Buses de Managua promueven la campaña «Daniel y Rosario 2021»

Pese a la crisis y la masacre de la que son responsables Daniel Ortega y Rosario Murillo, el Transporte Urbano Colectivo de Managua (TUC) promueve la imagen de ambos para la candidatura presidencial de 2021.

TUC de Managua

Esta es una de las unidades de la MR4 que promueve la candidatura de Daniel Ortega y Rosario Murillo para 2021. LAPRENSA/R.FONSECA

Pese a la crisis y la masacre de la que son responsables Daniel Ortega y Rosario Murillo, el Transporte Urbano Colectivo de Managua (TUC) promueve la imagen de ambos para la candidatura presidencial de 2021.

La muestra está en varios buses de la MR4, donde en el vidrio delantero aparece “Daniel y Rosario 2021”, además de estar pintada toda la carrocería de una unidad en rosado fucsia y verde, colores que utiliza el régimen en sus diferentes formas de propaganda.

Socios de cooperativas del TUC confiaron a LA PRENSA bajo anonimato que promulgar la candidatura de Ortega y Murillo es solo uno de los apoyos que en las reuniones les indican los representantes del sector transporte porque es exigido, por ejemplo que se ponga a disposición la flota de buses para actividades partidarias y que está prohibido brindar servicio a los otros partidos.

“Si alguien dice que no quiere apoyar es visto con mala cara y amenazado con que puede perder la concesión o el subsidio que nos dan estatal para mantener el pasaje en 2.50 córdobas”, explicó un socio de cooperativa.

La flota del TUC está conformada por 835 unidades y el control absoluto lo ostentan los dirigentes orteguistas Miguel Álvarez y Danilo Sánchez, quienes aprovechan las reuniones para lanzar vivas a favor del régimen.

Ambos representantes del sector constantemente repiten que fue con Ortega que se renovó toda la flota y que mantiene congelado el pasaje en 2.50 córdobas.

Imagen deteriorada

Desde que el régimen de Ortega empezó a reprimir a los manifestantes, siendo principalmente los jóvenes universitarios, la imagen de Ortega se deterioró a nivel nacional e internacional y el discurso de paz y amor se fue al piso.

El rechazo generalizado se notaba en el arte urbano de Managua. En postes y muros se leían pintas en su contra, por lo que la Alcaldía tuvo que empezar a borrarlas para esconder el rechazo.

El próximo 18 de abril se cumplirá un año de que estalló la crisis. Su raíz fue por una reforma a la seguridad social. Desde entonces, el régimen ha mostrado su lado más represivo, pero públicamente dice que fue víctima de un golpe de Estado.

Control absoluto en el transporte público

En la efervescencia de las protestas sociales, el Transporte Urbano Colectivo de Managua (TUC) mostró su respaldo incondicional al régimen de Daniel Ortega. Mientras que la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia anunciaba paro nacional como mecanismo de presión, los buseros trabajaban con normalidad, aunque no hubieran usuarios.

Por otro lado, los dirigentes del TUC en varias ocasiones hicieron un montaje de agresión, robo de bus y quema del mismo, para culpar a los universitarios que estaban atrincherados en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli).

Los dirigentes Miguel Álvarez y Danilo Sánchez etiquetaron a los universitarios de “golpistas”.