El Ejército de Nicaragua

Daniel Ortega colocó a los mandos del ejército al lado de los mandos de la policía, que ha dejado de ser nacional, reprimiendo al pueblo y amparando a los paramilitares

Ortega, Silvio Baéz

En el aniversario del nacimiento de Sandino y ante los mandos del Ejército, Ortega repitió una vez más que nuestras fuerzas armadas tenían su origen en la revolución sandinista. La afirmación de Ortega es verdad, pero solamente a medias. Sí, en cuanto al hecho histórico que el actual ejército tiene su origen en el triunfo de la revolución sandinista.

No, en cuanto a su situación actual. En su conformación constitucional y legal, institucional y organizativa, y composición de su personal, es producto de la transición iniciada al finalizar la guerra civil de los años 80 y el proceso de construcción democrática que entonces se inició, y que muchos sandinistas ven como producto de la revolución y, en todo caso, de la interacción entre sandinismo y antisandinismo. Esa incipiente democracia ha sido interrumpida por la pretensión dictatorial y dinástica de Ortega, igual a Somoza que el FSLN combatió, y por eso hemos desembocado en la crisis actual.

Desde 1990 han transcurrido 29 años y la casi totalidad de oficiales, desde tenientes hasta coroneles, tienen su origen en el proceso de institucionalización, profesionalización y formación que se inició entonces. De esta transición arranca, por primera vez en nuestra historia, la desprivatización del monopolio de la fuerza o la violencia legal, que es uno de los rasgos esenciales del Estado moderno. Hasta antes de iniciarse esa transición democrática, el monopolio de la fuerza siempre estuvo privatizado por un caudillo o partido político.

El acto del aniversario de Sandino fue partidario, con lo cual empequeñeció al héroe reduciendo su dimensión nacional. Además, Ortega colocó a los mandos del ejército al lado de los mandos de la policía, que ha dejado de ser nacional, reprimiendo al pueblo y amparando a los paramilitares. Textualmente dijo Ortega: “Este Ejército y esta Policía nacieron de la batalla que libró el pueblo nicaragüense enarbolando la bandera rojinegra para rescatar la bandera azuliblanca que había sido arrastrada…” Menos de una semana después, los policías y los miembros del ejército pudieron ver el ondeo patriótico de la bandera azul y blanco, en el impresionante paro nacional pese a las amenazas del gobierno. El día del paro puse un mensaje en Twitter que quiero compartir: Éxito total del paro nacional convocado por Alianza Cívica. ¿Cómo evaluarlo? Fácil: de la actividad económica restar al gobierno, servicios esenciales, empresas amenazadas e informalidad económica porque verduras y frutas se pudren, y el paro fue del 90 por ciento. Ondeó la bandera azul y blanco, la única que nos cobija, y que antes de Ortega estaba en todas las oficinas del Ejército y Policía.

El autor fue candidato a la Presidencia de Nicaragua.

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