Régimen prioriza tener dinero en el Banco Central mientras frena el gasto público

Según un análisis realizado por Funides para hacer frente a las dificultades financieras el Ejecutivo redujo en 17.9 por ciento el gasto corriente y 46.9 por ciento el de inversión hasta marzo, comparado con igual periodo del 2018

En el estado de las reservas internacionales también influye el comportamiento de los depósitos bancarios. LA PRENSA/ ARCHIVO

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Ante las fuertes caídas de los ingresos y la imposibilidad de obtener financiamiento mediante la colocación de bonos del Estado, el régimen del dictador Daniel Ortega se vio forzado a frenar su gasto de inversión y gasto corriente en el primer trimestre de este año, revela el informe de ejecución presupuestaria divulgado por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público en su sitio web.

Además el reporte desvela que las drásticas reducciones en la ejecución del gasto público le permitió a la dictadura obtener un remanente de dinero, el cual envió al Banco Central de Nicaragua (BCN) para apuntalar las reservas internacionales, cuyo estado actual aún se desconoce dada la decisión de esta institución de mantener desactualizado el indicador hasta el 31 de diciembre del año pasado.}

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Según un análisis realizado por la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), para hacer frente a las dificultades financieras el Ejecutivo redujo en 17.9 por ciento el gasto corriente y 46.9 por ciento el de inversión hasta marzo, comparado con igual periodo del 2018.

“Lo anterior generó un superávit temporal que se debe principalmente a los efectos de la reforma tributaria, cambios en la programación del gasto corriente y limitaciones de liquidez durante el periodo para ejecutar el gasto de capital”, explica.

Hasta marzo la venta de bonos del Gobierno cayó un 97.7 por ciento. Entre enero y marzo solo se lograron colocar 29 millones de córdobas, cuando el año pasado para la fecha se habían colocado 1,254 millones de córdobas en papel del Estado.

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Desde el año pasado, el régimen afronta dificultades en la colocación de bonos, dada la incertidumbre económica que azota el país por la falta de salida a la crisis política. Los inversionistas han decidido no renovar la adquisición de títulos y parte del capital se ha ido de Nicaragua.

Aumenta la disponibilidad

Es por ello que el Gobierno en el primer trimestre decidió reducir su gasto total en 26.3 por ciento, principalmente el relacionado con la inversión.

Según un análisis realizado por un economista, que prefiere no ser citado, dentro del gasto estatal lo que más ha sufrido recorte es el relacionado con remuneraciones y compra de bienes y servicios (18.4 por ciento). Solo el gasto en planilla estatal cayó 22.3 por ciento y la compra de bienes 8.2 por ciento.

La reducción de 26.3 por ciento del gasto total contrasta con la merma que sufrieron los ingresos, que fue de 11.1 por ciento. Esto es lo que permite crear un remante que fue enviado al Banco Central y otra parte a las cuentas de bancos privados. En total, se transfirió 5,965 millones de córdobas.

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“En cuanto a la política de financiamiento en el primer trimestre del año destaca el incremento de las disponibilidades por 5,965.6 millones de córdobas en las cuentas del Gobierno Central en el BCN y en la banca privada. Esto incluye recursos de Letra de Tesorería con el BCN por 3,000 millones de córdobas en el mes de febrero; como se explicará más adelante, este mecanismo se estableció para subsanar necesidades temporales de caja”, indica Funides.

El mecanismo consiste en que el BCN le presta fondos temporales al Ejecutivo, cuyo dinero se respalda con letras del Tesoro.

El economista explica que el régimen optó por transferir ese remanente que obtuvo de su restricción en el gasto para “apuntalar la posición de reservas internacionales y eventualmente financiar cualquier déficit del INSS”.

Se desconoce estado de reservas

Esta transferencia estaría oxigenando las reservas internacionales, de la cual se desconoce el estado actual, porque el máximo emisor bancario mantiene oculta la información de este indicador clave para la economía de Nicaragua.

En el estado de las reservas internacionales también influye el comportamiento de los depósitos bancarios. Entre el 31 de marzo de 2018 y el 31 de marzo de 2019, los depósitos del sistema bancario disminuyeron el equivalente a 1,724 millones de dólares, lo que representa una reducción de 31 por ciento. Este período abarca la crisis en curso.

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Los números oficiales indican que las Reservas Internacionales Brutas (RIB) cerraron el 2018 con una pérdida de 496 millones de dólares. En el 2017 había en RIB 2,757 millones de dólares y al término del 2018 se habían reducido a 2,261 millones de dólares, lo que implica una contracción del 18 por ciento.

El año pasado la economía cerró con una caída del Producto Interno Bruto del 3.8 por ciento y se prevé que este año caiga 5 por ciento, según la última previsiones del FMI.

Caída presionó la reforma fiscal

La caída de los ingresos del Gobierno, según un economista que prefiere no ser citado, explicaría “la premura oficial por probar la reciente reforma a la Ley de Concertación Tributaria”.

En la polémica reforma fiscal que se impuso en el primer trimestre de este año, se aumentó de forma radical los anticipos del pago mínimo definitivo, se aumentó las retenciones y la eliminación de exenciones de impuestos o aumentos en las tasas.

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El régimen de Daniel Ortega se negó a derogar dicha reforma fiscal, que entró en vigencia el pasado 28 de febrero.