Zona de Strikes: El Frente Sur ahora tiene poder

El Frente tiene un equipo joven que poco a poco va consiguiendo la madurez física, al extremo de que ahora conectan jonrones continuamente

Jonathan Loáisiga

Edgard Rodríguez C.

A través de la historia, el Frente Sur ha sido definido por su combatividad. Un equipo bravo que ha sido ejemplar por su juego corajudo. Claro, ha tenido buenos talentos, desde Adolfo Álvarez, Juan Cabrera, Martín Bojorge, Ramón Padilla, Eloy Morales y Edgard López, hasta llegar a la época actual de Carlos Estrella y Víctor Duarte.

Sus tropas han sido conformadas teniendo como base el picheo, una defensa solvente y una ofensiva que producía lo necesario para ganar, gracias a su agresividad, velocidad sobre las bases y sentido del momento, con escasa potencia para conectar cuadrangulares.

Rivas se volvió un especialista en las cosas pequeñas con las que se construyen grandes victorias: un toque de bola, un robo de base, un squeeze play, una jugada espectacular a la defensiva y casi siempre con muy buenas presentaciones de sus lanzadores abridores.

Claro, también hubo épocas en las que Cabrera y José Ramón Ocampo ponían bolas órbitas con cierta frecuencia. Y más adelante, el mismo Cabrera junto con Padilla y Alfonso Pavón sonaban los tambores, pero no hay mucha historia sobre bateo de poder en el club sureño.

Sin embargo, este año el Frente Sur ha impactado por su bateo de fuerza. Los rivenses son los terceros con más jonrones en el Pomares (21) solo detrás del Bóer (33) y los Dantos (23) y en promedio colectivo son cuartos con .309 luego de los primeros 27 duelos.

Eso es llamativo considerando incluso, que cuando Rivas se coronó campeón en el 2017, lo hizo con una guerrilla y siempre con buen picheo y buena defensa. Pero ahora batea y lo hace con poder, al extremo que ha generado algunas suspicacias por su brusco impacto.

Víctor Duarte es su bateador más notable. Es el líder de los artilleros en promedio con .455 por 46 hits en 101 turnos. Pero además, Duarte, quien había conectado solo nueve jonrones en sus primeras cuatro temporadas (289 juegos), antes de llegar a 11 el año pasado, acumula siete cuadrangulares ahora, solo uno detrás de Edgard Montiel (8).

Detrás aparece Félix Castillo, con cinco tablazos a las tribunas, mientras Carlos Vanegas tiene tres. Castillo ha tenido proyección de poder, pero su máxima cantidad de jonrones en una campaña han sido seis y en 82 partidos. Ahora tiene cinco en 27 desafíos. Un salto enorme sin duda. Lo mismo Vanegas, quien no tenía jonrones en 616 juegos.

Se trata de un salto grande la ofensiva sureña, que además tiene a Luis Montealto como un bateador de muchas proyecciones. Vamos a ver quiénes logran crecer y si mantienen la consistencia para los años venideros. Así van a despejar sobre sobre si son los bates, las pelotas u otro tipo de impulso para mostrar es poder.

Este fin de semana, el Frente Sur tendrá una prueba interesante ante el Bóer, el equipo de mejor ofensiva en el país, pero para el Bóer también será un examen el tener enfrente al Rivas, un equipo que no solo lanza y defiende bien, sino que además, ahora tiene poder.

Sigue a Edgard Rodríguez en Twitter: @EdRod16