Organización Internacional para las Migraciones afirma que acuerdo para el retorno de migrantes no incluye a perseguidos, refugiados o exiliados políticos

OIM reveló en reunión con UNAB en Costa Rica que "un eventual acuerdo con el gobierno de Nicaragua no incluye a perseguidos, refugiados o exiliados políticos".

La cantidad de nicaragüenses exiliados en Costa Rica se disparó en 2018 por la crisis en Nicaragua. LA PRENSA/ EFE/ ARCHIVO

La Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) versión Costa Rica sostuvo una reunión con autoridades de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en la que esta organización dejó claro que sus programas de retorno de migrantes «se manejan bajo estándares estrictos de voluntariedad y de protección a derechos humanos y no son para solicitantes de refugio ni refugiados».

Según la UNAB en Costa Rica, la OIM aseguró que «un eventual acuerdo con el gobierno de Nicaragua no incluye a perseguidos, refugiados o exiliados políticos».

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El régimen de Daniel Ortega dio a conocer el lunes un «Programa sobre el retorno voluntario asistido de los nicaragüenses en el exterior» y aseguró que contaba con «el apoyo y asistencia técnica de la OIM», lo que fue negado por esta organización internacional.

Se estima que más de sesenta mil nicaragüenses se encuentran en el exilio, debido a la represión y persecución de la dictadura desde que inició la crisis el 18 de abril de 2018.

En la reunión de la UNAB con las autoridades de la OIM se dejó claro que «el centro de la acción de la OIM es el respeto pleno a los derechos humanos de los migrantes»; «las autoridades competentes de Costa Rica serán debidamente informados de estas definiciones (perseguidos, refugiados o exiliados políticos), al igual que la comunidad internacional a fin de que el posible Programa (de retorno) no interfiera con los esfuerzos de registro y regulación de solicitantes de refugio y refugiados».

También se definieron los «actores directamente concernidos» para la OIM: el gobierno del Estado de origen de los migrantes, el gobierno del Estado receptor y la población migrante. «Por consiguiente, a lo largo de cualquier proceso relativo al retorno voluntario de nicaragüenses en el exterior se contará con la participación de la comunidad nicaragüenses en el exterior», dejaron claro las autoridades de la OIM, según el comunicado de la UNAB en Costa Rica.

El comunicado también ratifica que «en las condiciones actuales, no hay ninguna garantía para el retorno seguro de los refugiados políticos nicaragüenses».

El escrito también refiere que «el mandato global de la OIM es contribuir a una migración ordenada y segura, así como la gobernanz de la migración y en este marco, proteger la seguridad, la dignidad, los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos los migrantes, independientemente de su estatus migratorio y en todo el mundo».

La UNAN en Costa Rica manifiesta por último que «a raíz de dicha conversión, la OIM Costa Rica ha publicado una aclaración que reza: «los programas de retorno voluntario asistido y reintegración de la OIM siempre se manejan bajo estándares estrictos de voluntariedad y de protección a derechos humanos y no son para solicitantes de refugio ni refugiados».

Programa «engañoso»

El programa del dictador Daniel Ortega “sobre el retorno voluntario asistido de los nicaragüenses en el exterior” es visto como “otra publicidad engañosa que no resuelve el problema de los exiliados”, dijo José Pallais Arana, participante en el Diálogo Nacional por la Alianza Cívica.

Este “programa de retorno” fue la propuesta presentada por los representantes del régimen orteguista en la mesa de negociaciones, el pasado 10 de abril. Sin embargo, no logró ser consensuada con los miembros de la Alianza Cívica, contraparte de la dictadura en el Diálogo Nacional.