Zona de Strikes: Domingo Germán causa gran impacto con los Yanquis

Domingo Germán se ha convertido en el legítimo "as" de los Yanquis, al acumular 8-1 y 2.50 en sus primeros nueve partidos de la temporada

Jonathan Loáisiga

Edgard Rodríguez C.

Domingo Germán es el impacto en las Grandes Ligas.

Después de acumular 2-6 y 5.22 en sus primeras dos temporadas en las Ligas Mayores, Domingo Germán no era propiamente una opción a ser considerada por los Yanquis para su rotación de abridores en el 2019. De hecho, llegó al entrenamiento primaveral del conjunto neoyorquino a pelear un lugar.

La rotación de abridores ya estaba definida con Luis Severino como líder del staff, más Masahiro Tanaka, James Paxton, A. J. Happ y CC Sabathia. Incluso, el mexicano Luis Cessa, sin opciones para ser enviado a las Ligas Menores, estaba por delante del derecho dominicano de 26 años.

En el mejor escenario, Germán, podría pelear con el nicaragüense Jonathan Loáisiga, considerado el mejor prospecto del picheo yanqui, para ser el “sexto abridor” en los Yanquis, es decir, el brazo que sería una especie de llanta de repuesto para una rotación repleta de tiradores con un extenso historial de lesiones.

En lugar de eso, Germán se ha convertido en el legítimo “as” de los Yanquis. Severino ha sufrido una lesión que lo sacó de acción la temporada completa y Domingo se apoderó del lugar, registrando un desempeño digno de un lanzador del Juego de Estrellas: 8-1 y 2.50 en ocho aperturas y nueve actuaciones.

Su última salida ante los Orioles, a quienes venció el miércoles 3-1, lo retrata con precisión: siete entradas, seis hits, una carrera, una base y siete ponches. Tres de esos ponches los logró con gente en circulación y utilizó 85 lanzamientos, de ellos 64 strikes, para cubrir esa distancia.

“La clave ha sido la madurez que ha conseguido y la confianza que tiene en sus envíos, los que lanza en cualquier situación del juego y sin importar el conteo”, dijo el mánager de los Yanquis, Aaron Boone. Germán lanza rectas a 95 millas, curva y cambio de velocidad.

Llegado desde los Marlins en el 2014, en el canje que trajo a Nueva York a Nathan Eovaldi por David Phelps y Martín Prado, Germán tuvo una cirugía Tommy John en el 2015. Y en su primer año en las Mayores en el 2017, registró 0-1 y 3.14, para caer luego a 2-6 y 5.22 en el 2018.

Pero durante el invierno, es decir, en la pausa de la temporada pasada, Germán se fue a trabajar con el coach de picheo Larry Rothschild y ahora recoge los frutos. Está salvando a los Yanquis en medio de tantas lesiones, se ha salvado así mismo y parece ir hacia el Juego de Estrellas.

Junto al brillante 8-1 y 2.50 que presenta hasta el momento, Germán ha lanzado 50.1 innings, en los que cede solo 33 hits, con 14 carreras limpias, cuatro jonrones, 15 bases por bolas y 52 ponches. Los contrarios le batean únicamente .179, con 0.95 de whip, es decir, cifras asombrosas que nadie anticipó.

Y mientras eso sucede, nuestro Loáisiga va a la lista de lesionados para recuperarse de una tensión en el manguito rotador que lo alejará del montícuo un largo tiempo. Sin embargo, la experiencia de lo ocurrido con Germán y la impactante forma en que ha resurgido, deben ser un aliciente para el tirador pinolero.

Sigue a Edgard Rodríguez en Twitter: @EdRod16