Colocan flores en lugares donde manifestantes fueron asesinados por paramilitares

Esta es otra forma de manifestación cívica, convocada por la Unidad Nacional Azul y Blanco, bajo la denominación "flores para las madres"

La parroquia Jesús de la Divina Misericordia, en Managua, fue acribillada por los paramilitares el 13 de julio de 2018. En esta iglesia se llegaron a refugiar los universitarios que huían de los ataques armados. Ahí llevaron a Gerald Vasquez López, universitario de 20, con un balazo en la cabeza. Ese día murió. LA PRENSA/L. ÁLVAREZ

Iris Lagos colocó este miércoles flores en el lugar donde su hijo y su esposo, Noel Ramón Calderón Lagos y Humberto Antonio Parrales Reyes, respectivamente, fueron acribillados por paramilitares, el 16 de mayo de 2018, en el sector de Bello Horizonte, Managua.

Ambos apoyaron a los estudiantes en la toma de la Universidad Politécnica de Nicaragua (UPOLI), y se sumaron a las protestas civiles que demandan la salida de Daniel Ortega del poder.

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La madre y viuda responsabilizó directamente a Ortega de la muerte de sus seres queridos, porque el gobierno desató una brutal represión contra las manifestaciones civiles, que dejó más de 325 muertos desde el 19 de abril de 2018, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Antes de dejar las flores en la acera donde cayeron muertos su hijo y su esposo, Lagos y otros familiares que la acompañaron, gritaron los nombres de sus muertos y también gritaron “viva Nicaragua”. Luego se fueron de prisa.

Aunque este fue un acto simbólico, que duró menos de dos minutos, representa un riesgo en Nicaragua, un país donde se mata o se encarcela por protestar contra el gobierno de Ortega.

Ciudadanos colocaron flores en lugares donde fueron asesinados jóvenes durante la represión de paramilitares. Foto cortesía.

Minutos después que ya se había retirado Lagos y su familia, pasó una patrulla por el lugar, pero solo encontraron las flores.

Esta forma de protesta y homenaje a las personas que murieron por la represión de Ortega, también se replicó en iglesias y aceras de otras ciudades, donde cayeron jóvenes con balazos en la cabeza, en el pecho o con el cuerpo totalmente acribillado por las balas.

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En Masaya, uno de las ciudades que más soportó los ataques armados de los paramilitares, aparecieron flores en varias aceras y los nombres de los muertos.

En Managua, un grupo de mujeres llegó a enflorar la parroquia Jesús de la Divina Misericordia y gritaron a todo pulmón el nombre de Gerald Vásquez, el universitario que murió de un balazo en la cabeza en esa iglesia, el 13 de julio de 2018.

Esa parroquia fue acribillada ese día, por refugiar a los estudiantes que huían de los paramilitares.

Ciudadanos colocaron flores en lugares donde fueron asesinados jóvenes durante la represión de paramilitares. Foto cortesía.

Flores para las madres

Estas manifestaciones fueron convocadas por la Unidad Nacional Azul y Blanco, bajo la denominación “flores para las madres”. La convocatoria pedía llevar flores a lugares simbólicos de la lucha contra la dictadura orteguista, en homenaje a las madres que perdieron a un hijo por la represión.
Aunque las protestas en las calles fueron aplastadas con los ataques de paramilitares y la represión de la Policía, la ciudadanía organizada siempre encuentra nuevas formas de protestar.

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