Monseñor Abelardo Mata: «Salida de monseñor Báez deja un mal sabor»

El religioso además sostiene que monseñor Silvio Báez desde Roma apoyará al pueblo de Nicaragua en su lucha contra la dictadura de Daniel Ortega

Monseñor Abelardo Mata. LA PRENSA/Manuel Esquivel

La salida de Nicaragua de monseñor Silvio José Báez, obispo auxiliar de Managua, “deja un mal sabor”. Así reaccionó monseñor Abelardo Mata, otro alto jerarca de la Iglesia católica nicaragüense que, al igual que Báez, ha mantenido una posición abiertamente crítica contra los abusos del régimen de Daniel Ortega.

El pasado miércoles, en una conferencia Báez anunció su ida repentina de Nicaragua, luego que el papa Francisco le pidiera retornar a Roma para que colabore en el Vaticano, sin brindar mayores detalles.

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La decisión ha generado especulaciones. Mientras unos piensan que la petición del pontífice es proteger la vida del religioso carmelita, otros creen que se debió a presiones de la dictadura orteguista, dado que Báez ha sido claro en su denuncia contra la tiranía.

Además enviados de la dictadura ya habían en meses pasados pedido cabeza de Báez al Vaticano.

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“La salida física de monseñor Báez del escenario de la vida de la patria y de la provincia eclesiástica nicaragüense deja un mal sabor, sobre todo cuando él afirma que no ha pedido ser trasladado (a Roma)”, lamenta Mata, portavoz y secretario general de la Conferencia Episcopal de Nicaragua.

Sin embargo, el obispo Mata reconoce que tras la decisión papal puede estar la intención de poner a buen resguardo a monseñor Báez, quien además de ser víctima de campañas de desprestigio por parte del régimen, ha recibido amenazas de muerte, asedio y hasta planes de asesinarlo, según reveló la exembajadora en Nicaragua, Laura Dogu, en declaraciones a un medio estadounidense.

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La versión de Dogu luego fue confirmada en Nicaragua por el propio Báez, quien denunció que fue la sede diplomática de EE. UU. en Nicaragua quien le informó que estuviera en alerta.

“Sé de los sufrimientos por los que ha pasado monseñor Báez, a causa de su fidelidad al evangelio y la denuncia frontal de las injusticias que se cometen en el país”, afirmó Mata.

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“No dudo de la recta intención del santo padre al llamarlo a Roma para que colabore directamente con su ministerio petrino: se pretende ponerlo a buen resguardo de las amenazas que hace rato viene recibiendo”, enfatizó Mata, obispo de la Diócesis de Estelí.

Báez seguirá denuncia desde Roma

El religioso además sostiene que monseñor Silvio Báez desde Roma apoyará al pueblo de Nicaragua en su lucha contra la dictadura de Daniel Ortega.

“La frase del mismo monseñor Báez el día del anuncio de su retiro a Roma, en la cual señala su deseo ‘por el rostro de una Iglesia más profética y menos diplomática’, alude a otros factores que han intervenido en esta decisión. De todos modos, no hay mal que por bien no venga”, confió.

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A criterio de Mata, su colega continuará desde Roma apoyando al pueblo nicaragüense en la lucha para salir del régimen.

“Monseñor Báez está siendo ejemplo de fidelidad a la Iglesia, aunque nos parezca que no ha sido la decisión más acertada”, aseguró el portavoz episcopal.

Hasta hoy no se sabe cuál será la responsabilidad de Báez en la santa sede. En los cincuenta minutos que el papa Francisco lo recibió en la biblioteca papal, el pontífice solo le expresó que lo necesitaba en Roma.

Báez ha expresado su dolor por la decisión, pero ha dicho que su corazón siempre estará en Nicaragua. En su tiempo con el pontífice, Báez, doctor en Sagradas Escrituras, dijo que tuvo la oportunidad de exponerle con detalle la crisis sociopolítica que el país vive desde hace un año.

“Un país secuestrado”

“En síntesis, le recordé que este es un pueblo crucificado, que este es un país secuestrado y que aquí hay unos poderes fácticos dominados por las mentiras y las justicias, la represión y la ambición, y que lastimosamente adoran al dios riqueza y al dios dinero y que por eso sacrifican seres humanos”, le expresó Báez al papa Francisco.

El religioso viajará a Roma luego de las fiestas de Pascua y no tendrá fecha de retorno, pero mantendrá su ministerio como obispo auxiliar, según le confirmó el pontífice en su reunión con él en el Vaticano.

Mata insta a seguir la lucha

El próximo 18 de abril se cumplirá el primer año desde el estallido de la crisis. En ocasión de la fecha, Mata llamó a mantener “viva la llama” que los jóvenes encendieron ese día. “Es nuestro deber moral”, escribió en una carta que difundió ayer.

El alto prelado católico calificó este año como “un despertar de conciencia que ha sacudido los cimientos de una dictadura y ha puesto al descubierto ante el mundo las graves violaciones a los derechos humanos, de las que hemos sido víctimas en Nicaragua”.

Monseñor Abelardo Mata dijo que pese a que hoy exista el absurdo sufrimiento que evocan los asesinatos, “el dolor que experimentan las familias, el encarcelamiento de nuestros hermanos, el exilio y la inseguridad, saltan a la vista los logros que hemos alcanzado”.

“Hemos potenciado los valores que nos identifican como nicaragüenses: la solidaridad, la creatividad, la constancia, la resiliencia, la valentía. Hemos aprendido a organizarnos dentro y fuera del país, abriendo camino a la unidad en la pluralidad”, agregó el religioso.

(Con la colaboración de Julián Navarrete)