Madelaine Caracas: «Siempre he querido ser un ave, como el pájaro azul de Rubén Darío»

La joven universitaria vive exiliada en Costa Rica, lo que considera una de las formas más duras de violencia, de torturas física y psicológica

Madelaine Caracas

LA PRENSA/ CORTESÍA/ Alejandra González

Madelaine Jerusalem Caracas Marín tiene 21 años. Es originaria de Managua. Estudiaba cuarto año de Comunicación Social en la Universidad Centroamericana. Su rostro y su voz empezaron a identificarse cuando gritó los nombres de los jóvenes muertos a Daniel Ortega y Rosario Murillo, en el primer intento de diálogo del año pasado. Ahora vive exiliada en Costa Rica, lo que considera una de las formas más duras de violencia, de torturas física y psicológica. Constantemente viaja a diferentes países del mundo para denunciar lo que pasa en Nicaragua.

Además puede leer: Yonarqui Martínez: “Lo que más me pone nerviosa es mi mamá enojada”

¿Cuántas horas al día pasa en las redes sociales?

Casi todo el día para saber lo que pasa en Nicaragua. Más en Twitter.

¿Cuál era su juguete preferido de pequeña?

Los libros. Fueron la herramienta para viajar a otros mundos.

Si pudiera viajar en el tiempo, ¿iría al pasado o al futuro?

Al futuro. En la celebración de Nicaragua libre con mis amigos y mi familia.

¿Qué animal le gustaría ser y por qué?

Siempre he querido ser un ave, como el pájaro azul de Rubén Darío, ese que vuela libre.

Lea: Levis Rugama: “Tenía temor de estar preso en la celda de castigo muchos años, quería morir”

¿De qué tipo de publicación sería portada?

Espero que algún día de historia del arte de Nicaragua y defensa de derechos humanos.

Si fuese capaz de cambiar algo en el mundo… ¿qué cambiaría?

La maldad, la corrupción, el machismo, la violencia, las dictaduras. O sea, no existiría Ortega.

¿Qué es lo que le pone más nerviosa?

La mirada de mi mamá cuando me regaña.

¿Cómo se describiría en tres adjetivos?

Idealista, decidida y empática.

Le puede interesar: Yaritza Rostrán: “Estar presa era una contribución a la lucha del pueblo. Estar ahí generaba presión”

¿Cuál es el último libro que leyó?

Una habitación propia, de Virginia Woolf.

¿El objeto más raro en su habitación?

En mi habitación en Managua todo es raro. Soy artista y acumulo cosas.

¿Qué personaje nicaragüense te gusta?

Claribel Alegría. Su poesía me ha inspirado y me ha acompañado por muchos años en los momentos más difíciles.

Además: Monja tuitera: “Si pudiera cambiar algo en el mundo transformaría las dictaduras en democracia”

¿Cantás en la ducha?

Sí. Canto mucho con Etta James, jazz y con Garcín, una banda nicaragüense.

Si solo pudiera salvar un objeto de su casa en un incendio ¿cuál sería?

El primer cuadro que pinté, cuando tenía 13 años.

¿Qué le dirías a Nicaragua en este año de dolor?

El camino es duro y lento, pero la libertad y la no repetición valdrá la pena para que otras generaciones no lo vuelvan a vivir. Nicaragua será libre mientras sigamos despiertos y dispuestos a luchar por ella.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: