La serie «Juego de tronos» culmina en el apogeo de su popularidad

La última batalla por Westeros se dirimirá en seis episodios, el domingo 14 de abril por la cadena HBO, donde los espectadores descubrirán quién se hace con el anhelado Trono de Hierro y cuál será el destino de los personajes

Game of Thrones. LA PRENSA/ARCHIVO

La octava y última temporada de la serie «Juego de tronos» se anuncia como una apoteosis, desbordante de sorpresas, para alegría y tristeza de millones de fans de esta serie fantástica medieval que supo seducir al gran público y no sólo a los «geeks».

¿Quién reinará sobre el territorio imaginario de Westeros, escenario de la serie? Ya hay apuestas en marcha, explica Rupert Adams, de la casa británica William Hill, y es el silencioso Bran Stark quien aparece por ahora como favorito para el trono, lejos de los más glamorosos Jon Snow y Daenerys Targaryen.

Desde hace meses los fans discuten sin cesar el final de esta serie que es descrita como la más ambiciosa de la historia de la televisión, con una última temporada que costó 15 millones de dólares por episodio, según la revista Variety.

El primero de los últimos seis capítulos será difundido el domingo 14 de abril por la cadena HBO. «Estoy tan excitada que fui a comprarme la edición limitada de Johnny Walker (con los colores de la serie) cuando ni siquiera bebo whisky», explica Lauren Christison, al describir cómo se prepara para este primer episodio que mirará con su hermana, gracias a quien se hizo fan.

Los 67 episodios ya emitidos desde 2011, y también los libros de George R. R. Martin en los cuales se basa «Juego de tronos», abrieron a los fans un universo de una riqueza casi ilimitada.

Un viaje del libro a la pantalla

«Juegos de tronos», la saga imaginada hace más de 20 años por el escritor estadounidense George R.R. Martin, está a punto de terminar. Pero, hecho inédito en la historia de la literatura, el autor descubrirá en televisión el final de su historia antes de haberla escrito en sus libros.

«Claro que me hubiera gustado acabar esos libros antes para que la serie no los adelantara. No había anticipado esto», lamentó a principios de marzo George R.R. Martin en una entrevista para la revista Entertainment Weekly. Al comienzo de la difusión de la adaptación televisiva en la primavera de 2011, el autor sólo había publicado cuatro de las siete novelas que componen la serie de «Juego de Tronos» («A song of Ice and Fire», en su versión original).

El quinto tomo salió en julio de 2011, pero los fans siguen esperando los dos últimos, cuya fecha de publicación aún se desconoce.

Cuando J. K. Rowling vendió los derechos de «Harry Potter», su saga aún no estaba terminada pero, a diferencia de George Martin, la novelista británica pudo escribir el desenlace antes de verlo en la pantalla, dice Nicolas Allard, autor del libro «El universo implacable de juego de tronos». Para ese profesor de literatura francés, el caso de «Juego de tronos» es un «fenómeno inédito».

Es cierto que Martin, de 70 años, dio hace tiempo los elementos necesarios para que los creadores de la serie, David Benioff y Daniel Weiss, llevaran la trama hasta el final. Pero nada garantiza que la serie de éxito mundial termine tal y como el escritor había imaginado.

«No he leído los guiones» de la octava y última temporada escrita por Benioff y Weiss, cuya difusión empieza el 14 de abril, afirmó el autor. «Sé algunas cosas, pero hay muchas tramas relacionadas con personajes secundarios que imaginaron ellos. Y, por supuesto, me adelantaron hace ya años. Puede haber divergencias importantes», dijo. Según expertos consultados por la AFP, el escritor no tiene por qué elegir el camino marcado por la televisión para los dos tomos que le quedan y, de hecho, hay muchas posibilidades de que elija alejarse de él.

El padre de «Juego de Tronos»

George R.R. Martin. LA PRENSA/AFP

Apodado el «Tolkien estadounidense» por su tendencia a matar personajes, George R.R. Martin se hizo mundialmente conocido gracias a «Canción de hielo y fuego», la saga que inspiró «Juego de Tronos».

Gracias a su éxito, el escritor, que luce barba blanca, gorra, gafas y tirantes, se convirtió en 2016 en el 12º autor mejor pagado, según Forbes.

Este fanático de la historia medieval y la mitología, apasionado de la Guerra de las Rosas, vendió más de 85 millones de ejemplares de su saga, que fue traducida a 47 idiomas.

Su obra, con decenas de novelas y relatos, incluye también ciencia ficción («Una canción para Lya»), fantasía («The Armaggedon Rag»), terror («Nómadas nocturnos») y cómic («Wild Cards»).

George Raymond Richard Martin, hijo de un estibador, nació el 20 de septiembre de 1948 en Bayonne (Nueva Jersey). «Me crié en una vivienda social. Éramos pobres […] nunca íbamos a ningún sitio en verano. Pero los libros me llevaron a todas partes», contó este voraz lector a la televisión estadounidense PBS.

Cuando era un niño escribía historias de monstruos que vendía a sus amigos por unas cuantas monedas, y más tarde historias de superhéroes para los fanzines del instituto.

Con 13 años quedó marcado con «El Señor de los Anillos», de J.R.R. Tolkien. «A partir del momento en que muere Gandalf, el suspense se multiplica por mil, porque entonces cualquiera puede morir». De ahí su tendencia a «matar personajes súbitamente».

Estudió periodismo en la Northwestern University y fue objetor de conciencia durante la guerra de Vietnam, reprobando esta «guerra en concreto», contó a Rolling Stone el escritor, conocido por sus relatos de batallas homéricas.

En 1972, cuando el estadounidense Bobby Fischer se convirtió en campeón mundial de ajedrez, generando un fuerte interés por este juego, George R.R. Martin fue contratado para gestionar torneos de ajedrez durante los fines de semana, lo que le dejaba «cinco días libres para escribir» y le proporcionaba suficiente dinero para pagar sus facturas, contó a The Independent.