Sacerdote Víctor Morales: «Si se hubiera escuchado a los obispos, no viviéramos esta situación»

Este martes se cumplen cinco años de que los obispos de la CEN le presentaron a Daniel Ortega el documento "En busca de nuevos horizontes para una Nicaragua mejor". El dictador lo ignoró

Daniel Ortega, en mayo de 2014, cuando salía de la Nunciatura con la carta pastoral entregada por los obispos. LA PRENSA/Archivo

Este martes 21 de mayo se cumplen cinco años de que los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) le presentaron a los dictadores, Daniel Ortega Saavedra y Rosario Murillo, el documento «En busca de nuevos horizontes para una Nicaragua mejor». En él, la jerarquía católica enumeraba todos los males que aquejaban a Nicaragua y le pedían soluciones para evitar un estallido social. Ortega ignoró el documento.

«La soberbia de no escuchar en mayo de 2014 a los obispos que le pidieron soluciones a todos los males que aquejan al país en temas de democracia, institucionalidad y derechos humanos, generó toda la tragedia que se ha vivido desde abril de 2018. Si se hubiera escuchado a los obispos, no viviéramos esta situación que cada vez se agudiza», asegura el sacerdote Víctor Morales, quien en mayo de 2014 era el director de comunicación de la Conferencia Episcopal.

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Un resumen sobre la destrucción institucional

En el documento, que consta de seis temas expuestos en 46 puntos, la institucionalidad fue el último en ser abordado. Ahí, los obispos les señalaron a Ortega y Murillo que a partir de los resultados de las elecciones del 2011 la concentración de poder, la corrupción gubernamental, la confusión Estado-partido, el sometimiento de los poderes del Estado al ejecutivo, el irrespeto a las leyes, la falta de seguridad jurídica, el tráfico de influencias, la intolerancia política, el dominio de casi la totalidad de las alcaldías y las reformas constitucionales habían agravado la situación del país y su futuro.

Ante estos temas Ortega guardó silencio mientras los religiosos le pedían compromiso y responsabilidad por el bien del país.

La exposición de los obispos se dio en la sede de la Nunciatura apostólica y en presencia del entonces nuncio, monseñor Fortunatus Nwachukwu.

«Proponemos al Gobierno dar inicio a este camino de diálogos abiertos, honestos y transparentes por puro amor a Nicaragua…”, decía el encabezado del documento, el cual Ortega y Murillo nunca quisieron poner en práctica.

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En el escrito los obispos le hacían ver a Ortega que una señal de buena voluntad a ese diálogo sería que comenzara a ofrecer conferencias de prensa sin discriminación de los medios de comunicación y que diera inicio lo más pronto que pudiera al diálogo para salvar el futuro del país.

«El documento es válido»

El sacerdote Morales señala que el documento que los Obispos entregaron a Ortega en 2014 sigue siendo válido y recomienda a todos los actores políticos del país, en especial al gobierno ponerlo en práctica.

«Es momento aún de escuchar esa palabra de los señores obispos. El documento aún es válido, el país debe reconstruirse en democracia, institucionalidad y derechos humanos», aseguró el sacerdote Morales, actual portavoz de la Diócesis de León.

En mayo de 2018, Ortega, acorralado por un estallido social, ya advertido en el 2014 por los Obispos, llamó a un diálogo, pero en vez de buscar soluciones incrementó la represión que ha dejado más de 325 ciudadanos asesinados, centenares en las cárceles y miles en el exilio.

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