La secretaria del Doctor Chamorro

Quién iba a creer que aquella joven servicial y allegada al doctor de las libertades se convertiría en autoritaria e intolerante ante la crítica

La vicepresidenta de Nicaragua, paradójicamente tiene una historia muy particular con la libertad de prensa. El escritor nicaragüense Fabián Medina Sánchez, en su libro El preso 198 relata que Rosario Murillo llega a LA PRENSA en 1968, para cubrir la vacante en el cargo de secretaria-asistente del doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. Esmeralda Cardenal recuerda a aquella joven con una personalidad muy carismática, amigable, servicial, que trataba de ayudar a los poetas, pintores y que tenía mucha influencia con Pablo Antonio y Pedro Joaquín.

Hoy Rosario Murillo es la primera dama, vicepresidenta de la República y vocera de comunicación. Pero ¿cuánto ha cambiado la vicepresidenta de la República desde que trabajaba como secretaria-asistente de don Pedro Joaquín Chamorro Cardenal?

El 18 de abril del 2018 inició la revolución cívica liderada en primer momento por los estudiantes en contra de la reforma al Seguro Social que contemplaba un incremento de pago en la cotización, luego en cuestión de horas, poco a poco el pueblo iba tomando conciencia de la lucha, precisamente, porque la respuesta por parte del Estado fue una represión desproporcionada.

El doctor Pedro Joaquín Chamorro fue asesinado un 10 de enero de 1978, defendiendo con su vida la libertad de prensa, la que nuevamente se ve amenazada nada más y nada menos que por la secretaria y asistente de aquel gran hombre, defensor de los derechos humanos. Rosario Murillo ha sido sancionada por el tesoro de Estado de Estados Unidos con la Ley Magnitsky y como posible sancionada para la Unión Europea a como lo expresaba la europarlamentaria portuguesa Ana Gomes, por haber cometido violaciones a los derechos humanos con base en los diferentes informes emitidos por los organismos internacionales.

Quién iba a creer que aquella joven servicial y allegada al doctor de las libertades se convertiría en autoritaria e intolerante ante la crítica, a tal punto de mandar a allanar y a censurar a punto de plomo a los medios independientes que denuncian los abusos de poder. El ejemplo más claro es la detención ilegal del director del canal televisivo 100% Noticias y su jefa de prensa, la periodista Lucía Pineda, o el asalto a Confidencial y Esta Noche que dirige el hijo del doctor Pedro Joaquín, don Carlos Fernando Chamorro.

Rosario Murillo quedará en las páginas negras de la historia de Nicaragua como la secretaria que traicionó el legado que recibió por boca y testimonio de don Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. Pero el legado del doctor de las libertades seguirá intacto y más vigente que nunca para inspirar a las nuevas generaciones que con voz profética anuncia que Nicaragua volverá a ser república.

El autor es estudiante (exiliado) de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la UNAN.

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