Zona de Strikes: Félix Alvarado es un boxeador de alto voltaje

Félix Alvarado vive el mejor momento de su carrera pugilística y trata de sacarle provecho al tiempo, mientras construye su legado y su futuro

Jonathan Loáisiga

Edgard Rodríguez C.

Impulsado por un fuego que nunca disminuye y una fuerza que jamás pierde su vigor, Félix Alvarado está edificando su historia pugilística, mientras arrasa con sus oponentes y se abre al futuro con muchas ilusiones.

Mediante un sostenido ejercicio de autoridad, eficacia y coraje, más que de boxeo elegante, Alvarado se deshizo del japonés Reiya Konishi, a quien le disparó sin cesar, hasta capturar una incuestionable victoria en tierras niponas.

Para el nica, quien retuvo su cetro de las 108 libras de la FIB, no resultó una victoria fácil, aunque nunca estuvo en peligro de escaparse. Konishi resistió y asimiló todo lo que le envió Alvarado, quien, sin embargo, impuso el ritmo y tuvo la iniciativa en el combate.

La pelea ofreció varias lecturas, entre ellas que Félix llegó en notables condiciones físicas como para mantener la intensidad al ataque y se esforzó para que su presentación no diera espacio a dudas, dejando a los jueces sin margen de maniobra a la hora de emitir su fallo.

Cual si fuera un retador, Alvarado saltó al entarimado a buscar a su oponente. Lo golpeó a los bajos para reducirle movilidad y trató de demolerlo en busca de un nocaut, pero el nipón asimiló todo y Alvarado sintió que le daba a una pared de concreto.

Sin embargo, su victoria no dio espacio a las dudas. Se anotó un triunfo inobjetable, que es la recompensa a su prolongado período de adiestramiento, a su determinación y a su coraje, mientras le agregaba más brillo a su destacada trayectoria.

Ahora se abren varias posibilidades, entre ellas un combate unificatorio ante el monarca mundial del CMB, el también japonés Ken Shiro y aunque habrá que esperar qué sucede, lo esencial es reconocer que Félix no ha perdido la concentración.

El pugilista pinolero ha mantenido las prioridades en el lugar correcto, mientras construye su futuro y asegura su estabilidad y la de su familia. Además, a sus 30 años, Alvarado sabe que no hay tiempo para perder. Tiene que exprimir ese título y dejar las mejores huellas posibles.

Después de su presentación en Japón y su cadena de victorias, que incluye 15 nocauts a sus últmos 17 oponentes, no hay dudas que Alvarado en un  boxeador de alto voltaje, al que habrá que afinar su defensa y ajustar su ataque para un mejor aprovechando de sus recursos.

Sigue a Edgard Rodríguez en Twitter: @EdgardR 

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