Cumplir acuerdos: llave de sanciones

Otro punto que con justa razón han esgrimido los negociadores de la Alianza Cívica es que ninguna de las sanciones hasta ahora efectivas, afectan al país en general

cansancio, Nicaragua

El tranque de las negociaciones obliga a hacerse la pregunta de los 100 pesos: ¿cómo levantar el tranque más grande para que las negociaciones avancen y se logre una paz duradera, con justicia y se le devuelva al pueblo su derecho a elegir libremente a sus gobernantes?

La dictadura Ortega-Murillo por medio de sus voceros en las negociaciones insiste en que el camino es que la Alianza Cívica y el Gobierno hagan ya un llamado a que se suspendan las sanciones impuestas por los Estados Unidos al círculo de poder inmediato y ha amenazado en que si no lo hacen, ellos no cumplen los acuerdos adquiridos como son la liberación de todos los presos políticos, restitución de las libertades ciudadanas y reformas electorales que están sobre el tapete.

La Alianza Cívica por su parte sostiene que las sanciones son consecuencia de la represión y mientras esta no cese, no se libere a todos los presos políticos y no se restituyan las libertades ciudadanas, cualquier llamado a que se suspendan las sanciones internacionales sería tan inefectivo como inocuo. Se fundamenta en la hoja de ruta acordada que textualmente dice: “Una vez logrados los acuerdos en la mesa de negociación, esta realizará gestiones internacionales para la obtención de apoyo para la implementación de los mismos. En su momento y de común acuerdo entre las partes, se hará un llamado a la comunidad internacional a suspender sanciones para facilitar el derecho al desarrollo humano, económico y social de Nicaragua, favoreciendo a los sectores más vulnerables de la población”.

Si la pareja gobernante piensa que existe alguna remota posibilidad de que se suspendan las sanciones —aún en el caso hipotético de que lograra convencer con el chantaje de los presos a la Alianza Cívica que haga el llamado conjunto para que sean suspendidas— antes de que se cumplan los acuerdos firmados, está equivocada. Por lo tanto, la condicionalidad de que “no cumplimos nada, si ustedes no hacen el llamado a la suspensión de las sanciones”, es una falacia.

Otro punto que con justa razón han esgrimido los negociadores de la Alianza Cívica es que ninguna de las sanciones hasta ahora efectivas, afectan al país en general, lo que podría tener un efecto muy sensible en la población, como por ejemplo, la suspensión del tratado de libre comercio con Estados Unidos y la Unión Europea. Las sanciones, como todos sabemos, han sido para individuos. Un gesto loable hubiera sido, por ejemplo, la oportunidad perdida el viernes 3 de mayo en ocasión del Día Mundial de la Libertad de Prensa, de haber puesto en libertad a los periodistas arbitrariamente detenidos, Miguel Mora, Lucía Pineda Ubau y al nuevo periodista acusado, Marlon Powell Sánchez.

Si el diálogo agoniza y las sanciones se amplían, es por la falta de cumplimiento de parte del gobierno de los acuerdos elementales alcanzados y solo es responsabilidad del gobierno su fiel cumplimiento.

El autor es periodista, exministro y exdiputado.