Recuerdan a Álvaro Conrado, el niño asesinado en las protestas de abril, en su cumpleaños 16

Alvarito -a como se le llama de cariño- fue asesinado el 20 de abril de 2018 por un francotirador de la Policía Orteguista y este lunes 8 estaría cumpliendo 16 años de edad.

Declamando poemas, cantando canciones y demandando justicia. Así fue el homenaje realizado este lunes a Álvaro Conrado frente al pequeño monumento que hay en su memoria dentro del Instituto Loyola, donde estudiaba la secundaria.

Alvarito -a como se le llama de cariño- fue asesinado el 20 de abril de 2018 por un francotirador de la Policía Orteguista y este lunes 8 estaría cumpliendo 16 años de edad. La comunidad educativa del Loyola montó una actividad donde participaron sus padres, Lizeth Dávila y Álvaro Conrado.

A diez días para cumplirse el primer año de la crisis sociopolítica en el país, Alvarito es una de las figuras más emblemáticas porque a sus recién cumplidos  15 años decidió sumarse a la lucha, llevando agua a los universitarios que protestaban en el sector de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). Recibió un disparo en el cuello y horas después, murió en el quirófano de un hospital de Managua.

Previo al homenaje de hoy, su padre recordó de los principios de servicio, lo fanático que era a Harry Potter y su amor por el atletismo de su hijo y demandó justicia, porque a días del primer aniversario de su asesinato, tragedia que conmocionó a todo el país, no hay ninguna persona juzgada por ser responsable.

«Desgraciadamente hace once meses él fue asesinado por este gobierno de amor y paz y reconciliación y es hasta la fecha que todavía no ha encontrado a los culpables. Seguimos protestando de manera cívica para que tanto la muerte de mi hijo y el resto de jóvenes se encuentre la justicia y todos los familiares sepamos la manera en que murieron exactamente y quiénes fueron las personas que los mataron», dijo su padre ante los medios de comunicación.

Frente al monumento que Alvarito, ubicado en la zona de las canchas de fútbol, se cantaron las mañanitas y colocaron flores. Al lado de la estatua y que los estudiantes llegan a visitar constantemente, hay dos botellas que recuerdan que fue asesinado por solo pasarle agua a los jóvenes que protestaban ese 20 de abril.