Madres demandan que sus hijos sean reconocidos como presos políticos

Primeros cuatro reos políticos del régimen cumplieron un año de injusta prisión este 23 de abril de 2019, sin embargo, orteguismo no los reconocen como tal

Primeros reos políticos del régimen de Daniel Ortega. LA PRENSA/ A. FLORES

Los autoconvocados Juan José López Oporta de 22 años, Michael Enrique González Peña de 24 años, Fernando José Ortega Alonso de 20 años y Rommen Fabián Guillén de 21 años, son los primeros reos políticos del régimen de Daniel Ortega y este 23 de abril cumplieron un año de injusta prisión, sin embargo, el orteguismo no los reconocen como tal.

Sus madres reclaman porque a pesar que sus hijos y ellas han vivido el calvario como presos políticos, el régimen los tiene en una lista de presos común, conocida como la “lista de no vinculados”, con la masacre de abril de 2018, porque les conviene reducir la lista de reos políticos e inculpar a inocentes de un crimen perpetrado por turbas sandinistas, afirmaron en conferencia de prensa.

Estos jóvenes están condenados a 25 y 26 años de prisión por el asesinato de Roberto Carlos García Paladino, supuesto hijo adoptivo de Francisco López, conocido operador y tesorero de Daniel Ortega.

La sentencia fue ordenada por la entonces juez suplente María Lourdes Corea, quien luego fue promovida a juez local propietaria en Managua.

Turbas se lo llevaron vivo en una camioneta Hilux en la que se movilizaban paramilitares

El asesinato de García Paladino, se dio la madrugada del 23 de abril en el barrio el Paraísito, en el sector de la P del H, durante los primeros cinco días de protesta, cuando la masacre contra el pueblo desarmado apenas empezaba.

Esa madrugada, el ahora difunto estaba junto a otros pobladores evitando que turbas sandinistas saquearan varios centro de compras, por temor a sufrir desabastecimiento en sus hogares. Las turbas formadas en ese entonces por miembros de la Juventud Sandinista (JS) ya andaba armadas robando en todos los centros de compras de Managua, bajo la impunidad y cuido de la Policía Orteguista.

Vecinos de los chavalos y del mismo difunto vieron que quienes dispararon contra la población, entre ellos la víctima, fueron las turbas desde dos camionetas Hilux, una color blanco y la otra gris , relató Mercedes Guillén, mamá de Rommel Guillén.

“Todos los vecinos y sus familiares saben quienes mataron a García Paladino. Primero le dispararon y lo montaron a una camioneta vivo y le dieron con un bate y lo remataron en la camioneta. Luego el cuerpo sin vida apareció en el centro de salud del barrio. Un testigo presencial dio declaraciones en el momento, pero luego no quiso servir de testigo porque estaba amenazado de muerte por las turbas”, sostuvo Guillén.

Mientras, la familia del difunto optó por no hablar del caso a nadie.

En el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) en sus páginas 254 y 255 detallan las inconsistencias legales de este caso y ahora el orteguismo no los quiere incluir como presos políticos para no liberarlos, por esos sus madres y compañeros de celdas mediante cartas piden a la población los apoyen a los jóvenes.

Las madres también aseguraron que García Paladino había estado con ellos la mañana del 22 de abril e incluso habían compartido gaseosa porque el difunto se llevaba bien con los chavalos del barrio.

Venían de la Upoli

Según Sorayda Oporta , mamá de Juan José López, a los muchachos los capturaron el 23 de abril, cuando venían de dejar víveres a estudiantes atrincherados en la Universidad Politécnica (Upoli) y la policía los trasladó a la casa comunal del Frente en el barrio Paraísito de Managua, donde las turbas los rociaron con combustible y le iban a pegar fuego, pero los vecinos gritaban que no los quemaran y por eso se detuvieron.

 

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