Policía libera al autoconvocado que fue secuestrado en los juzgados

Leo Navarrete Lumbí fue liberado el mediodía de este jueves por la Policía Orteguista, quien lo trasladó del nuevo Chipote hacia su casa en un barrio capitalino

El preso político Leo Navarrete Lumbí, quien estaba enfrentando un juicio político en libertad, fue secuestrado por la Policía Orteguista (PO) este mediodía. Su hija sacó entonces una bandera azul y blanco. "Es por esto", dijo. LA PRENSA/ Alejandro Flores

El preso político Leo Navarrete Lumbí cuando fue secuestrado. LA PRENSA/ Alejandro Flores

El preso político Leo Navarrete Lumbí fue liberado el mediodía de este jueves por la Policía Orteguista, quien lo trasladó del nuevo Chipote hacia su casa en un barrio capitalino. Él fue secuestrado el martes 2 de abril en los Juzgados de Managua,

Según su abogada María Oviedo la detención fue por nueva investigación, porque la policía orteguista anda buscando el arma del paramilitar Germán Félix Dávila Blanco, quien disparó contra manifestantes el sábado 30 de marzo, durante la “Sentada Cívica” en demanda de libertad de los presos políticos del régimen de Daniel Ortega en Metrocentro.

Durante el interrogatorio, los policías le preguntaban por “el arma del compañero”, aseguró la abogada.

Como Navarrete no sabía nada lo dejaron en libertad, “pero con la policía nunca se sabe sus intenciones”, dijo la abogada.

Esta semana el abogado Julio Montenegro explicó que las personas que neutralizaron al pistolero, que hirió de bala a tres personas en dicho centro de compras , lo hicieron en legítima defensa porque quien sacó el arma fue Dávila Blanco contra personas que solo tenían en sus manos banderas azul y blanco.

“Quien actuó ilegalmente fue el pistolero porque ingresó a un centro comercial armado y empezó a disparar contra personas que sólo tenían una bandera azul y blanco, hay una agresión desproporcionada y lo único que hicieron los ciudadanos fue defenderse para protección de todos los presentes y aún así salieron varios heridos, explicó Montenegro.

Germán Félix Dávila Blanco, de 57 años, fue identificado como militante sandinista, según su carné, estaba en el parqueo ubicado en la parte oeste del centro comercial y de repente sacó una pistola y disparó a quemarropa, hiriendo a tres jóvenes que fueron auxiliados por el resto de protestantes y posteriormente trasladados de emergencia a un hospital de la ciudad.

Falsa acusación

Leo Navarrete enfrenta un juicio político en libertad por tratarse de delitos menos graves y el día de su secuestro iba saliendo de una audiencia de juicio. La captura se hizo frente a su abogada Oviedo, de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), frente al área de presentación de escritos de los juzgados.

Su hija María Navarrete, quien valientemente sacó una bandera de Nicaragua cuando la policía se llevaba a su papá, el martes pasado, confirmó su liberación, sin dar mayores detalles por el momento.

“Ellos mismos (policías) lo trasladaron a la casa”, dijo Navarrete.

El secuestro se hizo sin orden de captura porque acababan de bajar de la audiencia de juicio en el Juzgado Sexto Local Penal, donde la juez Iveth Pineda lo tiene con medidas alternas a la prisión, por tratarse de un delito menos grave como presunta obstrucción de funciones y amenazas contra un oficial de policía, misma que es un montaje, dijo la abogada Oviedo.

Además, el secuestro fue coordinado entre policías, guardas de seguridad y trabajadores de la Oficina de Gestión de audiencias de los juzgados, aseguró la abogada.

A Navarrete lo están acusando de hechos sucedidos supuestamente el 16 de febrero y él está preso desde el 15 de febrero, por lo que toda la acusación es un montaje. La verdadera razón de la acusación es porque participó en todas las marchas cívicas y tiene fotos con el líder estudiantil Edwin Carcache,  explicó Oviedo.

La Fiscalía ofreció cuatro testigos para el juicio.

Pistolero debe ser acusado

P ara el abogado Julio Montenegro los actos cometidos por el pistolero German Félix Dávila Blanco, pueden ser tipificados como homicidio frustrado o asesinato frustrado y la pena supera los 15 años por cada víctima.

Las pruebas del ataque está a disposición del público porque son videos que fueron tomados en el momento por medios de comunicación y abundan los testigos, sin embargo la policía no se ha preocupado por investigar el caso y pasarlo a la Fiscalía.

Sin embargo,  la Policía, que  atraviesa una de las etapas más desprestigiadas por su sesgo en esta crisis sociopolítica, victimizó al pistolero y comunicó que el señor fue atacado por los manifestantes, catalogados como “grupos violentos”, y que cuando lo hacían hubo detonaciones y resultaron heridas tres personas.

Además, lo puso de 70 años cuando en realidad tiene 57 años, según documentos de identidad vistos en el lugar.

8 de abril es la continuación de juicio contra Leo Navarrete Lumbí en el Juzgado Sexto Local Penal de Managua, ante la juez María Iveth Pineda, quien lo tiene con medidas alternas.

Otro pistolero

El primer pistolero de Metrocentro fue Samir Matamoros quien realizó disparos contra manifestantes que estaban frente al Consejo Supremo Electoral en demanda de elecciones libres y transparentes,  el 3 de septiembre del 2015. En esa ocasión, fue acusado de homicidio frustrado, exposición de personas al peligro y tenencia y uso ilegal de arma de fuego, pero a pesar que estaba bajo libertad condicionada cuando cometió estos delitos, el juez orteguista Ernesto Rodríguez dijo que  “no era reincidente, pues no poseía antecedentes” y lo condenó a penas mínimas que sumadas dio a cuatro años  de cárcel.