Más de 400 millones de dólares menos en crédito en el primer cuatrimestre de este año en Nicaragua

Hasta abril 2019, exactamente a un año de haber iniciado la crisis sociopolítica en Nicaragua, la cartera de crédito bruta del sistema bancario se había contraído en 23 por ciento en comparación con el mismo mes del 2018

Mientras la dictadura de Daniel Ortega se resiste a buscar una salida negociada a la crisis política, la recesión económica se profundiza y eso se puede ver en la restricción del crédito que cada mes se contrae más, pese a que la fuga de depósito se ha desacelerado,  según revelan las estadísticas de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif).

Los números oficiales indican que hasta el primer cuatrimestre del año se han dejado de entregar 433 millones de dólares en concepto de crédito neto, lo que castiga casi por parejo a las actividades industriales, productivas y de consumo.

Uno de los sectores más afectados con la restricción del crédito ha sido el sector agrícola, lo que podría ocasionar una merma en la producción de este año, lo que en consecuencia desencadenaría un encarecimiento de los productos y menores volúmenes de exportación.

Hasta abril 2019, exactamente a un año de haber iniciado la crisis sociopolítica en Nicaragua, la cartera de crédito bruta del sistema bancario se había contraído en 23 por ciento en comparación con el mismo mes del 2018.

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El saldo de crédito bruto registró hasta abril 12 meses de caída consecutiva, pasando al nivel equivalente de 3,976 millones de dólares, cuando en marzo del 2018 era de 5,172 millones de dólares, es decir que se ha dejado de entregar 1,196 millones de dólares en crédito, tanto en córdobas como dólares.

Créditos versus depósitos

La reducción en la cartera de crédito del sistema financiero nacional coincide con la decisión de la banca de restringir los préstamos e inversiones para tener liquidez y hacer frente a la salida masiva de depósitos.

De hecho los depósitos del sistema bancario disminuyeron un equivalente de 1,765 millones de dólares, desde el 31 de marzo del 2018 hasta el 30 de abril de 2019, lo que representa una reducción de 32.1 por ciento.

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Calidad de la cartera

Por otro lado se observa un fuerte deterioro en la calidad de la cartera de crédito, ya que el indicador de cartera en riesgo, que se había mantenido estable alrededor de 2.7 por ciento para el período enero 2017-abril 2018, aumentó a  9.5 por ciento en marzo de 2019, detalla el informe de Funides, «Nicaragua en Crisis».

Además ese mismo documento indica que el índice de morosidad de la cartera de crédito bruta se ubica en 3.2 por ciento, cuando antes de la crisis era de 1 por ciento.

“La información también indica que la cartera en riesgo en las actividades de ganadería, agricultura y personales son las que más se han incrementado durante la crisis”,  advierte Funides.

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Banca no retoma la recolocación

La organización considera que la banca “responsablemente” se mantiene cautelosa y no ha retomado la colocación habitual del crédito.

“No obstante, el sector bancario es clave en el resto de los sectores de la economía nacional. Parte de la reducción en el dinamismo de la economía se debe a la caída en el crédito y esto se observa por ejemplo en la disminución de las ventas de automóviles, viviendas y en el sector construcción”, indica Funides.

El centro de pensamiento agregó que, en este contexto, el sistema bancario continúa incrementando su liquidez para reducir los riesgos producto de la crisis de confianza que envuelve al país. “Para poder aumentar la liquidez, la banca ha tenido que hacer uso de las recuperaciones de crédito para satisfacer los retiros de depósitos”, precisa.

El economista Luis Murillo, señala que el acceso al financiamiento es indispensable para el desarrollo próspero de los negocios, la producción, el turismo y otras actividades productivas. “Es decir que la restricción crea un desequilibrio, sobre todo en aquellos que no pueden autofinanciarse”, agrega.

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