TRC, una escuela abierta al turismo

El TRC ha promovido el encuentro entre los turistas y los locales, bajo la concepción de que su destino vacacional debe ser un punto focal de suma importancia

TR, turismo, Nicaragua

Nicaragua es un país privilegiado por sus características geográficas y culturales, sus paisajes y su gente, sumado al desarrollo de la infraestructura vial, lacustre y los nuevos aeropuertos en zonas de desarrollo turístico, que potencian el desarrollo económico, social, cultural y ambiental de nuestro país.

En la década de los setenta del siglo pasado la actividad turística empieza a desarrollarse a nivel mundial como una herramienta para impulsar el desarrollo de las economías de manera muy generalizada. En el caso de nuestro país, esto se impulsó a partir de los años ochenta, con la presencia de brigadas solidarias que instan a las comunidades a aprovechar sus recursos de una manera viable y sostenible. Los que incursionaron en esta actividad cuentan de sus logros y fracasos, así como los impedimentos que enfrentaron al desarrollar el turismo rural y por motivos de impericia.

En la actualidad la tendencia es la búsqueda de experiencias más individuales y auténticas, que promuevan y diversifiquen un abanico de oportunidades, donde el factor humano, social y cultural se convierta en una forma de hacer turismo. Esta nueva tendencia hacia lo auténtico y lo original para algunos es regresar al pasado, es una concepción errónea pero representa un atractivo dentro de las tendencias vacacionales actuales.

Existe una creciente demanda en los estilos de vida del campo, en la experiencia vivencial y en el deseo de adquirir conocimientos, habilidades y costumbres que permitan enriquecer las experiencias y aprendizajes.

Los grupos que si bien es cierto vienen por los destinos que promueve Nicaragua en el mundo (ciudades coloniales, volcanes, Río San Juan, entre otros…), estando en nuestro territorio buscan tener experiencias personales, y conocer la ruralidad nicaragüense, sus actividades económicas, la gastronomía, la naturaleza en su totalidad. Y esto es algo que solo lo ofrece el Turismo Rural Comunitario (TRC), una escuela abierta para el visitante.

El TRC ha promovido el encuentro entre los turistas y los locales, bajo la concepción de que su destino vacacional debe ser un punto focal de suma importancia, ya que les invita a examinar sobre la base de este intercambio, con diferentes culturas que promueven una mayor conciencia cultural, creando para el turista una enseñanza que incluyen una ampliación de sus horizontes, una mayor conciencia de los estilos de vida alternativa y una auténtica visión del medio rural.

Es tiempo de empezar a valorar el TRC desde la perspectiva de que la ruralidad nicaragüense es un ejemplo visible de experiencias y aprendizaje, que ayudan a reforzar la identidad nacional y promueven el dinamismo del modelo de desarrollo local.

El autor es experto en Turismo Rural Comunitario.