de dólares, es decir 34 por ciento menos respecto a enero del 2018.

«En la agricultura, se reflejó menor adquisición de productos de usos veterinarios (-37 por ciento), y fertilizantes y
agroquímicos (-16.5 por ciento). En la industria, se observó disminuciones en las compras de insumos para la
industria alimenticia, bebidas y tabaco (-50.7 por ciento), la industria de la madera, papel y conexos (-21.1 por ciento), así como para la industria de sustancias químicas y farmacéuticas (-16.9 por ciento)», indica el BCN.

Solo el sector construcción, que el año pasado cerró con una contracción de 15.7 por ciento, demandó del exterior menos «productos laminados, planos de hierros o acero sin alear, y construcciones y sus partes de fundición, hierro o acero». También se trajo menos compras de placas y baldosas de cerámica sin barnizar para pavimentación,
tubos y accesorios de tubería no metálicos y cemento hidráulico.

Se importa menos maquinaria agrícola

Las importaciones de bienes de capital, ligado con la inversión, cayó 43.7 por ciento. Esta disminución se debió a menores compras en de bienes para el transporte (-60.4 por ciento), la agricultura (- 43.1 por ciento) y la industria(-29.8 por ciento).

«En cuanto a las importaciones de bienes de capital para transporte, se observó una disminución en las importaciones de vehículos para transporte de mercancías y automóviles de turismo y motocicletas. En el caso de las
importaciones de bienes de capital para la agricultura disminuyeron las compras de repuestos, partes y accesorios de maquinaria agrícola (-73.9 por ciento)», especifica el BCN en su reporte.

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Caída sin aún sentir impacto de reforma fiscal

Estas drásticas mermas aún no incorporan el impacto de la reforma fiscal, que ordenó gravar las compras de maquinarias agrícolas e industriales, insumos agropecuarios, así como varios productos de la canasta básica. Esto se comenzará a sentir en los números de marzo, dado a que el brusco ajuste se puso en marcha el 28 de febrero.

Los sectores han advertido que la reforma fiscal provocará una mayor depresión en el consumo nacional, lo que provocará mayores caídas en la demanda nacional.

La economía el año pasado cayó 3.8 por ciento, según las últimas cifras del Banco Central, agobiada por una crisis sociopolítica que a casi un año de su estallido aún no encuentra una salida dada la negativa del régimen de Daniel Ortega de permitir el retorno de la democracia en Nicaragua a través de elecciones anticipadas.

La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) advierte que este año el PIB puede caer entre 7.3 por ciento y 10.9 por ciento. La crisis ya ha dejado sin trabajo a más de cuatrocientas mil personas, situación que se  profundizará con el ajuste fiscal, que gravó varios productos de la canasta básica, aumentó la contribución mensual de las empresas al Fisco y cambió las reglas fiscales.

Exportaciones, Nicaragua, protestas

Exportaciones sucumben a la crisis

Pero no solo las importaciones reflejan lo mal que arranca el año, también las exportaciones, uno de los pocos motores que aún se mantenían andando.

En enero, según el Banco Central de Nicaragua, los envíos de mercancías tradicionales al exterior cayeron en 5.7 millones de dólares, al solo sumar 212.8 millones de dólares frente a los 218.5 millones de dólares en enero de 2017.

¿Qué sectores no lograron mantenerse en este primer mes en positivo? Casi todos. El BCN señala que la manufactura fue el único sector que registró tasa de crecimiento (5.7 por ciento), «pero que no compensó las disminuciones observadas en el resto de los sectores como el agropecuario (-15.3 por ciento), la pesca (-5.5 por ciento) y la minería (-2.6 por ciento)».

Adicionalmente los envíos de productos a través de zona franca cayeron 10.5 por ciento.

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Déficit comercial se viene al suelo

Los resultados en las exportaciones e importaciones en enero ocasionaron que el déficit comercial cayera 44.7 por ciento con respecto al que se registró en igual periodo del año pasado.

“El déficit comercial en enero de 2019 totalizó en 140.8 millones de dólares, menor en 44.7 por ciento con respecto a enero 2018”, indica el BCN.

En economía una merma del déficit comercial es positiva, si esta se debe a mayor incorporación de valor agregado a la producción, lo que permite más ingresos al país y por ende se reduce la dependencia de los productos importados.

El año paso en enero el déficit comercial creció 14.2 por ciento respecto a igual mes de 2017. En este último año la variación fue una merma de 0.2 por ciento en relación a enero de 2016.

Y en el 2016 el déficit comercial creció 18.6 por ciento.

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