Régimen orteguista debe responder por cumplir acuerdos

También representantes de otras organizaciones internacionales, reafirmaron las violaciones a los derechos humanos que se cometen en Nicaragua

Daniel Ortega, el dictador de Nicaragua. LA PRENSA/ Tomada de El 19

Daniel Ortega, el dictador de Nicaragua. LA PRENSA/ Tomada de El 19

Manuel Orozco, director del programa de Migración, Remesas y Desarrollo de Diálogo Interamericano, manifestó este domingo que si tuviera que hacer una auditoría de la democracia en Nicaragua, el gobierno de Daniel Ortega saldría aplazado.

Según Orozco, le pondría diez sobre cien puntos. El especialista, de origen nicaragüense, intervino el viernes en la sesión del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), en la que se abordó la grave crisis de derechos humanos que enfrenta el país.

Le puede interesar: Sapoá 1988: lecciones de una negociación

Orozco describió la ingobernabilidad de Nicaragua, la falta de independencia de los poderes del Estado, la concentración de poder del partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), entre otras violaciones a los principios democráticos ante un auditorio que conoció que hay pocos avances en el diálogo por falta de voluntad de Ortega.

Según su presentación, los poderes Legislativo, Judicial y Electoral están controlados en el ochenta por ciento por el orteguismo, lo que el régimen logró hacer mediante un proceso de “control gradual de las instituciones”, a través de manipulación de las leyes y compra de votos.

País en mala situación

Orozco accedió a dar una entrevista a LA PRENSA, donde amplió su análisis sobre la situación que enfrenta el país.

También lea: Negociaciones entre Alianza Cívica y gobierno trabadas nuevamente

“Si uno tuviera que hacer una auditoría de la democracia en Nicaragua, en este momento prácticamente sería aplazada con un diez de cien, porque lo único que tiene de democrático es la Constitución Política que no se respeta”, dijo el especialista.

La exposición de Orozco ante la OEA también abordó la demanda de justicia, la demanda de elecciones adelantadas, la criminalización de la protesta en el país, la excarcelación de los presos políticos, el control de la fuerza policial y militar que mantiene Ortega.

La presión de Estados Unidos

En esa sesión del Consejo Permanente, la representación de Estados Unidos reiteró que respalda la propuesta del secretario general de la OEA, Luis Almagro, de aplicar la Carta Democrática Interamericana a Nicaragua.

Lea más en: Alianza Cívica pide el regreso de la CIDH para acompañar liberación de presos políticos

El embajador de Estados Unidos ante la OEA, Carlos Trujillo, tras asumir esta semana la presidencia en el Consejo Permanente, prometió precisamente la aplicación de la Carta si en Nicaragua no se avanza en temas de democracia y respeto de los derechos humanos.

También representantes de otras organizaciones internacionales —como la relatoría por los Derechos de las Personas Privadas de Libertad de la CIDH y la Fundación para el Debido Proceso (DPLF)—, reafirmaron las violaciones a los derechos humanos que se cometen en Nicaragua, además de las expresiones de rechazo de la mayoría de los países que intervinieron durante la sesión del viernes.

Ya nadie le cree a Ortega

Orozco dijo que ese rechazo de los países miembros de la OEA indica que ya nadie le cree a Ortega.

“La gran mayoría de los Estados miembros de la OEA están claros de que lo que existe en Nicaragua es un régimen no democrático, pueden llamarle dictatorial, autoritario, corporativista, lo que sea, pero realmente no es democrático”, aseveró el funcionario.

Puede interesarle: Estatus de presos políticos cambiará a “régimen común” mientras la Alianza Cívica y el régimen trabajan en la liberación

El régimen de Daniel Ortega se encuentra en un proceso de diálogo nacional con un sector de la oposición agrupado en la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, desde el cual se prometió encontrar una salida a la crisis que vive el país desde el 18 de abril, cuando comenzó la represión policial y paramilitar contra las protestas civiles que demandan la salida de Ortega del poder.

El informe Rosadilla

Luis Rosadilla, enviado del secretario general de la OEA en el proceso de diálogo, en calidad de testigo y acompañante, también participó el viernes en la reunión ante el Consejo Permanente para presentar un informe que expuso que las negociaciones no han avanzado “ni un milímetro” en los temas de justicia y democracia.

Puede interesarle: Daniel Ortega queda mal parado en el Consejo Permanente de la OEA

Lo único que ha logrado la oposición en las negociaciones es que los representantes de Ortega firmen un acuerdo para fortalecer los derechos y garantías ciudadanas y la promesa de liberación total de los más de setecientos presos políticos. Sin embargo, la Policía Orteguista (PO) ha seguido reprimiendo las protestas civiles y los grupos de presos políticos que han sido excarcelados (al menos 212) han salido bajo el régimen de convivencia familiar.

Orozco dijo que ahora la comunidad internacional no solo va a presionar por el cese de la represión, sino por el cumplimiento de los acuerdos firmados por Ortega.

También lea: Consejo Permanente de la OEA demanda a Ortega aceptar a la CIDH como garante de acuerdos del diálogo

“La presión internacional ya no es solamente sobre el restablecimiento del orden político y constitucional del país, sino es del cumplimiento de los acuerdos negociados. Entonces, ya Daniel Ortega no tiene que responder exclusivamente a si está reprimiendo o no, sino a lo que se comprometió por escrito a realizar”, dijo.

Orozco mencionó que una de las presiones puede ser que organismos multilaterales dejen de financiar al Gobierno.

Sobre Manuel Orozco

Manuel Orozco es director del programa Migración, Remesas y Desarrollo en el Diálogo Interamericano.
Es miembro del Centro para el Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard y asesor de remesas para el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola.

Además: Así te contamos la sesión extraordinaria en la OEA que abordó la crisis en Nicaragua

Hace análisis políticos sobre Centroamérica, Cuba y República Dominicana. Ha escrito informes de países para Freedom House y sigue de cerca las tendencias políticas desde la transición democrática en Centroamérica.

También lidera el Departamento de Centroamérica en el Instituto de Servicio Exterior del Departamento de Estado de los Estados Unidos, y se desempeñó como docente en la Universidad Americana y en la Universidad George Washington.

Tiempo límite

El funcionario de Diálogo Interamericano, Manuel Orozco, opinó que EE. UU. no quiere aplicar sanciones económicas aprobadas contra el régimen sin antes darle oportunidad de que muestre acciones de buena fe. Sin embargo, él cree que ya se está llegando a un punto límite y en ese sentido dijo que las próximas semanas son claves tanto para Estados Unidos como para Ortega. EE. UU. aprobó una Ley de sanciones en diciembre del año pasado, conocida como Nica Act, que bloquea los préstamos a Nicaragua provenientes de la banca internacional.